11 de junio de 2026

Reflexiones de fin de año

12 de diciembre de 2017
Por José Ferney Paz Quintero
Por José Ferney Paz Quintero
12 de diciembre de 2017

José  Ferney Paz Quintero
Abogado  Consultor

Durante  lo corrido de este año  hemos venido exponiendo una serie de  ideas y conceptos respecto al  panorama  político, social y económico del estado colombiano, su justicia, así como la anhelada paz  y convivencia ciudadana.

El principal  propósito de esta  columna  semanal  ha sido reivindicar el  legítimo derecho de exponer nuestro pensamiento, muchas veces en representación de aquellos que no pueden ser oídos o piensan distinto, que  hace parte de la naturaleza propia de una democracia participativa en un estado de derecho.

La corrupción es y seguirá siendo el mayor flagelo de nuestra sociedad, donde  las investigaciones  quedan  a media marcha, siendo pocos los resultados  que  culminan con penas  para quienes  han asaltado el erario, fenómeno  este  que a  pesar ser un grave delito, se viene consolidando como un sistema alternativo de poder, sin contar con su pariente cercano, los conflictos de intereses, de moda tanto en la administración pública, como en la rama judicial.

Lo cierto es, que no se podrá hablar de una verdadera democracia sin una lucha frontal, seria y agresiva contra este cáncer que carcome la  nación y que los organismos de control asuman sus responsabilidades sin miramiento o favorecimiento alguno, que le permita al ciudadano del común recobrar la confianza  perdida en sus instituciones.

Cómo quisiéramos  que la gran prensa deje de lado las noticias mediáticas, de  farándula y de lisonja oficial, para informar y debatir  los problemas primordiales del país, que no son otros que la abandonada seguridad ciudadana, tanto urbana como rural, el boleteo, la extorsión, el micro tráfico, la deserción escolar infantil, el total abandono de la salud, pues  se le ha tratado como un bien que se compra y se vende en el mercado, olvidándose  que se trata de un derecho humano, y no un privilegio reservado a las gentes con recursos económicos, la informalidad laboral, y se constituyan en verdaderos  orientadores de opinión.

Que en las meditaciones de final de año y en los nuevos propósitos del entrante, se  entienda por fin, que  para  llegar a la paz social como anhelo nacional, se deben respetar los derechos humanos, aceptando el libre disenso, con políticas  de gobierno  que beneficien a los sectores  alejados de la  mano  estatal, con una justicia creíble y trasparente, a veces tan sesgada y con evidentes errores jurisdiccionales.

Que este fin de año, sirva para recordar que tanto los gobernantes, como los políticos, y los que aspiran a cargos de representación popular, deben aplicar la virtud de la eubolia o sea la prudencia, que consiste en ser discretos de palabra, en ser cautos, reservados,  buen manejo del idioma, sin altanería  y  grotescos actos de campaña, así como evitar las promesas infundadas e incumplidas.

ADENDA: Continuando con la  serie de preguntas a los  aspirantes  a la presidencia, lo haremos con el tema  JUSTICIA,  prometido la semana anterior,  para que se nos diga con claridad  que podemos  esperar los colombianos de llegar al gobierno en esta  área tan sentida por la sociedad.

PREGUNTAS.-1.- ¿Qué se plantea  en su programa de gobierno para recuperar la seguridad jurídica y no estar al  vaivén de las interpretaciones  subjetivas del respectivo funcionario judicial, o sala  de una corporación?

2.- ¿Qué propone su campaña presidencial para blindar la justicia frente al fenómeno de la corrupción, cerrando cualquier intento de esta desgracia nacional para evitar se repitan  los hechos denunciados y que comprometen a indelicados  jueces, magistrados  y ex magistrados?

3.- ¿Qué sugerencias  platearía  su campaña para introducirle algunas modificaciones al sistema penal acusatorio y en especial a lo que se ha  denominado principio de oportunidad, que para muchos expertos lo han bautizado como principio de impunidad?

4.- La congestión y el atraso judicial   impiden una justicia pronta y cumplida. ¿Qué propone su campaña para reducir  estos fenómenos  y buscar tener una justicia al día? Comparte  las actuales políticas de descongestión?

5.- ¿Apoyaría su gobierno la creación de la jurisdicción constitucional, para centralizar en funcionarios especializados en esta área el conocimiento de las acciones de amparo?

6.- ¿Cuál es  la posición de su campaña respecto  a la forma de acceder  a los  cargos en las altas Cortes? ¿Considera que debe ser a través del concurso público de méritos,  con pruebas  escritas   y las evaluaciones propias de este sistema?

7.- Ante el  clamor nacional de una reforma estructural a la justicia, ¿cuál sería el procedimiento para logar una verdadera reforma judicial, vía Congreso o una constituyente convocada  únicamente para este fin?

8.- Ante la grave crisis por la que atraviesa el sistema judicial, algunos sectores de opinión vienen invocando una revocatoria a los actuales periodos de los  magistrados de las altas cortes, para oxigenar y darle un nuevo aire  a tan importante  sector  de la vida nacional. ¿Cuál es su criterio sobre el tema?

9.-¿Considera que  la actual Sala disciplinaria  la que se niega a desaparecer, a pesar de haber sido objeto de modificación por la reforma de equilibrio de  poderes, por los desafueros de algunos de su miembros,  debe continuar en la estructura judicial o  acudir  a un sistema diferente  para el control disciplinario de los funcionarios judiciales y abogados en ejercicio?

10.- ¿Cuál es su  pensamiento para  que se tenga un libre acceso a la justicia?

11.- ¿Considera que el actual sistema de carrera judicial ha servido para mejorar la calidad de la justicia, o simplemente se ha constituido en un blindaje para los funcionarios judiciales?

12.- ¿Considera que la actual estructura judicial, sobre todo a nivel de  las altas cortes vienen actuando con sujeción a los mandatos legales de ser autónoma e independiente, ya que para algunos sectores de opinión, las consideran sumisas al establecimiento oficial?

La importancia de lo que se plantea radica en conocer a fondo  el pensamiento de quienes buscan el favor popular para llegar a la Presidencia de la Republica,  quien asume funciones de jefe de Estado, de gobierno y  máxima autoridad administrativa, dejándose de lado respuestas lisas, planas sin contenido alguno, como las de “se impone una reforma judicial”, No más lentitud judicial “, “una justicia para todos”.

Ojalá encontremos respuestas, máxime cuando por el lado de la corriente liberal, mi partido, se cuenta con candidato oficial, el Dr. de la Calle reconocido hombre estado, litigante exitoso y partícipe del capítulo sobre justicia en la constituyente del 91.

Si el ser superior nos renueva la visa para el 2018, esta columna reaparecerá en la tercera semana del mes de enero del próximo año, Felices fiestas.

 

Bogotá, Diciembre 12 de 2017