18 de mayo de 2021
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Haber-a ver, estirpe-extirpe, mecías-mesías, nivel

Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
17 de octubre de 2017
Por Efraim Osorio
Por Efraim Osorio
Profesor y catedrático, algunos años; rebuscador, otros tantos, y hoy, escritor y defensor ferviente de nuestro hermoso lenguaje castellano.
17 de octubre de 2017

Quisquillas de alguna importancia

efraim osorio

 Me refiero al empleo del verbo auxiliar ‘haber’ en lugar de la locución ‘a ver’, error más común de lo digerible.

En una entrevista me preguntaron si en los periódicos aún laboraba el ‘corrector de pruebas’. –Ni idea, le respondí. Lo que sí supongo es que las cartas que llegan a la Voz del lector deben ser revisadas por alguno, y las llamadas telefónicas, transcritas por quien las recibe. Por esta razón, me parece imperdonable que al responsable se le cuele un error tan notorio como el del corresponsal Luis Alberto Ocampo, cuya preparación académica ignoro, en la siguiente afirmación: “…la pobre economía de nuestro municipio se va haber completamente afectada” (LA PATRIA, 2/9/2017). Me refiero, ¡cómo no!, al empleo del verbo auxiliar ‘haber’ en lugar de la locución ‘a ver’, error gramatical más común de lo digerible. Al transcribirla para su publicación, la frase debió quedar así: “…se va a ver completamente afectada”. Elemental. ***

Hace poco escribí que una sola letra, consonante o vocal, hace la diferencia entre dos palabras semejantes. Esta circunstancia se presenta en los términos ‘estirpe’ y ‘extirpe’, sustantivo, el primero; inflexión verbal, el segundo. En un posible error de digitación –estas dos consonantes son vecinas en el teclado–, o tal vez por la pronunciación, el columnista Pedro Felipe Hoyos Körbel empleó en su artículo sobre los editores el sustantivo en vez de la inflexión del verbo ‘extirpar’. Así redactó: “El editor es otra parte dentro de la infraestructura cultural que garantiza que la parte fatal de la globalización realizada por grandes multinacionales no estirpe las culturas locales” (LA PATRIA, 4/10/2017). El verbo ‘estirpar’, sobra decirlo, no existe. ‘Extirpar’, sí, con los siguientes significados: “Arrancar de cuajo o de raíz. // 2. Acabar del todo con algo, de modo que cese de existir”. Esta segunda acepción fue la que quiso expresar el columnista con su equivocado ‘estirpe’. Que, por supuesto, debió escribir ‘extirpe’. Este verbo viene del latino ‘exstirpare’ (‘extirpar, exterminar, destruir’). Y ‘estirpe’ (“raíz o tronco de una familia o linaje”) procede del latín ‘stirps’ (‘tronco, raíz, familia, condición, categoría’). De ahí, mi insistencia machacona en la importancia de hacer ‘borrador’, usar los diccionarios y volver una y mil veces sobre lo escrito. ***

Otro ejemplo de cómo una sola consonante cambia por completo el significado de una palabra, éste: “No tienes que ser un mecías, solo trata de buscar un camino para ayudar” (El Tiempo, 6/10/2017, Debes Saber). Es una cita que hace un ‘redactor’ de El Tiempo, Felipe Motoa Franco, de Jéróme Jarre, dizque “una estrella de las redes sociales”. Estoy convencido de que este francés, en su lengua materna, escribe ‘messie’ (‘mesías’). Lo más aterrador de este enorme gazafatón es que aparece, no sólo en el destacado, sino también en el texto, porque, una sola vez, puede ser error de digitación; dos veces, ignorancia, incomprensible en un periodista de tantas jornadas. Como incomprensible también, e inaceptable, que a los editores de un periódico prestigioso y centenario como el capitalino se les haya colado esa maravilla de gazapo, la confusión de la inflexión verbal ‘mecías’ de ‘mecer’ (tú mecías’) con el nombre ‘mesías’, tan conocido como la aguapanela, y que se escribe con mayúscula inicial cuando se trata de “el Salvador prometido por los profetas al pueblo de Israel”, y a Jesucristo, “en quien se cumplió esa profecía”. *** 

La extravagante expresión ‘a nivel de’ infectó la redacción del editorialista de El Tiempo en la siguiente frase: “…lo que viene ahora (…), es una estrategia a todo nivel para que desde ya las comunidades…” (3/10/2017). Las preposiciones ‘a’ y ‘en’, por regla general, no intercambian oficios en la oración. La primera, por decirlo de alguna manera, implica ‘movimiento’; ‘quietud’, la segunda. Por ejemplo, una cosa es decir ‘a toda máquina’, otra, muy distinta, ‘en toda máquina’. Por esto, en la frase del editorial se impone la preposición ‘en’: “…una estrategia en todo nivel…”. Sin lugar a dudas. ***

El mismo editorialista (¿o sería otro?) escribió: “Entendido este como la convivencia en la diferencia, que es de lo que se trata la democracia” (El Tiempo, 8/10/2017). ¡Qué barbaridad!

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