4 de julio de 2026

¿Y los obispos qué?

11 de julio de 2017
Por Gustavo Álvarez Gardeazábal
Por Gustavo Álvarez Gardeazábal
11 de julio de 2017

Gustavo Álvarez Gardeazábal

Hacía muchos meses una columna, como la que escribí la semana pasada sobre la monja  colombiana secuestrada en Malí, no me ocasionaba una congestión  tan mayúscula  en mis correos y en los balconcitos que tengo en las redes.Por alguna razón, que no alcanzan a medir en los pasillos de la cancillería, ni en los laberintos insondables de las catacumbas donde piensan y se equivocan los múltilpes asesores presidenciales,el tema de la monja franciscana, cautiva en manos de una de las facciones de Alqaeda,removió los sentimientos de los lectores.

Por supuesto,la gran mayoría se unía a mi coro de protesta por la actitud meliflua de la Canciller  Holguin ,que con comunicados de salón de té cree estar cumpliendo con su deber de informar o presionar a gobiernos amigos para que intercedan. Otros,o los mismos, a resaltar la inentendible posición del presidente Santos que no declara públicamente que haya pedido a Macron que interceda,porque,como dicen bastantes, la monja franciscana es pastusa y sus apellidos no clasifican para un chocolate santafereño.

Pero lo que muchos opinan, y en términos descomedidos, es sobre los obispos, que por esos días de la semana anterior estaban reunidos en la Conferencia Episcopal eligiendo nuevo presidente y se les olvidó por completo hacer una declaración o mandarle un mensaje al papa Francisco para que interceda por la monja ante los poderosos ya que nuestro presidente Santos parece incapaz de hacerlo.

Los obispos mudos frente al secuestro de la monja es la mejor demostración de cuan poco valen y cuan convencidos están que ya nadie les para bolas ni les besa el anillo.

@eljodario
Publicado en Diario ADN, julio 11 2017