Otros a la olla
Gustavo Álvarez Gardeazábal
Aunque para muchos estoy exagerando al decir que este gobierno es tan oligárquico y tan santafereño como lo fue el de Miguel Antonio Caro a finales del siglo 19, lo que están denunciando por estos días los confeccionistas al sentirse miserablemente perseguidos, lo comprueba. Ejemplos anteriores hay muchos. El de los mineros es protuberante. Han perseguido a todos los que buscan oro en la provincia volándoles con dinamita sus maquinarias en vez de facilitar su ingreso a la legalidad volviendo dúctiles los papeleos burócráticos. Ahora resolvieron igualar la producción de cocaína con la del oro y para poder sacar y vender un gramo de oro hay que hacer más papeleos de los que hacían los traquetos para conseguir un litro de ácido sulfúrico.
Y ni que decir del montaje que están haciendo con la RTO (reforma tributaria oligarca) de la Dian para perseguir a los tenderos, los peluqueros y los chanceros. Es el más exquisito sentimiento oligarca, que nunca piensa en el daño que le hace a la economía de los pobres y si son de provincia menos. Pero no les basta. Contra los confeccionistas montaron un par de decretos que desmontaron el arancel mixto, dejando sólo uno, el ad valorem del 15 %, y eliminaron también el impuesto de US$3 por kilo alegando que debían complacer a la OMC que los tiene sancionados por las quejas de los contrabandistas chinos de Panamá.
Pero como hay tanto dólar para entrar porque hay mucha coca sembrada y mucha cocaína exportada,los contenedores de los contrabandistas llegan repletos de confecciones chinas que no pagan ni el 15 % que les dejaron y no hay POLFA ni DIAN ni gobierno que los frene o que dicte otro decreto para acabarlos, como si lo están logrando con los confeccionistas.