13 de junio de 2026

¡Uribe, el decepcionado!

15 de enero de 2017
Por mario arias
Por mario arias
15 de enero de 2017

Por: mario arias gómez

Gabriel García, otro “buen muchacho” que se le torció al perdonavidas del Ubérrimo, el mismo caso de Jorge Noguera, para quien todo era alabanzas y parabienes, hasta que fue condenado por la Sala Penal de la CSJ a 25 años de presidio, luego de comprobar su responsabilidad en la infiltración paramilitar en el DAS, por quien Uribe metía las manos al fuego. El conchudo ex jefe, repite el libreto con García, sin dar la cara a la justicia y sin asumir la responsabilidad política que le cabe. No permite que se determine si está incurso en el millonario soborno, del que se presume untado hasta el tuétano, si se toma en cuenta su estilo, la forma cómo hostigaba y acosaba públicamente a los subalternos, su incapacidad para delegar. Talante conocido hasta por las piedras. Hoy se ve salpicado nuevamente por otro conmilitón.

Por decir lo menos, “San Uribe”, no hizo lo necesario para evitar que el tosco e inexcusable acto de corrupción que se dio en sus narices  se diera. Impávido corrió a señalar que el millonario negocio se había adjudicado saltándose los controles previstos, siendo “traicionada su confianza”, análogo a su íntimo amigo Samper con la “narco-platica” recibida a su nombre por Santiago Medina, que derivó en el proceso ocho mil.

Poncio Pilato redivivo, que intenta lavarse las manos. Dijo en su momento: «Nombré a Jorge Noguera por su hoja de vida y su familia, he confiado en él, si hubiera delinquido (¿?) me duele (Sic), ofrezco disculpas -de dientes para afuera- a la ciudadanía». No aclaró que conoció al inexperto y viche joven (39 años) un año antes de nombrarlo en el DAS, su currículum no llenaba los requisitos ni tenía las credenciales, ni la experiencia en inteligencia o seguridad, jamás ocupó un cargo de tal naturaleza que lo acreditara para ocupar tamaña responsabilidad. Organismo en que se originaba los informes y estrategias que garantizaran la toma de decisiones al gobierno en materia de seguridad nacional, interna y externa.

A pesar de la condena, insistió poner en duda que hubiera delinquido («si hubiera delinquido»), sin responder: ¿Le parecía que el procedimiento o técnica utilizada por el DAS era aceptable en la lucha contrainsurgente? Con su anuencia Noguera nombró como mano derecha al ingeniero Rafael García, clave en la puesta del organismo al servicio de las autodefensas. Se supo la manera activa y eficaz “en la participación del fraude electoral ideado por Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, en las elecciones al Congreso de 2002 en la que elaboró el programa de cómputo que sirvió para alterar los resultados en la zona norte del país”, señaló la Corte.

Lo que se extendió a la elección de Uribe, según el representante a la Cámara, José Gamarra, elegido fraudulentamente y quien incorporó a García a la campaña a la Presidencia en el Magdalena, liderada por Noguera. García declaró que en dicha elección “se había producido un fraude monumental», en el Cesar, Córdoba, Guajira y Magdalena, que calculó en “unos 300 mil votos, aportados a Uribe, sin los cuales no hubiera ganado en primera vuelta”, evitando enfrentarse a Serpa en la segunda vuelta”, aseveró Semana.com.

En el caso del ex viceministro García Morales, quien habría favorecido el proceso licitatorio de la ‘Ruta del Sol tramo 2’, a la empresa brasileña, al fungir como encargado del Instituto Nacional de concesiones (Inco), Uribe repite el guion de Noguera al aseverar que la Fiscalía hizo un “minucioso rastreo del curso del dinero”. Agregó: “No hay derecho a que personas como Gabriel García reciban sobornos”. El cobarde y huidizo machote, “químicamente puro”, intenta desmarcarse al rubricar que “su nombre llegó a su gobierno por recomendación de la doctora Silvana Giaimo, quien fuera directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cartagena y Viceministra de Minas”, quien de inmediato le enrostró: «La decisión de los nombramientos corresponde al Gobierno Nacional y la responsabilidad de los actos a cada persona en particular».

Trump, gemelo de Uribe, de similar calaña, anota que dejó los negocios en manos de sus hijos, Uribe, dejó actuar a sus visionarios vástagos, Tomás y Jerónimo, que se convirtieron en reyes Midas. Ejemplo: Compraron 32 hectáreas, en Mosquera (Cund.), dos años más tarde la DIAN declaró los terrenos, “Zona Franca Permanente”. Como feliz coincidencia, días antes, el alcalde de Mosquera -que luego les compró parte de los lotes- decretó el cambio de uso de la tierra, de rural pasó a industrial. En un lapso de dos años, la valorización fue 91 veces más. El precio pasó de $33 millones a $3000 millones.

Nada malo. Autoridad moral con la que Uribe lanza -con desfachatez admirable- estos trinos de verdulera, contra Santos e hijo. Grita: “Los hijos míos son gentes de trabajo a diferencia suya que es un redomado y habilidoso burócrata”. “No utilice a mis hijos para ocultar el montaje del hacker o el contrato con su amigo ¿?”. “Su hijo y el contratista Daniel Coronell, celebraron en Miami la adjudicación del Canal Uno que Ud. le entregó como único proponente”. “Santos, los hijos míos no fueron abusivos con los bienes del Estado, ni viajaron al Mundial de Fútbol invitados por contratistas del Gobierno”. “Santos: usted ocultó reunión con Odebrecht, ocurrida cuando ya se sabía del escándalo. La de mis hijos fue antes y no de negocios”. No… qué va.

Debió borrar del disco duro la denuncia que con el título, “El amigo secreto”, salió en “Semana”, columna que reveló que en plena licitación de la Ruta del Sol, Tomás Uribe Moreno, promovió una reunión en Panamá entre dos interesados “en el multimillonario contrato que entregó el gobierno de su padre”. Chivatazo que remató: “No es presentable que el hijo del presidente de la República busque una asociación entre proponentes para una licitación pública”.

A otro perro con ese hueso. Antes de atar los cabos sueltos, el fullero e indigno timador -puesto en solfa- debiera admitir que las cosas se hicieron mal y pedir perdón al país, que no puede dar por cerrada esta página negra -una más- de su gobierno, que madrugó a compartir el profundo “dolor de patria y personal” por las medidas judiciales que cobijaron a otro ex funcionario de su gobierno. Antes de oficiar el mediático funeral televisado, aclaró extrañamente compungido: “Apoyo totalmente la decisión del Fiscal”, lo que pone a Néstor H. bajo sospecha, ya que antes todo era para él “persecución” de Santos -en connivencia con la Fiscalía y jueces-. Acoso que buscó desprestigiar a quien ha hecho méritos suficientes para desprestigiarse solo-.  En su borrachera de poder, cambió la trama por el citado “dolor patriótico” por el pícaro subalterno. Anticipo estratégico de la descalificación que se ve venir por la “obediencia debida”, que brotará, luego del principio de oportunidad en trámite, con lo que se sabrá cómo, entre quien, o quienes se repartieron la vergonzosa y tentadora marrana.

Algo podrá agregar el ex congresista, Otto Nicolás Bula, aliado político del ex senador Mario Uribe, el primo de Uribe. Aseguró el Fiscal que la tarea del Viceministro García consistió en excluir a los competidores, para que se otorgara la concesión a Odrebechet, como ocurrió”. Entre el 2009 y 2010, el encartado García protagonizó un escándalo al denunciar la presión de Miguel Peñaloza -consejero Presidencial para las Regiones- para que sacara a los Nule del contrato del Tercer Tramo de la Ruta del Sol, probándose luego, que este se había reunido en privado con los Nule, de lo cual hubo grabaciones.

Se predica que la mejor defensa es el ataque. Uribe puso en entredicho a Raimundo y todo el mundo, al solicitar: “Que se sepa el nombre de congresistas que recibieron dinero y si las campañas de Santos tuvieron financiación de esta compañía. Óscar I. Zuluaga -absuelto por adelantado- ha sido absolutamente claro”. Santos debe probar que es honrado. Así estamos.

 

Bogotá, enero 15 de 2017