¡Renegados tras el conservatismo!
Por: mario arias gómez
El próximo domingo se reúne la Convención conservadora con dos fines, elegir el Directorio Nacional y debatir la Agenda política. Un avejentado, desolado y maloliente sector de renegados del Partido, apareados a “San Uribe”, intenta apropiarse de la institucionalidad, para concordarla con la torva ambición de la deidad máxima del Centro Demoníaco, que anda en la brega de recuperar el poder, por mano ajena, en lo que -mutatis mutandi- lo acompaña el palurdo ex Director del Partido, “estimulado” -se dice- por la apetitosa y densa valija servida por Mario Uribe (http://www.noticiasrcn.com/nacional-elecciones/solo-somos-amigos-omar-yepes-reunion-mario-uribe). Conocido el almendrón nadie duda.
De ahí la extraña voltereta del “incentivado” en la campaña que so pretexto del candidato propio, impuso a la cofundadora del CD. Caballo de Troya infiltrado en las entrañas del Partido. Enmascare que busca reeditar con Pastrana -de ingrata recordación- al impulsarlo como jefe único del Partido, para lo cual, maniobra el latente antisantismo en el precitado grupo. Insignificante medianía, con mente de lagarto, que de godo solo conserva el antifaz, luego de abandonar en 1990 al partido, para articular la “Nueva Fuerza Democrática”, que lo llevó a la alcaldía de Bogotá. Divisa con la que llegó en 1991 al Senado, aspiró en1994 a la Presidencia, que alcanzó en 1998. Dantesco cuadro de transfuguismo e indisciplina frente al Partido, al que sin autoridad aspira dirigir.
Puerta giratoria utilizada a capricho por este locuaz dirigente de papel, arrendado al uribismo. Virtuosa “fidelidad” idéntica a la de su secuaz e incongruente cómplice-ventrílocuo, que por más de tres décadas también tuvo su partidito de garaje, apodado con el vistoso “Poder del Pueblo”, financiado con los infamantes aportes “voluntarios” de los arruinados subalternos, rifas y comisiones de obras, distribución de licores, avales, etc. Heterogéneo y facineroso portafolio que hizo poderosamente rico al menesteroso de ayer. Ávido personaje de pacotilla -con anhelo de grandeza- que sin balota negra medra en las altas esferas sociales y políticas, quien con su “ejemplo” predica la inmanente doctrina azul-cielo, de la que como el simétrico Pastrana, desertó para darle rienda suelta a sórdidos y utilitarios intereses. Impreciso pensador, fiel -a su manera- al credo conservador, tan, pero tan fiel, que le fue fiel a todo el mundo, decía Alzate Avendaño, fidelidad que igual tuvo con el servidor de medio siglo. Afanoso recluta ilusos y crédulos que apoyen la jefatura del huero, insignificante y gris Pastrana, su jefe.
Lastimero clon que recaló en el cargamontón que practica su nuevo ídolo, “San Álvaro” contra el Presidente. Transcribo parte de sus últimos ultrajes: Le enrostra que «El agua sucia se lava en casa» -la ropa señor-. Permisión que para atrición y vergüenza, puse en su caso en práctica y que quisiera omitir, corrijo, que no omitiré. Hay personas que dejan huellas y otras que dejan cicatrices, causa del asco, ácida crítica, secular desprecio y endurecida ojeriza que me asisten, origen de las toneladas de insultos que me resbalan prodigados por la campante “Miss Tanga”, dizque por desagradecido -habrase visto-, por haberle dado, harto, la espalda al doctor -dice la consueta- espalda que también le dio el pueblo, que lo plantó y le propinó el revés electoral. Por algo será… dice la canción.
Reclamo que desdeña este estoico, generoso e incauto, al que se le rebosó la copa, luego de las puñaladas recibidas en silencio por Facebook, a través de fraguados corresponsales identificados plenamente. Punzantes espinas que taladran y llevan a reiterar: Así paga el diablo a quien bien le sirve. Ceguera por la que me reclamo, el haber contribuido -errada y equivocadamente- a erigir en “señoría” al caricaturesco y chabacano ex amigo, que como tardío desahogo me obligó a parodiar a Gandhi: Si instalamos a un idiota en el poder, fue porque nos sentimos bien representados. Una voz interior me grita: Chupe por “güevón”.
Esto a despecho de quien en clásica expresión de humor negro, equipara a esta instrumentalizada marioneta con Bolívar. No sé aún si reír o llorar.
Demasía que acarreó considerar, como principiantes -al pie suyo- a colosos que asombraron por su agudeza intelectual: Gilberto Alzate, Silvio, Alfonso y Aquilino Villegas, Antonio Álvarez, Cástor Jaramillo, Fernando Londoño, Botero de los Ríos, Pedro Uribe, Manuel Mejía, Hernán Jaramillo, Luis Granada, Arturo Gómez, José Restrepo, Otto Morales, Gilberto Arango, Rodrigo Marín, etc.
Títere, cuyo endémico umbral del ridículo -instalado con total propiedad- es excesivamente alto. Fresquísimo, refutó lo afirmado por el Presidente: “El NO prevaleció porque se montó una campaña mentirosa, cargada de falsedades«. Requirió lo que nunca practicó: “El Presidente está en la obligación de comportarse acorde con la ley”. Con aleve perfidia, innoble insidia le soltó esta portentosa infamia -sin parangón-: “Sabrá Dios si para impulsar lo que estaba buscando y se veía venir desde el país nórdico (Suecia y su Nobel)”. Inquiere a quien lo sustituyó: “balance de un partido sin autonomía, entregado a Santos, sin iniciativa. ¿Quién responde?”… “quebrantando su autonomía; adhirió a la Mesa de Unidad y no consiguió el objetivo de preservar el cargo. Parodiando a Churchill, ‘el conservatismo se quedó con la humillación y sin la procuraduría’. Curtido “filósofo” que cita a Aristóteles: «El sabio no dice nunca todo lo que piensa, pero siempre piensa todo lo que dice«. Ni lo uno ni lo otro.
Parrafadas del tozudo titiritero que en su proceder -abocado al descrédito- para alcanzar y conservar el poder, siempre recurrió a dudosas pericias -por decir lo menos-, antepuso los intereses personales a los colectivos; trastornó los entes que tuteló -la ILC, CHEC, IBF, etc.-. Incoherencia que reluce en su actual accionar, al punto que no ha tenido reparo en confabularse con el desalmado enemigo de la paz -lo que cuesta digerir a los caldenses de bien-, en defender su estrategia de guerra, en amparar su agresividad y odio acumulado. Incesante barbarie sin cuartel, control, límite, frontera, reglas ni barreras morales. Política de ojo por ojo, diente por diente, impuesta a sangre y fuego por el señor de los “tres huevitos”, en la que todo fue posible en su afán de liquidar a “lafar”. Santos, en oportuna y reluciente lección de dignidad, rompió amaras con el cerrero -por genes- sujeto, a costa de ser tildado por este incansable cirirí, de traidor.
Vejámenes que amplifica el decrépito depredador -símbolo de pudrición- unido a los conmilitones pro-uribistas que caminan tras la institucionalidad del partido con la mira puesta en el 2018, para lo cual, anhelan que la convención consagre al bilioso y revulsivo Pastrana, como Director único del Partido, lo cual no sorprende, dado el conocido vasallaje del ex director que lo promociona y que entregó a los “amigos” al enemigo de siempre, la viuda negra. Cometido al que el solapado pechugón, le echa más sal a la herida, al acordar subrepticiamente imponer al insulso Pastrana. Besugos que Dios los hace y ellos se juntan.
Atronadora y ensordecedora alerta que hago como delegado de la Convención, a objeto de ponerla en guardia sobre la soterrada campaña de desnaturalización doctrinaria que patrocina en forma encubierta el antedicho y proactivo grupo de perjuros, que preside el incorregible mercader, que so pretexto que el partido avanza hacia el precipicio, punto de no retorno, que sobrevino de la mano del contorsionista de marras, quien en su desfachatez, procura un inútil ejercicio de persuasión, al lanzar este trastornado y explosivo exabrupto: “Pido que si quieren que el conservatismo abandone el momento de oscuridad en que se encuentra, reclamen que la Convención aclame al (dañino) Andrés Pastrana, como jefe único del partido” -Sic-. Fallida seducción orientada a los copartidarios amnésicos que trata de alinear -vana quimera- lo poco que queda del desvencijado, carcomido y fragmentado partido, con el incívico “Patrón del mal”. Aunque la mona se vista de seda… Torpe y deplorable llamado al que la Convención responderá, Dios mediante: Mamola.
Bogotá noviembre 23 de 2016