13 de junio de 2026

Agenda pública

20 de enero de 2016
Por mario arias
Por mario arias
20 de enero de 2016

Por: mario arias gómez

mario ariasComo ocurre desde hace más de sesenta años, con despuntar el nuevo año celebró su feria nuestra hospitalaria «Ciudad de las Puertas Abiertas» en completa paz. Balance positivo y alentador para las autoridades y turistas, lo que acrecienta el buen nombre de sus pobladores. Se subraya que no se registraron homicidios ligados a los más de 250 eventos efectuados, dado los récords de asistencia, según lo señalado por el comandante de la policía del Eje Cafetero, general Herman Bustamante, al registrar la disminución en un 44% de los delitos de alto impacto.

No es menester ser arúspice para avizorar la agenda pública que ocupará al país este 2016. En lo institucional se afianzará -Dios mediante- la paz luego de resolverse el conflicto armado, para lo que falta los dos puntos finales del acuerdo que dio apertura a la negociación, como solventar las 42 salvedades diferidas de los tres puntos ya acordados, lo que deberá concluir a más tardar el 23 de marzo prefijado entre el Presidente y Timochenco. Vendrá luego el consiguiente manejo del posconflicto; la aplicación de la justicia transicional, la implementación y verificación de lo convenido.

Lo cual ocurrirá con el plebiscito -mecanismo de participación que brinda la Constitución- convocado por el Presidente a fin que el pueblo soberanamente se pronuncie si apoya o deniega la negociación. El proyecto de participación ciudadana fue presentado unilateralmente por el gobierno -con mensaje de urgencia-, aprobado simultáneamente por Senado y Cámara, lo que puntualmente -para el caso- redujeron el umbral, de mayoría del censo electoral al 13 por ciento, para que este tenga plena validez cuyo resultado -por el sí o por el no- será vinculante jurídicamente para el gobierno, lo que esclarecerá si habrá asentimiento o rehúso a las sanciones, -simbólicas o menores- impuestas a los actores del conflicto por los crímenes comunes o de lesa humanidad cometidos.

Incluye los delitos conexos; ocupar cargos de elección popular; acceso a cargos públicos, y una vez se aclare lo de las zonas especiales de paz, se concentrará la guerrilla y entregará las armas. Ásperos sapos a tragar equiparables a los delitos que con total impunidad cometen a diario los arrogantes, pusilánimes e indeseables “políticos” de burla, que con mediocridad rampante, miseria intelectual y moral, son la vena rota que trae atraso e infortunio al país. Engreídos, ineptos y corruptos “angelitos”, que con inusitada hipocresía introdujeron al otrora “Departamento modelo”, el escabroso, impúdico y bochornoso desgreño administrativo; la intermediación; el forzoso CVY; el enriquecimiento ilícito; los “voluntarios” descuentos a los funcionarios; el descarado nepotismo, los  que por repetitivos, estos lobos con piel de ovejas, convirtieron en patética costumbre vestida de “normalidad”. Transgresiones tan graves -quizás más- que los crímenes de la insurgencia, hoy en aparente plan -al menos- de contrición, contrario a los pillos de cuello blanco que se creen libres de pecado. Pincelada que desnuda mi pequeñez como relator de tanto cinismo y desvergüenza.

Igualmente relevante será el agónico período -28 de marzo- y relevo del endiosado, omnipotente y parlanchín Fiscal General, cuestionado por el exagerado incremento de la nómina entre el 2014/2015; la malversación de multimillonarios recursos en contratos que a manos llenas premiaron allegados, amigotes y compinches (exmagistrados, colegas, políticos, y a su “nodriza privada jurídica”, Natalia María Lizarazo Tocarruncho -Natalia Srpinger); la creación de embajadas de la Fiscalía en el exterior; el establecimiento -fiasco irremediable- de la universidad; el indulgente trato a los desmanes de su expatrón Palacino en SaludCoop; la selectiva persecución contra personas no afectas; la forma enfermiza como utiliza mediáticamente el proceso de paz, en beneficio de su grotesca y maquillada imagen, por lo que la gente decente no se cansa de expresar por las redes sociales su indignación. Lagarto omnipresente que se da como seguro embajador en Alemania.

Calendario al que se agrega la anhelada salida del tristemente célebre Procurador, anacrónico y errático “don nadie”, extremadamente ultraderechista. Castigo a la maquinación que ejecutó para  reelegirse y que consistió en entregar altos cargos a sus nominadores y electores, igual que el Fiscal, que con las mismas artimañas logró quedarse por cuatro años, sostenidos por los paga-impuestos.

Aberrantes y retrógrados funcionarios que en el caso de Ordóñez, puso el cargo al servicio de sus trasnochadas creencias religiosas y afán desenfrenado de su absurda aspiración presidencial, de este “Legionario de Cristo”, “Gregario de la orden lefebvrista”, “Caballero de la Virgen”; militante de las juventudes conservadoras, quema-libros en la lejana noche del trece de Mayo de 1978, final del gobierno López Michelsen, en que megáfono en mano, tildaba a sus autores de profanos. “Personaje” que ha tejido una red de alianzas y amistades “non sanctas” en el Congreso y las altas cortes. De godo raso pasó a magistrado del Tribunal Administrativo de Santander, a consejero de Estado, a su santón presidente que con llegar ordenó cambiar el cuadro de Santander por el crucifijo. Igual demandó al director de SoHo por una imagen que incluía un desnudo en una representación de la Última Cena. Tinterillo que opina a diario sobre lo humano y divino. Son polémicas sus posiciones sobre  la paz, el matrimonio gay, la anticoncepción, el aborto, etc., etc.

En lo político, las fuerzas se alinearán en torno a Vargas Lleras -cantado candidato por Cambio Radical-. El resto, los renuentes partidos de La U, Liberal y Conservador, empiezan estratégicamente a decantar sus candidatos a fin de valorizar sus coreadas adhesiones futuras.

En lo económico, arreciarán las lágrimas de cocodrilo y tozudos reproches de las plurales fuerzas políticas, económicas y sindicales que se opusieron a la venta de ISAGEN, rematada -según estos repugnantes opositores- a precio de quema. Activo que el envidioso, pernicioso y pertinaz Álvaro Uribe, olvidó que quiso vender. Decisión que transformará -no por casualidad sino por causalidad- la infraestructura, contrario a lo pensado por los agoreros que imaginan impensadas consecuencias.

Como “Espada de Damocles” penderá el apagón energético del país, consecuencia del fenómeno del “Niño”. La falta de agua para consumo es ya un hecho. Se canturreará sobre el cambio climático y lo dispuesto por la Asamblea de las Naciones Unidas respecto a la reducción de gases efecto invernadero, en el marco de los “Objetivos del Desarrollo Sostenible”. Se reiterarán las ambiciosas metas (período 2016/2030) de protección a nuestras riquezas ambientales, mientras el sordo y timorato gobierno, en vez de expedir e implementar las reformas que alivien su degradación, adopta -para dolor de patria-disposiciones a contrapelo de las urgencias y conveniencias climáticas.

Mucha tinta correrá sobre la estrepitosa e imparable caída del precio del crudo, que someterá a las finanzas públicas a un inminente ajuste macroeconómico e imprevisto apretón que trae consigo la reforma tributaria en ciernes, disfrazada de “estructural y equitativa”, que clavará a los pendejos de siempre: Empresarios formales, grandes, medianos y pequeños; asalariados que no tienen cómo evadir sus sueldos de hambre, y al universo de profesionales independientes.

En lo internacional no dejará de fastidiar el antidemocrático y crispado régimen chavista, que con sus zombis perros falderos, se niegan y negarán a reconocer la derrota y triunfo opositor.

Bogotá, enero 20 de 2016