4 de junio de 2026
Polito de Miranda
La miseria moral del fanatismo
Una de las formas más precisas de medir el deterioro político de una sociedad no es observando a sus gobernantes, sino a quienes los defienden. Los malos líderes han existido siempre.
La izquierda: sin voluntad, sin método y sin resultados
Hay ideas que suenan bien en los congresos partidarios y fracasan en las calles. La apuesta de la izquierda latinoamericana por el diálogo como eje de la política de seguridad es una de ellas.
En Colombia la guerra es un oficio
La vereda que visité hace más de diez años aparece tímidamente en los mapas. Para llegar hay que subir con dificultad por trochas estrechas, donde la montaña se cierra y el silencio pesa distinto.
El silencio también es autoritarismo
Cuando alguien aspira a gobernar un país y decide evitar el escrutinio público, lo que demuestra no es serenidad estratégica ni inteligencia. Es inseguridad. Temor a la improvisación. Miedo a quedar expuesto fuera de un entorno completamente controlado.
La ilusión de la riqueza sin esfuerzo
Hay una escena que no deja de repetirse: la del padre o la madre que se levantan antes del amanecer y regresan cuando el día ya terminó.
Negociar con criminales no es paz
Colombia sigue atrapada en un lenguaje que ya no describe la realidad. Durante años, el conflicto se interpretó como una confrontación entre el Estado y actores insurgentes con motivaciones políticas.
El Candidato Filósofo
Hay una trampa en la política contemporánea: confundir profundidad con eficacia. En Colombia, esa trampa dejó de ser sutil para volverse costumbre. La perorata constante de Gustavo Petro cuestiona, incomoda, interpela y confunde; eso es innegable.
El príncipe de los “nadies”: Cuando el trono le quedó grande al que eligieron rey
Durante décadas, los ciudadanos colombianos hemos vivido en un estado de indignación permanente. Estamos, como se dice popularmente, "hasta el tope". Nos acostumbramos a desayunar con escándalos de contratos mal ejecutados, el cinismo de la corrupción de cuello blanco y una economía que, aunque resiliente, no ha beneficiado a todos. Sin embargo, existía un marco de referencia: sabíamos qué reglas se estaban rompiendo.
La metamorfosis del poder
El ascenso a la jerarquía no es un simple cambio de funciones: es una metamorfosis de clase. Esta tensión responde a una inercia tan antigua como la vida social misma.
Campaña sin actores.
Resulta curioso que no haya surgido aún una sola pieza comunicacional de peso donde el gremio del espectáculo cierre filas en torno al binomio de Iván Cepeda y Aida Quilcué.