¡Estos políticos!
Según la joyita de Tomás, el cual recibió todos los genes perversos de su abuelo y por supuesto con las mejoritas de su padre, instruyó a los coordinadores de la campaña del Centro Autocrático con la siguiente genialidad “Sugiero que unifiquemos terminología para que el mensaje cale, y agrega, cambiar el adjetivo traidor por tramposo. El primero se justifica a la luz del beneficio recibido; el segundo no”
Luego el legítimo dueño de las argucias mezquinas y atrabiliarias trata de seducir a sus corresponsales advirtiéndoles que las “trampas” son su elección, los diálogos de paz de La Habana, las 100 mil casas..etc. y la perlita de Uribe Moreno le adjunta un soporte académico al asunto “La universidad de Stamford hizo un estudio que demostraría que el adjetivo tramposo es uno de los que más efectividad tiene para llamar la atención y lograr el cambio comportacional respecto a una conducta no ética. Vean el siguiente link que les puede interesar.
http://www.semana.com/nacion/articulo/tomas-uribe-tira-linea-de-como-calificar-santos/376003-3
¿Pero en manos de quién putas estamos?
Esos son los rescoldos de la convivencia con lo más tenebroso de la vida “social y económica” de este pobre país.
Hoy su padre el de “le pego en la cara marica” al alzafuelles de Fernando Herrera Zuluaga, el que le lustraba los zapatos con la lengua, estrenó la bellaquería en Armenia diciendo que el presidente Santos es un tramposo porque no ha combatido el microtráfico en el Quindío y que tiene desestimulada a la policía nacional. Y agregó “Santos no combate el microtráfico porque quiere legalizar las drogas “
Buitre mentiroso. Nunca, jamás el primer mandatario ha dicho semejante barbaridad. Solo para legitimar un desespero inútil en medio de una campaña carente de lealtad en la disputa atribuye a su contrincante odiosas cosas de tan vil naturaleza.
El genio de la estrategia de enlodar a Santos por tramposo es ni más ni menos el mismo que le hizo trampas monumentales al estado colombiano cuando su padre fungía de presidente y después de comprar dos lotes en Mosquera, Cundinamarca, y con la anuencia de los ministros de hacienda y comercio exterior de entonces que hacían parte de la comisión intersectorial de zonas francas, les hicieron el milagrito de convertir unos predios de 33 millones de pesos en lotes por valor de 3 mil millones de pesos. Eso se quedó así y siguen tan campantes pregonando moral y hablando de tramposos.
Tomas y su hermanito Jerónimo usufructuaron sin piedad los pequeños beneficios de los recicladores haciendo trampas a través de su empresa Residuos Ecoeficiencia y todas las porquerías más que uno pueda imaginar.
Como si los de esta tierra todavía tuviéramos el musgo entre la cola nos avivó una mentira del tamaño de la catedral de Manizales: “Voy a conseguir que el salario mínimo tenga un aumento del 10 por ciento para todos los colombianos” Dice una verdad y se pone rojo. En los ochos años que Uribe estuvo en el gobierno hubo aumenticos del 3.5 y 4 por ciento. Pajudo dicen en el Valle del Cauca.
No se ha dado cuenta que esa sarta de mentiras nadie se las cree porque esta vaina globalizada le da la oportunidad hasta el más ingenuo imbécil como yo de todos los días enterarnos hacia dónde se mueva toda esta mierda.
Vino a pedir el voto en nombre de la ética y de la moral para unos personajillos de difícil comprensión aliados de su gobierno con el anterior Ministro de Salud Diego Palacio, los mismos que se aguantaron todas las barbaridades de las multinacionales de los negocios de la salud para enriquecerlos más y para garantizar sus perfumadas veleidades por estas calles de la virgen y el señor. Y recomendó a otro que todavía no ha explicado sus trampas en la gobernación del Quindío para conseguir migajitas. Por ahí anda una investigación inconclusa en la corte. No sé qué hará una mujer sana y decente en medio de esa jauría.
La doble moral de estos politiqueros tienen asqueada a buena parte de la población que no quiere saber más de tanta indolencia.
Ojalá esto termine pronto y que se traten de amainar las aguas atormentadas por la vocinglería de unos irresponsables que no han tenido siquiera la delicadeza de respetar un fuero que el propio país les confió. Pero para qué putas le pide uno peras a un olmo.
PD: Lamento que el ilustre doctor Uribe no hubiese aceptado una invitación cordial a nuestro programa de TV para haberle preguntado algunas cositas. ¿Será que el mico sabe a qué palo trepa?