¡Siendo práctico!
Me remito al modelo de país que no comparto, y por supuesto, al candidato por el cual NO votaré.
No a Ivan Cepeda, porque:
No soy de izquierda.
Seguiríamos en una constante narrativa de la paz, ahora » integral y con reparación», mientras que el territorio se termina de perder.
Habla de profundizar las reformas de Petro sin señalar el mas mínimo desacierto de lo hecho. ¿A qué nos llevaría?
Pregona su talante democrático, pero oidos sordos a lo que dice y hace quién hoy gobierna a Colombia, al desacato a las normas jurídicas, a la persecución contra quienes no piensan como él, al ataque a la prensa, a las cortes, a los organismos de control, a los congresistas que votaron contra sus iniciativas, a las decisiones de otros países.
Dice que no permitirá la corrupción, pero nunca denunció toda la que se presentó en este gobierno.
Guarda silencio frente a todas las masacres ocurridas en este cuatrienio, frente al desabastecimiento de medicamentos, el actuar de un presidente interviniendo en política para favorecer su candidatura, al déficit fiscal del 7.6 del PIB, al crecimiento de la deuda pública en 100 billones por cada año de gobierno.
Defendía la Constitución de 1991, llena de Derechos, pero estuvo apoyando una constituyente, acatando el deseo de su compañero y jefe, hasta cuando los colombianos lo rechazaron y retrocedió tácticamente manifestando que lo primordial es un gran acuerdo nacional. Pero si no se logra, ¿qué sigue? Ya la desmontaron, ¿o la suspendieron? Me temo que lo segundo.
Llegó a no reconocer el resultado electoral, pero cambió de opinión cuando vió el apoyo total al Registrador.
Quiere un Estado grande, pero con burocracia militante, y sin presencia del sector privado para lo que convenga, solo por ideologismos. Sin embargo, le pide a los empresarios que le den una oportunidad. Así llegan al poder, y luego actúan en contrario.
Dice que la orientación actual de Ecopetrol se mantendrá, es decir, no mas exploración ni fracking. Los recursos naturales enterrados y las necesidades esperando soluciones.
Felicita y destaca el actuar de la primera línea, sin objeciones a sus actos violentos.
Habla de la reconciliación nacional, pero no ahorra palabras para señalar de paramilitares, fascistas y genocidas, a quienes supuestamente deberían estar en tal acuerdo. Es decir, sigue con el espíritu inundado de odio.
Voto por Abelardo De La Espriella y su formidable fórmula vicepresidencial.
Deseo volver a ver una Colombia mas segura, desarrollada, con mucha inversión social, menos deuda y déficit, con medicamentos, atención para todos, y el ICETEX fortalecido.
Anhelo volver a ver un Estado eficiente y eficaz; un Presidente respetuoso de la autonomía de las ramas del poder público, juicioso y dedicado a gobernar; un empresariado con seguridad jurídica, un sistema tributario justo, para que haya buenos salarios sin afectar la viabilidad.
Es importante restablecer las buenas relaciones internacionales, alejadandolas de ideologismos.
La infraestructura debe volver a ser un motor de desarrollo y la vivienda social una realidad.