Guerra frontal o negociar la paz: las dos visiones de país de los candidatos colombianos

Nicole Andrea Vargas
Bogotá, 17 jun (EFE).- Los candidatos que disputarán el domingo 21 de junio la segunda vuelta presidencial en Colombia, el ultra izquierdista Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, plantean programas de Gobierno marcadamente distintos, especialmente en seguridad y paz, que reflejan visiones opuestas sobre cómo enfrentar la violencia y conducir al país durante los próximos cuatro años.
De la Espriella enarbola su plan ‘Patria Milagro’, una visión de país enfocada en dar oportunidades a los que «nunca» las han tenido, con el objetivo de «salvar» a Colombia de cuatro amenazas: autoritarismo, violencia criminal, corrupción política y penetración del narcotráfico y de las economías ilegales.
Por su parte, Cepeda propone ‘El poder de la verdad’, un programa que ha presentado como la hoja de ruta de un eventual segundo Gobierno progresista, tras el del presidente Gustavo Petro, enfocado en «un cambio profundo de conciencia y reglas» y basado en una «revolución ética», además de componentes económicos, sociales, políticos y democráticos.
Dos miradas de la seguridad nacional
Respecto al tema de seguridad, De la Espriella ha repetido que la política de ‘paz total’ de Petro, es una «traición a la patria» y por eso no negociará con los criminales involucrados en el conflicto armado.
Entre sus principales propuestas están el destruir 330.000 hectáreas de plantaciones de coca, restablecer el monopolio estatal de las armas, reconstruir la Fuerza Pública y desmontar milicias y poderes coercitivos paralelos.
En cambio Cepeda, quien participó como facilitador de los diálogos de paz entre el Gobierno y las antiguas FARC que llevaron al acuerdo de paz de 2016, y luego estuvo en la frustrada negociación con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), ha asegurado que esos procesos son una de las salidas para poner fin al conflicto armado en el país.
Entre las medidas que plantea están un «acuerdo nacional y diálogo para la reconciliación como primera medida de gobierno»; llevar a los colegios el informe de la Comisión de la Verdad y terminar de cumplir el acuerdo de paz de 2016 para lo cual pedirá cuatro años de prórroga.
Para ello, se debe proteger a los líderes sociales y firmantes de paz para que «no se los asesine» durante el proceso, como ha ocurrido con 481 exguerrilleros de las FARC hasta la fecha.
El director del Departamento de Ciencia Política de la Universidad Javeriana, Humberto Librado, dijo a EFE que la propuesta sobre seguridad de Cepeda es una admisión de que la política de ‘paz total’ de Petro no funcionó y que debe existir una revisión para avanzar.
Combatir la corrupción
Frente al abuso del poder, el candidato de izquierdas aseguró en varias oportunidades que en Colombia «ya no hay solo corruptos sueltos», sino que hay redes organizadas que «se roban billones de la salud, de las víctimas y de los damnificados».
Incluso el lunes anunció una denuncia contra De la Espriella, a quien acusa de supuestamente haber participado en «el robo de los recursos de la salud» a través de su bufete de abogados y con la participación de su actual jefe de campaña.
Por ello, en su plan está la creación de un Sistema Nacional contra la Macrocorrupción; un Fondo de Reparación de Víctimas de la Corrupción y activar la vigilancia ciudadana desde la escuela, entre otros.
De la Espriella coincide con Cepeda en que la corrupción «no es una falla menor» y la describe como «una de las formas más graves de traición a la patria».
Para combatir este problema hace una apuesta más ambiciosa, ya que asegura que hasta 2030 todos los procesos de contratación pública se llevarán a cabo a través de ‘blockchain’ (registro digital) para que la información introducida no pueda ser modificada por nadie.
Asimismo, propone la creación del Bloque de Búsqueda contra la Corrupción dirigido por el presidente de la República; usar inteligencia, análisis financiero y policía judicial e impulsar la persecución de flujos financieros ilícitos.
Relaciones internacionales
Una de las mayores diferencias entre los candidatos está en el manejo de la política exterior.
De la Espriella afirmó que, en caso de ganar, restablecerá las relaciones diplomáticas con Israel, rotas en mayo de 2024 por Petro a raíz de la ofensiva israelí en Gaza, y que un eventual gobierno suyo instalará la Embajada de Colombia en Jerusalén, siguiendo los pasos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En cambio, Cepeda propone mantener la línea de Petro, con un rechazo rotundo a cualquier intervención militar extranjera y una apuesta por la «integración latinoamericana y el trato digno entre países». EFE