Macronanotes
A veces, las efemérides no se viven como en el fondo quisierais, pero también está en vuestras manos, ni soltar las palomas, ni ensillar a los potros, en tiempos de otros.
Lo que más le puede gustar a una persona, es lo que más le gusta; e igualmente lo que menos le gusta, debe ser lo contrario, de lo más contraído.
Está demostrado, no se somete ya a ninguna pesquisa, por todos se da ya por aceptado: que lo que ya ha pasado, es imposible jugarlo al dado.
Si quienes estamos frente a la pluma, no ejercemos con probidad y ecuanimidad el oficio, podría suceder, que ella misma, quisiese volver a su ave .
Hibridar los pensamientos para conquistar epopeyas ideológicas, precisa previamente de la sincronización, con las expresiones onomatopéyicas del paciente.
Siempre hay un momento, que se desprende del decurso incesante de la confluencia, algunos lo llaman ausencia, pero es a cualquier edad, la demencia.
Hacer dos cosas al tiempo es fácil, simplemente si la una no copa la totalidad del espacio de la otra y la otra a la par, lo termina todo de copar.
Por más simpleza a la que se recurra, no fallarán las ganas reprimidas, de sustentar una posición revertida, de la que esbozó en su momento, el Rey Midas.
Recordar constantemente los presupuestos y las proyecciones de gastos e inversiones, hace que nos volvamos, unos verdaderos “GURÚS” de la bellaquería.
Los ejercicios medios básicos primarios, que se hacen consuetudinariamente, nos procuran por sus ribetes, espacios apacibles para sus deleites.