21 de junio de 2026

El aquelarre

25 de noviembre de 2023
Por La Bruja sin Escoba
Por La Bruja sin Escoba
25 de noviembre de 2023

Bruja… pero no clarividente. Hace ocho días, cuando había transcurrido escasamente una hora desde el momento en que esta anciana Bruja envió a EJE 21 el Aquelarre en el que tildaba de fracaso del deporte caldense su actuación en los Juegos Atléticos Nacionales, porque durante toda una semana de competencias, sólo habían ganado una medalla de oro y unas pocas –muy pocas‒ de plata y bronce, lo que nos ubicaba muy abajo en la tabla de clasificación de las delegaciones participantes, se inició una bonita racha de trofeos conquistados por nuestros deportistas. En un par de días, Caldas pasó de una sola medalla de oro a nueve, con lo que se acomodó en el puesto décimo entre todas las delegaciones. Una actuación que no merecía esa calificación de «fracaso» que le habíamos dado. Queda claro que, entre sus cualidades de Bruja, ésta tiene una grave falencia en cuanto a clarividencia se refiere.

Esto quiere decir que, ante la sequía de trofeos de la  semana anterior, nos precipitamos al suponer que seguiríamos así de mal, y al dar por culminados unos resultados negativos que no se habían dado en ese momento, y que finalmente no se dieron. Entonces, presentamos excusas a los deportistas de Caldas que cumplieron una actuación bien decorosa, y a los cuerpos técnicos encargados de su preparación. Digamos que, en el balance general, se mejoró sensiblemente la actuación lograda en los Juegos anteriores, los de 2019, en los cuales Caldas se clasificó en el puesto 14, con solo 3 medallas de oro, 5 de plata y 15 de bronce, para un total de 23, frente a lo logrado finalmente en esta oportunidad, según los datos publicados después de la terminación de todas las competencias: el octavo puesto y un total de 93 medallas, 18 de ellas de oro, 31 de plata y 44 de bronce. Un avance muy notable. Para efectos de comparación, observemos que Risaralda terminó hace cuatro años en el sexto puesto, con 24 medallas de oro, 28 de plata y 33 de bronce, para un total de 85, y en estos Juegos de 2023 ascendió un puesto, al 5º, con 106 medallas así: 25 de oro, 36 de plata y 45 de bronce. Un progreso que puede cosiderarse modesto. Se destaca entonces el gran esfuerzo realizado por los atletas caldenses, que siguen estando por debajo de los risaraldenses, pero ahora mucho más cerca.

En cambio, siguen siendo válidas las críticas que no vamos a repetir aquí, sobre el incumplimiento del compromiso adquirido por los dirigentes de Caldas para la construcción o la remodelación de instalaciones deportivas. Y también son válidas las observaciones que hicimos sobre su incapacidad de evitar el traslado a otras sedes de algunas competencias inicialmente asignadas a Caldas, especialmente de los vistosos deportes ecuestres, de algunas actividades subacuáticas  y de algunos de los juegos de fútbol masculino que se llevaron de manera aparentemente caprichosa al estadio Centenario de Armenia, posiblemente porque, como lo hemos comentado antes, Manizales es la única de las tres capitales del antiguo Caldas que cuenta con un solo estadio de fútbol.

¿Juegos sin promoción? Tampoco tuvieron los Juegos una promoción importante en nuestra ciudad. En el programa Tiempo Extra del canal regional de televisión Telecafé, publicaron una serie de entrevistas a personas del común en las calles de Manizales. Allí se aprecia que mucha gente ni siquiera llegó a enterarse de que en estos días se estaban celebrando los Juegos. Algunos sí tenían alguna noción de que se estaba desarrollando el evento, pero no eran conscientes de que nuestra ciudad fuera una de las sedes de las competencias. Y, en todo caso, ninguno de los entrevistados había asistido ‒ni pensado en asistir–  a ninguna de las competencias.

De hecho, por ejemplo, en la transmisión por televisión de la final del fútbol en el estadio de Palogrande, la hermosa panorámica que se vio mostraba la blanca gradería absolutamente vacía. En serio: no había entre esas 35 mil sillas más de 10 o 15 ocupadas. ¡En la final del torneo, definición de las medallas de oro y plata entre Antioquia y el Valle! Final de fútbol, el deporte más popular en Colombia. Quien no lo haya visto, no lo podrá creer. Seguramemte nadie sabía que ese encuentro estaba teniendo lugar en ese momento en Manizales. Sin promoción, los Juegos pasaron por aquí «como el rayo del sol pasa por un cristal, sin romperlo ni mancharlo», como diría el Padre Astete. Mientras tanto, por contraste, las mismas transmisiones de televisión mostraban los escenarios de Armenia y Pereira colmados de espectadores presenciando los deportes asignados en los Juegos a esas dos ciudades. En la capital de Caldas, la promoción no existió.

La suerte de las reformas. Sigue el gobierno colombiano buscando la aprobación en la cámara de representantes de las reformas que quiere imponer, entre ellas la del sistema de salud. Se han aprobado muchos artículos que no generaban demasiado debate, pero continúan pendientes los que mayor contradicción despiertan, es decir, aquellos que definen la supervivencia de las EPS y su papel en el sistema, y por lo tanto eliminan el derecho de los afiliados a escoger su sitio de contacto con esos servicios. Sin embargo, aunque no será fácil, y por más reuniones a las que acepte asistir el presidente Petro, los artículos discutibles terminarán aprobándose en bloque, contradiciendo los acuerdos que lleguen a lograrse. Así funciona nuestra democracia. Posiblemente no habrá remedio, y terminaremos haciendo, cuando nos enfermemos, colas larguísimas ante los hospitales públicos, como las que se hacían hace años frente al Instituto Colombiano de Seguros Sociales o, peor aún, para quienes no contaban con afiliación a ese instituto, ante los llamados en ese entonces hospitales de caridad. El gobierno será impopular, no lo dudo,  pero, a imagen y semejanza de lo ocurrido en Venezuela, impondrá sus ideas porque aún tiene mucho poder.

¡Qué vocabulario! Mientras hacíamos zapping entre diferentes canales de televisión que transmitían fragmentos de las competencias de los Juegos Atléticos Nacionales, caímos en el partido final de voleybol femenino, entre los equipos de Risaralda y Cundinamarca. Ocurrió en el preciso momento en que el entrenador de Cundinamarca, (o tal vez su asistente técnico) reprendía a las jugadoras de su equipo por alguna jugada fallida. Esta pacífica Bruja quedó francamente escandalizada frente al tratamiento dado por ese «caballero» a esas lindas niñas que, estoy seguro, estaban haciendo todo lo posible por ganar el compromiso, cosa que finalmente hicieron. Les hablaba a gritos, sin ningún respeto hacia unas personas que, de ninguna manera merecen semejante insultada. Los insultos más suaves eran madrazos completos, con todas las letras, al más alto volumen imaginable. Afortunadamente no estaban por allí las mamás de esas niñas porque habría habido más de un infarto, ni los padres que seguramente, le habrían dado al patán de turno la golpiza merecida. Aceptemos, si quieren, que estas jugadoras hubiesen cometido el peor de los errores. Pero ni por eso, tiene alguien derecho a darles ese tratamiento grosero, soez y humillante. ¿Sabrán los directivos de la Liga de Voleybol de Cundinamarca, que las maneras de esclavista de ese sujeto son las que aplica para lograr sus triunfos?

A votar SÍ. Recuerden, aprendamos de los vecinos: el brillante desarrollo de los municipios que rodean a Pereira es resultado, en un porcentaje importante, de las ventajas de contar con su área metropolitana como herramienta insustituíble de progreso. Invito a todos los ciudadanos de Chinchiná, Manizales, Neira, Palestina y Villamaría a votar SÍ. Tempranito, por si llueve