10 de junio de 2026

La muerte de Jorge Robledo

15 de octubre de 2023
Por Víctor Zuluaga Gómez
Por Víctor Zuluaga Gómez
15 de octubre de 2023

Jorge Robledo tenía el título de Capitán cuando fue comisionado por delegados de Francisco Pizarro, para que desde Cali saliera con un grupo de soldados a explorar y fundar algunas poblaciones, obviamente, donde hubiera grupos indígenas a los cuales comenzar a cobrar tributos. Pizarro, Belalcázar, Jiménez de Quesada, tenían el título de Adelantados, porque ellos habían firmado un contrato con los reyes de España para explorar y ejercer dominio sobre los territorios americanos y los costos de transporte y pago a los soldados corrían por cuenta de los Adelantados, que a su vez estaban financiados por algunos banqueros europeos, como ocurrió en el caso de Colón.

En la medida que Robledo llegó a territorios de Anserma, funda a Anserma y luego llega a la actual Pereira y funda a Cartago en 1540, toma la decisión de continuar hacia el norte y funda a Santafé de Antioquia. Recordemos que a Cartago lo funda dos veces: una en 1540 bajo la orden de Francisco Pizarro y otra en 1541 bajo la autorización de Andagoya, quien también tenía título de Adelantado. En medio de los conflictos que se generaban por los límites territoriales de los Adelantados, los hermanos Heredia, también Adelantados que habían fundado algunas ciudades en el norte, consideraron que Jorge Robledo había invadido parte de sus territorios al fundar a algunas ciudades en la actual Antioquia. Ello determina que lo capturen y lo envíen a España con el fin de que sea juzgado y condenado por los tribunales reales. Sin embargo, después de las explicaciones que dio Robledo y la fundación de las ciudades que había realizado, el Rey le otorgó el título de Mariscal, pero finalmente no le dio el título de Adelantado como éste hubiera querido.

Al regresar a territorio colombiano Robledo, quiso ejercer poder sobre las ciudades que había fundado, pero Sebastián de Belalcázar fue enfático en responder que esos territorios eran de su dominio y en la medida que Robledo no aceptó, Belalcázar ordenó que le diera muerte con vil garrote: ahorcarlo con una soga.

Uno de los jueces encargados de decidir sobre la muerte de Robledo, se enamoró de la viuda de éste y en gran medida fue la razón por la cual declaró culpable a Sebastián de Belalcázar por la muerte de Robledo y lo condenó a muerte. Cuando estaba preparando el viaje de regreso a España, Belalcázar murió.