El Aquelarre. Las mañas de los gobernantes
Por la bruja sin Escoba
Mañas de gobernante
Definitivamente nuestros políticos tienen una idea muy clara de la manera de conquistar adeptos, incluso a veces «con padrenuestros ajenos».
El señor gobernador de Risaralda decidió visitar unos colegios del municipio de La Virginia, para regalar a los estudiantes unos 2.000 pares de zapatos y un lote de camisetas. Reunieron a los muchachitos en los respectivos centros educativos pata darles oportunidad de aplaudir y agradecer su «generosidad».
Aunque todo es posible, me sorprendería si el dinero utilizado para realizar la compra de esos regalos hubiese salido del bolsillo del señor gobernador. Si así fuera, por supuesto, esta Bruja tendría mucho gusto en eliminar las comillas españolas con las que adornó la palabra generosidad algunos renglones más arriba.
De todos modos, las manifestaciones con niños, casi con seguridad entrenados previamente, son una actuación altamente demagógica del señor gobernador (menos grave si pagó la compra con su propia plata), muy alejada del sabio consejo bíblico según el cual, la mano izquierda no debería saber lo que hace la derecha.
El Presidente Petro interfiriendo en asuntos ajenos
Hay actuaciones del presidente Petro con las cuales uno no puede estar de acuerdo. Por ejemplo, no parece muy prudente el que haya tomado partido, en compañía de otros mandatarios latinoamericanos, Bolivia y México entre ellos, en relación con el proceso por corrupción que enfrenta ante la justicia de la Argentina la vicepresidenta de ese país Cristina Fernández de Kirchner. Así como hay que respetar la presunción de inocencia de la acusada, también hay que asumir, mientras no se pruebe lo contrario, la presunción de legalidad del aparato judicial de cualquier nación. Parecería muy recomendable esperar a ver en qué termina este juicio. No se ve qué puede ganar nuestro presidente interviniendo con sus opiniones respecto a este caso, en lugar de esperar juiciosamente los resultados. No me imagino qué pensaría el presidente Petro si gobernantes de derecha de otros países empezaran a criticar las actuaciones de los jueces colombianos en procesos que se llevasen a cabo en contra, por ejemplo, del expresidente Álvaro Uribe Vélez.
El hecho de que otros gobernantes hayan asumido la misma actitud no hace menos censurable el hecho. Cada país espera que los otros gobiernos respeten el principio de la no intervención. Algún día se producirá el fallo en contra o a favor de la señora vicepresidenta y, de ser condenatorio, los abogados defensores de la señor Fernández se encargarán de estudiarlo y tomarán las medidas que sus conocimientos del derecho les aconsejen. Las instituciones de la Argentina analizarán el caso y son ellas, no el presidente de Colombia, las llamadas a dar el veredicto final.
No es ese el único caso en el que nuestro primer mandatario trata de interferir en las actuaciones de la justicia. En su propia patria, está haciendo todo lo posible por desdeñar la independencia de los poderes del estado, influir en las decisiones de los jueces y lograr la libertad de los detenidos, sin importar que sean o no culpables. Pretende forzar a los jueces a dejar libres, antes de que sean juzgados, a unos señores que están sindicados de haber cometido crímenes imperdonables durante las protestas supuestamente pacíficas, ocurridas en medio del llamado paro nacional del año 2021. Existieron los delitos, tales personas han sido acusadas de haber sido responsables de ellos, y la tarea del sistema judicial es mantenerlos detenidos si existen indicios graves, y juzgarlos de acuerdo con la ley penal existente. Si al final resultan inocentes quedarán libres, y en caso contrario serán condenados y mantenidos en la cárcel. No es función del poder ejecutivo, ni de los miembros del legislativo que lo apoyan, intervenir en esos procesos.
Discutibles políticas oficiales en materia de Hidrocarburos
El que provenga de la academia no siempre es respaldo suficiente para que lo que diga y haga un ministro recién nombrado tenga que ser considerado como verdad revelada. Precisamente la academia es el hábitat de la confrontación inteligente, del análisis crítico y de la variedad de opiniones informadas. La nueva ministra de Minas y Energía, graduada en filosofía en la Universidad Nacional de Colombia, y con un doctorado en Geografía Política de la Universidad de Copenhague en Dinamarca, un doctorado en Geografía Ambiental de la Universidad de Clemson (Carolina del Sur, Estados Unidos), y un posdoctorado del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra en Portugal, se desempeñaba hasta el momento de su nombramiento como profesora en la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle. Con esos antecedentes, debe ser el prototipo de los miembros del ilustre mundo académico. Suponemos por ello que será una persona abierta al debate de las ideas y a la búsqueda de la verdad, obtenida como resultado de la discusión inteligente y analítica de los asuntos de su cartera.
Ella es una convencida de la necesidad de la transformación energética, sea lo que sea que esto signifique. Y es claro que por ahí va el futuro del mundo. En eso está de acuerdo con el presidente Petro, y entre ambos se van a encargar de impedir, a partir de ahora, con una mística casi religiosa, nuevas exploraciones de hidrocarburos en territorio colombiano.
Esperemos que sean ciertas esas características académicas que le adjudicamos al conocer su curriculum vatæ. Que se tengan en cuenta todos los aspectos de problema. Lo más notorio de nuestra situación es que necesitamos cantidades billonarias de dinero. Se está preparando una asoladora reforma tributaria que, contra lo prometido en campaña, no solo afectará a los más ricos sino también a la clase media y, sobre todo, a los colombianos de menores ingresos. La plata que vamos a dejar enterrada en el subsuelo en forma de hidrocarburos podría aliviar de manera importante esas necesidades de recursos, todo para que el planeta nos agradezca por el ínfimo porcentaje de contaminación que vamos a dejar de generar, mientras el mundo está sediento de petróleo, y el que nosotros no extraigamos y no vendamos, será extraído y vendido, en cantidades mucho mayores, por Rusia, por las potencias petroleras del Medio Oriente y por otras naciones. O sea que el único resultado efectivo de esa decisión será quedarnos sin esa platica que tanto necesitamos, sin que eso signifique menor contaminación en el mundo. ¿Sí será esa la medida más inteligente que se pueda tomar? Está bien que no haya fracking, porque no hay total evidencia de que no sea un sistema contaminante del medio ambiente y de las fuentes de agua. Pero no aprovechar los altos precios del petróleo, vía su aprovechamiento tradicional, teniendo las necesidades económicas que tenemos y que seguiremos teniendo durante muchos años, es al menos discutible.
Y no es que esta Bruja pretenda declararse en oposición al gobierno. Hay que esperar a ver en qué terminan las promesas de campaña. Pero sí desea expresar la incertidumbre que le producen, como a tantos otros colombianos, algunas de las ideas que pretende impulsar, a veces sin que se pueda entender bien su lógica. La perla de doña Irene Vélez, al proponer que se entregue a Venezuela nuestra independencia energética, resulta altamente preocupante. Ya ese país nos incumplió un compromiso de vendernos gas por allá en 2015 o alrededores, después de que Colombia sí cumplió con venderles antes a ellos. ¿Qué garantiza que no nos vuelvan a dejar colgados de la brocha?
Hinchas del once, enemigos de la ciudad
Según noticia escuchada ayer a eso de las 9 de la mañana por el noticiero de RCN Radio, un grupo de desadaptados, manizaleños ellos, para vergüenza nuestra, se tomó el trabajo de irse hasta la variante de la carretera panamericana, para interceptar y agredir a los hinchas caleños que habían venido a Manizales a presenciar el partido de fútbol entre América y el Once Caldas, y regresaban en buses a su ciudad.
Esto es imperdonable, inadmisible e inexplicable. En lugar de agradecer la visita de los vallecaucanos que vinieron a disfrutar su espectáculo favorito y, de paso, a contribuir con sus gastos de viaje a la reactivación económica que se está buscando para nuestra ciudad después de la pandemia, les hacemos arrepentirse de haber llegado hasta aquí. El turismo es un factor de progreso que todo el mundo quiere fomentar. Trae progreso y recursos. ¿Esperamos que semejante estupidez va a animar a los potenciales turistas a venir a Manizales? Con actitudes así, es obvio que nunca vamos a ser la atracción turística que quisiéramos. Deberíamos aprender de nuestros vecinos quindianos que sí entendieron la importancia de hacer parte del Paisaje Cultural Cafetero, y han aprovechado esa circunstancia para convertir su departamento en uno de los dos o tres destinos turísticos más importantes de Colombia.
