El departamento del Quindío en un laberinto
Carlos Eduardo Osorio un rehén de múltiples secuestradores
En la historia del Quindío ha habido gobernadores buenos, regulares y malos.
Pero nunca antes habíamos enfrentado una ineptitud tal que en cinco meses nadie sabe a ciencia cierta para dónde diablos va esta administración.
Un cura de la iglesia católica que fue desplazado al ostracismo por monseñor Fabio Duque Jaramillo porque comprendió que no eran ortodoxas sus actuaciones dentro de ese ministerio.
La decisión de enviarlo en destierro obedeció a que en la intimidad del purpurado se tenía claridad sobre que el trabajo de Osorio estaba por fuera de los mandatos pastorales y no lo sacó en definitiva para evitarle un escándalo más a esa iglesia.
Los negocios con revestimiento de servicio social no se compaginaban con lo que quería el prelado de entonces de la iglesia católica en el Quindío.
Su pretendida influencia y su serpentina permanencia en los llamados círculos sociales de Armenia le crearon animadversión dentro del propio clero que no lo veía como un pastor sino como una rueda suelta con un negocio claro dentro de los parámetros de las dudosas fundaciones.
De un momento a otro y como por encanto saltó a la política con el criterio de que está revestido de poder e influencia sobre la grey pero sin la suficiente capacidad, por lo menos elemental, para el manejo de la cosa pública.
Servido en bandeja ante el poder supremo del carrielismo y con la multimillonaria inversión de una campaña que aún no se sabe cuánto costó lo elevaron a los altares de la sumisión incondicional de ese esperpento político que ha permeado hasta la saciedad todos los rincones de las administraciones públicas con los multimillonarios negocios que aunque los tienen ahítos no se paran en mientes para seguir desbordando la avaricia.
Osorio Buriticá es un rehén múltiple, veamos:
Rehén de su incapacidad para manejar la cosa pública.
Rehén de unos heliotropos que se sienten dueños de su gobernación porque lo alentaron en su momento para hacerse a canonjías.
Rehén del carrielismo que lo tiene maniatado con un cordón umbilical pecaminoso del cual no se puede liberar porque si lo hace lo dejan en la ruina personal y moral si es que en ese camino no va ya a pasos agigantados.
Rehén de un grupo de ineptos contratados para diseñar un plan de desarrollo menesteroso en contenido y plagado de plagios, aunque uno de sus contratistas cada ocho días salga a decir babosadas en el periódico local y a especular con largas disquisiciones lambonas y etéreas cuando su incapacidad es tan evidente que repta de lado a lado buscando protagonismo, pero pago, claro está.
Dada su esclavitud en manos de toda esta cáfila el solo argumento que tienen es el de echar culpa de la ineptitud y de la politiquería a la asamblea departamental que está haciendo su trabajo y nada más.
Los diputados no deben claudicar ante las tentaciones que vienen revoloteando sobre sus cabezas porque al parecer están contra la pared atemorizados frente a los pretendidos amagues de cooptación para caer en las garras clientelares.
Aprobar un plan de desarrollo desfinanciado,desarticulado, incoherente y plagiado es un monstruo que los puede aplastar.
No han desvirtuado una sola de las observaciones que le han hecho a ese plan de desarrollo y salen por las tangentes como el secretario de planeación Álvaro Arias Young, quien sin ninguna vergüenza dice en los altoparlantes de los súbditos de la información que todo está bien y que solo existen unas pequeñas inconsistencias de forma.
Ni Arias, ni Medellín, ni Casasbuenas, ni Edy y menos el gobernador han leído ese esperpento. Con razón en las primeras declaraciones dijo uno de esos genios que eso había sido elaborado por “jóvenes inexpertos”
Incluyen estas vedettes de la planeación cupos de endeudamiento inexistentes por incapacidad técnica de conseguirlos y cuantifican regalías cuando eso es un albur que dejaría las arcas departamentales en una desfinanciación que no le permitiría cumplir con las metas de ejecución del presupuesto.
Elemental mi querido Watson
Pero sigan echando carreta que el ovillo muy pronto se acaba
Le resultaron paganos los plagiarios al cura. No solo copian textos de planes de desarrollos exóticos y extraños sino que lo plagiaron a él, le impusieron secretarios, le hicieron delegar funciones para ordenar el gasto y lo tienen loco haciendo jornadas de evangelización en los montes de la cordillera.
Ese trabajo en Génova durante ocho días es lo más absurdo del mundo porque cuando se estaba hundieron un plan de desarrollo, la misericordia en el marco de una estrategia maquiavélica, era alejarlo de la realidad y escaparlo a las montañas del suroriente del departamento a comer frisoles, pintar fachadas y rezar rosarios.
Lo que no saben es que en las entidades de control están caminando con ritmo acelerado las cerca de cien investigaciones por desviaciones e incompetencias en el ejercicio de la administración pública.
Hace unos días un grupo de sus secuestradores lo llevaron amarrado a un condumio dizque para pedirle cuentas. Allí estaban los “civiles” que se creen también dueños de su rehén.
Le pidieron sacudirse del carrielismo, le dijeron de sus asesores incapaces y ruidosos. La respuesta del gobernador del Quindío a ese grupo de sus plagiarios fue que nunca cambiaría de rumbo con las cuotas políticas del carrielismo y que “como va la vaina va muy bien”
Mientras se conoce un monstruo como el plagio de apartes del plan de desarrollo de Marsella, Risaralda, después de las denuncias ante las autoridades competentes por otro plagio inicial hechas por el excandidato a la gobernación Néstor Daniel García Colorado, en un nuevo acto de irresponsabilidad total, los constructores de Armenia, los ingenieros, arquitectos, empresarios y contratistas están esperando la ruidosa promesa de la Urna de Cristal en materia de contratación.
Mientras el carrielismo tenga bajo su manga la capacidad de contratar la Urna de Cristal del Cura está en el primer piso de la gobernación pero con los vidrios polarizados.
