11 de junio de 2026

Nada

4 de mayo de 2024
Por Jairo Londoño Franco
Por Jairo Londoño Franco
4 de mayo de 2024

Filosofando: ¿La nada existe realmente?

Los científicos sostienen que la nada existió antes del “Big Bang”, la gran explosión que dio origen al universo. Sin embargo, en ausencia del astrofísico Hawking para defender su teoría, ahora se argumenta que antes existía otro universo que se contrajo hasta desaparecer, dejando… ¡nada!

Un viejo amigo marinero de nuestra adolescencia solía decir que la nada se podía fabricar. Pero, ¿cómo se puede fabricar algo que no va a existir? La respuesta es simple: vacía tu mente, no pienses en nada. Pero eso es imposible, siempre estamos pensando, somos esclavos del pensamiento. Pasé toda mi vida intentándolo y no lo logré.

El escritor Jesús Amaya, en su libro “¿Qué hago si mi media naranja es toronja?”, nos dio la respuesta: la nada sí existe, pero solo en los hombres. Las mujeres no la tienen, siempre están haciendo, tramando, inventando, investigando, deduciendo, sospechando. Cuando nos preguntan: ¿qué estás pensando? ¡Nada! Eso no lo entienden. ¿Qué estás haciendo? ¿Nada? ¿Qué estás viendo en la tele? ¡Nada! Es porque hemos recorrido todos los canales dos veces y no encontramos nada interesante.

La nada ha sido nuestra excusa durante toda la vida, pero no es válida, ellas no la aceptan. La astucia femenina no se lo permite. Somos diferentes: ellas, unas bellas criaturas mentalmente superactivas, pueden ver la telenovela, llorar, reír, comentarla, pintarse las uñas, todo mientras piensan en su pareja y en lo que estará haciendo el bebé en la otra habitación, que se quedó en silencio, tal vez haciendo nada.

Ellas tienen en el cerebro un repetidor de señal que interconecta todo el sistema, se acuerdan de todo, especialmente de lo que nosotros hemos olvidado. Mientras tanto, nosotros, como caballos con anteojeras, miramos en una sola dirección y pensamos solo en nuestro destino.

Gracias a Dios por regalarnos ese espacio, donde podemos dejar de existir por un momento, mientras hacemos “NADA”.