11 de junio de 2026

Los dedos de la mano

19 de mayo de 2024
Por Jairo Londoño Franco
Por Jairo Londoño Franco
19 de mayo de 2024

Los dedos de la mano, como hermanos nacidos del mismo tronco, comparten un origen común, pero cada uno tiene su función específica. De niño, me enseñaron sobre estos apéndices digitales de una manera singular: “Este (meñique) compró un huevito, este (anular) lo cocinó, este (corazón) lo peló, este (índice) le puso sal y este gordo tragón (pulgar) se lo comió”. Sin embargo, los dedos humanos han evolucionado más allá de su función primordial como garras para convertirse en herramientas artísticas.

Cada dedo tiene su propio nombre relacionado con su oficio.

El pulgar, el primer dedo de la mano, es el más distintivo de los cinco. Su estructura es más corta y ancha, y solo tiene dos falanges en lugar de tres. Su nombre proviene del latín “pollex”, relacionado con la palabra “pollentia”, que significa fuerza. El pulgar tiene una oposición única a los otros dedos, otorgándonos la capacidad de sostener y manipular objetos con precisión.

El segundo dedo, el índice, proviene del latín “indicare”, que significa “indicar” o “señalar”. A lo largo de la historia, ha sido utilizado para señalar direcciones, objetos o personas. Su función es tan emblemática que incluso su nombre refleja esta acción.

El dedo medio, también conocido como dedo corazón, recibe su nombre debido a antiguas creencias que lo relacionaban con el corazón y, por ende, con los sentimientos y las emociones. Se sitúa en el centro de la mano. En latín, este dedo se llama “impudicus”, que se traduce como “desvergonzado”, “indecente” o “dedo ofensivo”. En la Antigua Roma, se utilizaba para expresar un insulto que todavía sigue vigente.

El cuarto dedo, el anular, tiene su origen etimológico en la palabra latina “anulus”, que significa anillo. Tradicionalmente, ha sido el lugar elegido para portar anillos de compromiso o matrimonio en muchas culturas, debido a la creencia de que posee una vena que conecta directamente con el corazón.

El dedo más pequeño, llamado meñique, proviene del latín “minimus”, que significa “el más pequeño”. A pesar de su tamaño, desempeña un papel fundamental en la destreza y el equilibrio de la mano. En algunas culturas, se asocia con las promesas, como se ve en el gesto de la “promesa del meñique”, donde dos personas entrelazan sus dedos meñiques para sellar un compromiso. Tradicionalmente, se consideraba que romper esta promesa requería cortarse el dedo meñique.

Finalmente, cabe mencionar que el dedo meñique del emperador Carlos V, rey de España y Alemania, y emperador del Sacro Imperio Romano, fue investigado cuatrocientos años después de su muerte. Se descubrió que el hombre más poderoso del mundo en su momento murió por la picadura de un insignificante mosquito en su dedo meñique.