16 de mayo de 2022
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El tropel

11 de octubre de 2021
Por Humberto de la Calle
Por Humberto de la Calle
11 de octubre de 2021

Fajardo ha dicho que aprecia a Alejandro Gaviria pero que la presencia de César Gaviria en algún lugar tras bambalinas le impide bendecir su posible incursión en la consulta del 23 de marzo. Alejandro sostiene que no ha sido ni será candidato oficial del Partido Liberal, pero que no le queda  bien rechazar en bloque el apoyo de un partido que alberga en su seno, además de barones malucos, una serie de jóvenes valiosos. A su vez, por los lados de la derecha no escampa. Oscar Iván echó su cuarto a espadas. Tiene un palmarés potente pero -una cosa es inherente a la otra- sus éxitos también hacen parte de sus fracasos. Sobrelleva fardos nada livianos. Hay un fenómeno al parecer creciente. María Fernanda Cabal. Digo “al parecer” porque eso de crecer personajes para fomentar miedos es una técnica milenaria. Aún no sabemos. Con el agravante de que, al lado de encuestas serias, hay otro cúmulo de ellas notoriamente prefabricadas. No comparto casi ni una sílaba del programa de Mafe. Pero se equivocan los que acuden solo a la burla. Yo mismo he cometido ese error. Porque ahí, con su aparente lenguaje de ama de casa echando pico, hay todo un programa de una derecha básica que toca puntos sensibles sin esguinces intelectuales. Cuidado. ¡Nos burlábamos de Trump! Y Petro ahí, llenando plazas. Su juego es hablar de Pacto Histórico pero al mismo tiempo hacer una blitzkrieg, una guerra relámpago sobre la izquierda distinta a la suya, seguramente con el ánimo de reinar y enfrentar a la derecha como campeón solitario. Puede salirle el gambito pero puede perecer en él.

¿Cómo examinar esto?

En la Coalición de la Esperanza hemos trabajado de manera interesante: primero, los acuerdos básicos. No se ha notado mucho pero ahí tenemos unos principios éticos, un programa común y un esquema destinado a administrar con respeto las diferencias. El instrumento es, como se sabe, la consulta del 23. La idea desde un principio era la de evitar caer en la cofradía. Era y es un escenario para integrar el Centro. En estas condiciones, lo verdaderamente esencial es mantener el compromiso de apoyar al que gane. Suena reduccionista. Pero es la verdad. Ante el fragor del tropel, lo que hay que salvar es la regla básica: apoyo al ganador. Las diferencias ya las habremos deglutido.

El propósito central sigue siendo válido: buscar el equilibrio que brinda el Centro. Un muchacho me dijo que eso era una patraña. Que la línea central en Colombia realmente está a la derecha del cuadrante. Algo de eso es cierto. Pero el 2022 es una cuestión, además, de talante, de confianza, de capacidad de conjugar intereses contrapuestos. Quien mejor lo lograría es el Centro.

Es imposible eludir el ADN de la política. Competir, pero mantener el objetivo por sobre todo. La unidad es esencial. Fajardo y sus compañeros y Alejandro tienen que reflexionar. Hay que buscar fórmulas. De lo contrario, estaríamos en el paraíso del sinsentido: Sacrificar una dosis de cambio, aunque no sea el cambio anhelado, en beneficio de la consolidación del inmovilismo. O incluso peor, del retroceso. Si en la escala de cambio Oscar Iván es cero, Mafe es menos veinte. Y no olvidar un hecho: La Coalición la venimos trabajando hace año y medio, cuando el Verde era el campeón. Sin el vigor inicial del Verde, ¿cómo ganar al menos el pase a la segunda vuelta?

Con Mafe en el vecindario, para mañana es tarde.