27 de junio de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El médico del siglo XXI, apóstol de la humanidad

30 de julio de 2021
Por Antonio Cano García
Por Antonio Cano García
30 de julio de 2021

He tenido el privilegio divino de haber vivido parte del siglo XX y parte del Siglo XXI y de ser sobreviviente a un cáncer y al COVID 19, esto me ha  dado el conocimiento necesario para poder comparar como era la vida del Médico y profesiones afines a la salud, en el siglo anterior y cómo es la vida de estos mismos profesionales en este afligido siglo XXI.

En el siglo XX los médicos elegantemente vestidos hasta de corbatín, con renombre casi reverencial y con una remuneración que les permitía vivir cómodamente y disfrutar de vacaciones remuneradas, de asistir a Congresos de actualización totalmente pagados por las instituciones donde laboraban, contaban con estabilidad originada en su prestigio, sus salarios eran cancelados oportunamente y además nunca tenían cartera de los pacientes que atendían en sus lujosos consultorios particulares, ya que eran pacientes adinerados. Recordemos que en ese entonces en las clínicas existían pacientes de primera categoría, de segunda y de caridad.

Los hospitales eran financiados por el Estado a través del Ministerio de Salud el cual les asignaba un presupuesto acorde con la cantidad de pacientes que atendían y de su grado de complejidad, estos centros Hospitalarios debían emplear todos los recursos so pena de disminuirlos en el siguiente presupuesto. Nunca se escuchó que a los empleados les adeudaran salarios de varios meses. Es más,  en algunos hospitales pagaban en forma quincenal y de igual forma nunca faltaban insumos para atender a los pacientes ni largas colas de proveedores en procura de obtener algún abono a sus deudas. Eran los tiempos donde el paciente se miraba como un ser humano y se le atendía con la consideración de ser un enfermo.

Pero llegó el siglo XXI y con él, la puesta en marcha de la NEFASTA LEY  100 de 1994. Aparece un tercer actor a tragarse los recursos de la salud. Si aparecen las EPS, empresas prestadoras de salud, de voraces dueños que establecen una gran burocracia y una pésima contratación de los servicios médicos y del personal de apoyo para esta labor, se inventan las Cooperativas, para contratar y quedarse con un porcentaje de lo que a los médicos les pertenece como remuneración a su dura labor.  Este inventico se le denominó, TERCERIZACIÓN, y hora el médico se ha convertido en un APOSTOL DE LA SALUD y en los tiempos futuros veremos muchos galenos acompañando en el Santoral a San Gregorio Hernández. Los médicos en su gran mayoría son contratados por horas y por esta razón atienden varios frentes de trabajo, no se les reconocen horas extras, no tienen vacaciones ni prima de Navidad, su actualización debe ser con cargo a su peculio, porque no hay presupuesto para que los médicos puedan asistir a congresos de actualización en Colombia y menos en el exterior. Ahora al médico no le queda tiempo de asistir a un club o de visitar un buen restaurante.  El médico se ha convertido en un apóstol que debe estar disponible 24 horas, siete días y 52 semanas, para atender a sus pacientes, para luchar con tenacidad como lo han hecho en estos tiempos  de pandemia, para ver morir incluso a sus parientes más cercanos, ante la impávida mirada de directores de hospitales que le anuncian que no hay con que pagarles. Solo falta que les digan, QUE DIOS SE LO PAGUE, PORQUE AQUÍ NO HAY PLATA.  Eso no lo dicen pero la verdad es que hoy al médico se le inculca desde la universidad, que esta profesión es un apostolado y que el que quiera hacer dinero, cuelgue el delantal blanco y como ROY BARRERAS se dedique a la labor política.

Finalmente me pregunto cuánto dinero le aportan las EPS a la investigación médica que desarrollan las universidades? Cuánto dinero invierten en campañas de prevención de enfermedades, cuánto invierten en el  mejoramiento de la calidad de vida de los médicos? Qué sanciones le aplican a las EPS, IPS, y demás entidades que contratan profesionales de la salud y luego les pagan sus sueldos en forma retardada y algunas veces hay que demandarlas para obtener sus pagos? Definitivamente los SERVIDORES DE LA SALUD SON VERDADEROS APOSTOLES, dignos de postularlos para canonización. Cuántos murieron contagiados de COVID 19 cuando en forma valerosa atendían a sus pacientes. Me quito el sombre ante estos médicos, les profeso mi admiración, respeto y ruego a Dios porque les ayude y los blinde con su divino manto para tenerlos en sus trincheras de trabajos con trajes de marcianos salvando a sus pacientes.

Este Gobierno y este Congreso fueron incapaces de hacer una verdadera reforma a la salud. Elijamos un Congreso conformado por gente honrada, con conocimientos y sin voracidad por el dinero, un Congreso que valore la salud, como un principio fundamental, elijamos un Presidente que tenga el país y sus problemas en la cabeza y que gobierne para bien del sufrido pueblo Colombiano.

Compromiso con Colombia
ÚNETE