7 de mayo de 2021
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Sí, otra vez Uribe

10 de agosto de 2020
Por Eligio Palacio Roldán
Por Eligio Palacio Roldán
10 de agosto de 2020

Si, otra vez. Otra vez a escribir sobre Alvaro Uribe como lo han hecho los principales medios escritos del país, en los últimos veinte años; a hablar de él como también lo hacen la radio, la televisión y el twitter furiosamente, a cada instante, porque quiérase o no es nuestro personaje nacional. Tal vez esté en el inconsciente colectivo de los colombianos como los reyes de España o Inglaterra, Lady Di o como Evita Perón en Argentina; en fin, es nuestra estrella: amada y odiada con el mismo furor.

Colombia ha vivido siguiendo a Uribe desde hace más de veinte años con tanta pasión que desborda cualquier posibilidad de objetividad en la narración de los hechos, sucedidos a su alrededor, e incluso las comparaciones con personajes similares de nuestra historia resultan inocuas. Al comienzo se le quería tocar, sentir e incluso, estoy seguro,  amar. Hubo un enamoramiento colectivo por el personaje que poco a poco se fue transformando en odio, gracias a una cuidadosa tarea de la izquierda y una colaboración diríase que estúpida de la derecha.  Del amor al odio hay solo un paso, dicen.

¿Qué decir de la detención de Uribe? 

A sus amigos, mis amigos, les digo lo mismo que les dije a los del Gobernador Anibal Gaviria: Es normal que el ser humano se niegue a creer en los hechos dolosos que involucren a las personas que quiere y que incluso “meta la mano en el fuego” por ellos. Eso está bien. No lo está, presionar a quienes investigan e imparten justicia para lograr un resultado a su favor. Los fines jamás justificaran los medios. Repito: los defensores de Anibal Gaviria están cayendo en el mismo cuento de guerrilleros, paramilitares y hasta de asesinos como Pablo Escobar: La justica a su medida…”

A sus enemigos, mis amigos, les digo lo mismo que les dije a los amigos del Gobernador Anibal Gaviria: No está bien “presionar a quienes investigan e imparten justicia para lograr un resultado a su favor. Los fines jamás justificaran los medios… están cayendo en el mismo cuento de guerrilleros, paramilitares y hasta de asesinos como Pablo Escobar: La justica a su medida…”

Y vuelvo a repetir también que: he criticado el espectáculo que hacen los encargados  de impartir justicia en Colombia. He pedido la reserva de las investigaciones y he criticado a los periodistas y generadores de opinión  por condenar a alguien con tan solo el comienzo de una investigación…”

Puede leer: MIS AMIGOS, LOS AMIGOS DE ANIBAL GAVIRIA https://eligiopalacio.com/2020/07/10/mis-amigos-los-amigos-de-anibal-gaviria/

No es un tiempo oportuno, bueno ningún tiempo lo es, para avivar las divisiones recurrentes en los más de doscientos años de la historia de nuestro país. Más bien, es el momento para rodear a la Corte Suprema de Justicia para que de manera equilibrada y transparente tome una decisión “justa” y de analizar lo desacertada que es la medida de aseguramiento preventivo: como el expresidente Uribe y el gobernador Gaviria hay miles de colombianos detenidos, quizás injustamente.

De ser condenado Uribe por fraude procesal, sus enemigos tendrían una victoria en una larga guerra de décadas; pero también la tendría el expresidente porque sería una prueba de que la justicia es independiente y que si ha salido inocente de otras acusaciones mucho más graves es porque no es tan perverso como afirman y/o que sus enemigos no tienen pruebas reales.

En el caso Uribe, quien indiscutiblemente saldrá perdiendo será la Justicia colombiana porque por lo menos medio país no aceptará el fallo a favor o en contra, agudizando su  crisis de credibilidad y obviamente perderá el país porque seguirá mucho más dividido que antes, en medio de una guerra política que pareciera no terminar nunca.

ANTES DEL FIN

Y poco a poco va llegando la nueva normalidad. Una normalidad cargada de encierro, aislamiento y limitaciones económicas. Tal vez nos acercamos a la vida en Colombia de los años sesenta… Tal vez…

En Tiempos del Coronavirus, en tiempo de soledad y recogimiento, hay oportunidad de hacer otras cosas, de crear.