19 de junio de 2026

Bellaquería periodística el caso de Uribe Noguera

26 de julio de 2019
Por Luis Fernando Gutiérrez Tobón (*)
Por Luis Fernando Gutiérrez Tobón (*)
26 de julio de 2019

Yuliana Samboni

Bellaco= malo, pícaro, ruin. Bellaquería, calidad de bellaco (Diccionario Real Academia Española)

Este comentario tiene    dos propósitos, 1 criticar a la prensa por su   afrentosa actitud, 2 Defender el    concepto de Familia natural. Familia es fundamento de la sociedad, sin fuerte unión familiar, se está “como las leves briznas, al viento o al azar”

Advierto que soy adicto a la Familia es decir extremadamente afecto a la familia natural, hombre y mujer para formar familia, entre los miembros existe afecto, apoyo, auxilio,” apoya tu fatiga en mi familia que yo mi pena apoyaré en tu pena” es expresión familiar. Observé   con asombro lo acontecido con la familia Uribe Noguera,   a quien no conozco  ni tengo vínculo alguno, los vi en la prensa, mucho en TV  que presentó el caso como si dos   hermanos se hubieran amangualado    con   el caído al  abismo,  para burlar  la justicia, los  dos hermanos no fueron ni cómplices  necesarios  ni  siquiera testigos de los hechos, Catalina y Francisco  víctimas de la presa,    entraron al  escenario cuando todo  había terminado, el telón ya  había caído, participaron exclusivamente tratando  de descubrir lo ocurrido, no imaginaron tamaña desventura. Pretender auxiliar a un hermano en sí mismo no es delito, es caridad cristiana.

En una nación donde ocurren de casos inauditos, donde se realizó un plebiscito, se le preguntó a la nación si aprobaba unos acuerdos, la opinión los rechazó, votó NO y el gobierno convirtió el NO apruebo en SÍ apruebo, muchas cosas pueden suceder. El caso Uribe Noguera, era una mina de oro para vender prensa, ésta exageró, afrentó, irritó al público. De una profunda tragedia familiar formó un espectáculo sobrecogedor, de la droga, montó un escándalo periodístico, vendió más sí, perdió prestigio, mereció rechazo, asoló una familia. Un miembro caído en la adversidad, drogadicto, con el cerebro alterado, volvió trizas su inocente familia y también la familia Samboni, sencilla, campesina como la mayoría de su región. El poder destructor de la droga arrasó sin límites, droga más prensa, destruyen.

El desastre de Rafael Uribe mereció censura total de la opinión nacional, los estamentos de justicia, en un Estado de Derecho, como el nuestro, son los órganos apropiados, para aplicar las leyes, corresponde a la prensa informar con absoluta imparcialidad sin terrorismo, su papel no es ni juzgar ni condenar.

Es y muy de lamentar, por qué la fuerza con que la prensa, condenó el atroz proceder de Rafael Uribe y que envolvió a su inocente familia no se empeña en atacar las causas, a los productores y comerciantes de cocaína. Destruir el bienestar de quien no cometió el delito es cruel, los padres, hijos, hermanos, primos, tíos, de la Familia de los Uribe Noguera no tenían por qué pagar las atrocidades   de la drogadicción, ésta no se cura con sanciones ni escándalos, es con prevención, evitando el cultivo, el comercio, el consumo. Pregunto ¿el gobierno, la Iglesia, la sociedad, la prensa Usted y yo estamos haciendo lo adecuado para evitar la locura social originada en la drogadicción?

Pretendo ir al fondo de caso, no a detalles, los estamentos judiciales actuaron, La Fiscalía pidió la condena de Catalina y Francisco por presunta obstrucción a la justicia, en cambio la Procuraduría le pidió al juez la absolución, hay muchos casos en que ley no es justicia, una recta y honesta información, en este caso como en todos es la suprema misión del informador, la distorsión es pura bellaquería, la hermandad es un vínculo de sangre indestructible que fortalece la familia.

Observemos, vivimos el siglo del espectáculo, fotos, imágenes, escenas, incrementan al máximo el interés, deformar la realidad, la objetividad, es periodismo basto, debe aclararse hay periodistas de altura moral   que valoran la familia, los principios, el periodismo de espectáculo destruye como la cocaína. Este polarizado país se unió con Catalina y Francisco Uribe Noguera por su actuación pro familiar.

N B 

A propósito de la fascinación del periodismo por el espectáculo, lo atroz, me vino a

la memoria  el caso de Richard M. Nixon, 37° presidente de Estados Unidos, (entre 1969-1974) de trascendentales acciones, acabó la convertibilidad del dólar por oro, puso fin a la Guerra de Vietnam, viajó  a China, en 1972 abrió relaciones con China, de Mao Zedong en vez de abrir una guerra atómica, pronunció uno de los discursos más famosos del mundo, la Mayoría Silenciosa, su caída por el escándalo de Watergate, orquestada por la prensa,  conmovió al mundo, hoy el presidente de Estados Unidos,  Donald Trump  está en Corea del Norte,  primer presidente americano se  atreve a esa aventura, conversar con  Kim You-un gran dictador de Nor Corea  para evitar una catástrofe nuclear, la prensa apenas  menciona este fenómeno mundial,   sus excentricidades merecen primera página, lo espectacular, populachero,  vende.

[email protected]