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El peligro de las anti-vacunas: causando muertes con rumores

26 de abril de 2019
26 de abril de 2019

Por: Ricardo Andrés Roa-Castellanos, Ph.D.

No son pocas las amenazas civilizatorias actuales. Las expectativas sobre la democratización de la información a través de internet jamás previeron que enormes portales en contra la humanidad se abriría también de la mano de esta valiosa herramienta tecnológica.

La viralización de informaciones no comprobadas, ni racionalizadas que causan daño en grados masivos (epidémicos) a la sociedad y la naturaleza puede corroborarse con el caso de los movimientos anti-científicos. La gente cree ciegamente lo que lee en internet y/u otras redes sociales.

Entre los timos más perjudiciales están los paranoicos anti-vacunas que destacan por las enfermizas, e incluso mortales, consecuencias ya logradas.

En abril de 2019 una azafata[1], con un incompleto plan de vacunas, caía en coma en Israel tras viajar desde Nueva York (NY) producto de una vertiginosa infección cerebral desatada por el virus de sarampión. En Brooklyn (NY), una cantidad significativa de la población se ha venido negando a recibir vacunas por esta clase de engaños falsamente intelectuales.

El brote de sarampión, una enfermedad que hace 10 años ya estaba prácticamente erradicada del mundo, no tardó en darse. En menos de un año ha habido cerca de 4000 casos en tierras israelitas y ya 1000 en NY.

Los motivos de la paranoia no son más que infundados rumores sin base científica. Que las vacunas tienen mercurio y causan autismo, que las vacunas contra el papiloma dejan niñas inválidas cuya realidad parece obedecer a ataques de histeria colectiva, que las vacunas se hacen con suero de cerdo, y otras malintencionadas campañas informativas hacen que personal ingenuo y necesitado de atención o sentido de pertenencia a grupos sociales crea y replique lo que puede ser condena para los suyos.

Los casos de sarampión, mundialmente, casi se cuadruplicaron en el primer trimestre del 2019 en comparación con el mismo período del año pasado, con 112.163 contagios, según ha informado la OMS[2].

Países europeos como Italia, a la par que ven ascender sus casos de infecciones prevenibles (sarampión, paperas, tos ferina, difteria[3]), reportan porcentajes altos de población “educada” que desconfía de las vacunas por las falsas informaciones recibidas por Redes Sociales[4]. Desde 2017 se han registrado tantos muertos por sarampión, 69, como en los 17 años anteriores logrando un pico con más de 30.000 casos anuales para suelo europeo.

Caricatura Ricardo

Este retroceso cultural y civilizatorio, llamado –también falsamente “progresismo”- ha impregnado hasta la vacunación de animales donde crédulos o negligentes profesionales o personajes que suplantan profesionalmente a Médicos Veterinarios, han hecho eco de esos discursos al querer disminuir la frecuencia de vacunaciones anuales de refuerzo en animales de compañía o de producción por fenómenos de “Moda”.

La Aftosa, el moquillo o la parvovirosis han mostrado nuevos episodios de avance en consecuencia.

No les crea, o esas posturas antediluvianas que posan de modernas, pueden llevar de nuevo a la humanidad a las cavernas.