11 de junio de 2026

La Dorada y su destino sin Renán

2 de abril de 2017
Por Luis Fernando Rosas
Por Luis Fernando Rosas
2 de abril de 2017

Por. Luis Fernando Rosas Londoño

Hace varios años falleció el Aguadeño Renán Barco, muy conocido por mi madre y familia Aguadeña, hijo de Víctor Barco arriero que transportaba mulas de Aguadas a Manizales;  él  se fue muy joven a ejercer su profesión de abogado a La Dorada, en una etapa de la política bipartidista. Su formación en la hacienda Pública lo hizo alcanzar  altas responsabilidades que entrega a la democracia siendo Congresista por más de 40 años.

En la política caldense me daba pánico algunas compañías del ex Senador fallecido. Recuerdo la frase “el sucesor de Barco es quien quede vivo después de la balacera”, entendiendo que conservé buena relación personal con él, pero sabía que no le generaba confianza ya que desde muy joven busqué desde Bogotá otras alternativas y me opuse a la forma como hacía política resaltando que siempre respeté su inteligencia.

La Ciudad de La Dorada fue el destino final. Perla de fina escultura  muy diferente a la mayoría de nuestros municipios, es el reflejo del Magdalena Caldense con picante de sol radiante y lunas que desvelan, gente alegre y tropical que vivió épocas dolorosas de violencia, las cuales penetraron sus raíces. Es una cultura diferenciada de la colonización Antioqueña. Las haciendas, el latifundio y concentración de la riqueza fueron generadoras de enfrentamientos; fue puerto recibidor de  toda clase de personajes, hasta un sacerdote Nicolás Gómez con su movimiento del pueblo el cual produjo revuelos, propuso cambios y amenazó la fuerza política de Renán.

La Dorada, años después de la desaparición de su líder natural, cambió el espectro político. Extraños y buenos personajes se han divido la política y su economía:  Ramón Isaza,  Jairo Correa Álzate, Maribel Galvis y su famosa foto que recordamos,  Cuco Vanoy que estaba a punto de “aventar” a Barco por temas que no olvidamos, y otros personajes mimetizados, influyeron en la vida democrática no solo de La Dorada sino de bastos territorios; en muchos municipios del Magdalena medio y de Caldas, cometieron atrocidades que quedaron en la historia aunque algunos han pagado a la justicia sus culpas y otros ya fallecieron.

Hoy La Dorada, la nuestra, la que todos queremos, enfrenta otra etapa con nuevas generaciones; algunos actúan con cautela y responsabilidad con los recursos públicos y otros personajes con dineros extraños de dudosa procedencia hacen de la vida democrática su festín.

El Partido Liberal fue siempre el protagonista de su vida económica, política y social. Hoy movimientos como Cambio Radical, Partido de la U, Conservador e independientes,  con mayor o menor responsabilidad, tienen el reto de avanzar para el progreso,  entendiendo que los recursos públicos son sagrados, que su economía es pujante y se debe reducir la pobreza; sin dejar de lado el estar atentos frente a la criminalidad que afecta la productividad de la región.

En la Dorada tienen la gran ventaja de estar surcados por el río Magdalena,  el tren es epicentro de progreso  para el transporte de carga, su zona franca no se ha desarrollado y  la educación y la cultura como base del nacimiento de una nueva clase dirigente es clave. Por eso algunos políticos del pasado y hasta del presente no les interesa que su gente se prepare por el temor de ser reemplazados. Estuvieron subyugados, por eso invierten escasos recursos. Un pueblo ignorante se manipula fácilmente. Fue más fácil regalar una motocicleta a las jóvenes que educarlas, claro que no les entregaban la tarjeta de propiedad para instrumentalizarlas.