La crisis de la educación colombiana

Un modelo educativo anacrónico
EL SINSENTIDO DE LO QUE ENSEÑAMOS
Por: José Clareth Bonilla Cadavid
“La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido.” Sygmunt Bauman
El epígrafe que acabamos de leer, es una frase del sociólogo y filósofo Polaco Sygmut Bauman, que falleció el 9 de enero de 2017, padre de la “modernidad líqueda o la civilización de excesos, redundancia, desperdicio y eliminación de desechos.”, metáfora con que Bauman señala la dilución de los valores y los referentes de la sociedad moderna, señalando a su vez, una crisis de la educación a nivel global donde impera una «pedagogía del tiempo«, como un continuo renacer o sucesión de instantes de realidad, de vida y de momentos, los que han diluidos la sociedad y las instituciones, con un objetivo claro, cómo es «anular el pasado, la educación de volver a nacer cada vez, sin causas ni consecuencias excepto el riesgo de aburrirse».
Esta sucesión intemporal de instantes, que renace en cada momento y que hace parte de las vivencias que nos plantea la educación en los comienzos de un siglo incierto, donde el evangelio es el consumismo, que pregonan las redes sociales, especie de síndrome que carcome la sociedad y sus instituciones, especialmente la Institución Educativa.
Asistimos, al derrumbamiento de un modelo educativo anacrónico y aburrido, por «La cultura líquida moderna ya no siente una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido«(1). Este es el reto que nos señala la crisis y que debemos asumir, para poder así, formar los ciudadanos que los nuevos tiempos reclaman.
Cuando revisamos de cerca el camino recorrido en la historia de la educación, se observa la existencia, de una serie de hechos y de crisis, expresados en reformas que han logrado su desarrollo en el devenir de nuestra historia. Son procesos recurrentes y de propósitos en cada periodo por los que ha transitado la educación, pero sin cambios sustanciales desde el siglo pasado.
«Lo que antes era un proyecto para “toda la vida” hoy se ha convertido en un atributo del momento. Una vez diseñado, el futuro ya no es “para siempre”, sino que necesita ser montado y desmontado continuamente. Cada una de estas dos operaciones, aparentemente contradictorias, tiene una importancia equiparable y tiende a ser absorbente por igual.»(2)
Se trata de un ejercicio que nos obliga replantear y actualizar los currículos educativos y adaptarlos a la exigencia del nuevo tiempo, donde el desarrollo industrial, tecnológico y social lo exige.
Lo cierto es, los modelos educativos a pesar de sus múltiples crisis han trascendido la historia, lo que no acontece en un mundo de la globalización, en donde los adelantos de la tecnología, la informática y la computación, crearon un panorama incierto para un modelo basado en la «acumulación bancaria del conocimientos«, al cual, se suma la circulación de la información y temporalidad de los mismos, en redes sociales e información que se obtiene en el internet y sus distintas plataformas de búsqueda de la misma.
Muy a propósito, nuestro filósofo Bauman señala: “El futuro ya no es un tiempo que se persiga. Solo aumentará las complicaciones presentes, acrecentando exponencialmente la inútil y sofocante masa de conocimientos, impidiendo la salvación que seductoramente ofrece». (3)
Esta realidad, nos afecta en cada momento, derrumbando las estructuras y la esencia del proceso educativo, el cual, queda en una incertidumbre que reclama un modelo educativo urgente. Recordemos que los acelerados momentos de este siglo, han logrado que la impaciencia domine hoy el manejo del tiempo. Somos prisioneros de la caverna de supermercados y centros comerciales, que al igual que la de Platón nos impide ver la realidad, sólo vemos la sombras y no la realidad que viven los jóvenes, «Con nuestro “culto a la satisfacción inmediata”, muchos de nosotros “hemos perdido la capacidad de esperar”
Un modelo educativo anacrónico y aburrido
La responsabilidad es de todos, estamos con un retraso de muchos años, para realizar una reforma educativa. Somos conscientes que lo que enseñamos no tiene sentido; la tecnología, los adelantos de la ciencia, los cambios estructurales de la sociedad y la familia exigen otro MODELO EDUCATIVO.
«Nos pasamos media vida memorizando cosas que poco después somos incapaces de recordar. Para Roger Schank eso es una pérdida de tiempo y de neuronas.»(4)
El momento exige la formación de un Ciudadano activo, que trascienda su capacidad intelectual y pueda ir de la «La reflexión a la acción», una educación que tenga la capacidad de formar ciudadanos para el ejercicio de la dimensión social que la vida nos otorga, seres para disfrutar ética y estéticamente la vida, que aprendan a vivir y a ser felices.
Nuestro modelo educativo, es uno de los más retrasados de América Latina. Muchas generaciones han estado agobiadas por la información que aprendimos de memoria y esperando una reforma. donde la reflexión y el análisis simbólico formen al joven, un joven con ‘pensamiento crítico’, ciudadanos que hoy reclama el mundo como bien lo señala Beaman.
«Los retos actuales están golpeando duramente la esencia misma de la educación tal como se concibió en el umbral de la historia de la civilización: está en juicio lo invariable de la idea las características constitutivas que hasta ahora había soportado todos los retos del pasado y habían emergido ilesas de todas las crisis«. (5)
Para muchos, la curricula escolar debe trabajar en alcanzar un desarrollo integral de los educandos, en competencias como el desarrollo del pensamiento, la comunicación y la convivencia. Su importancia radica en la formación de jóvenes con capacidad de identificar las diferencias entre unos y otros, al igual el auto reconocimientos y la importancia de la ubicación con los otros; se sugiere, que estas competencias utilizan la lúdica como una herramienta pedagógica importante, conscientes de que lo sé enseña ahora, se envejece y pierde su vigencia con la proximidad de un nuevo descubrimiento.
Los pensum académicos del proceso educativo están cargados de materias, que tanto profesores como alumnos repiten y repiten, año tras año, haciendo de los educadores unos parásitos del estado y a sus alumnos, cajas de resonancia de información que luego olvidan, se recomienda que frente a la situación problemática: «Una de las habilidades de los individuos de la sociedad actual debe ser la de protegerse uno mismo de tanta informaciónón. Hoy en día nos quedamos viendo los árboles pero no vemos el bosque, vemos información pero no podemos retenerla ni mucho menos procesarla” (6). Se afirma que tanto el educador como educando, siguen perdiendo el tiempo, por el sinsentido del modelo educativo. Hay que armonizar la relación educador-educando con la interacción y la participación en la construcción de los saberes.
El Consultor de las ONU. Julián de Zubiria, nos recuerda, «La escuela tiene que enseñarnos a convivir con quienes son diferentes a nosotros porque tienen diversas razas, idiomas, religiones, culturas, estratos, géneros o inclinaciones sexuales. La escuela no puede concentrarse únicamente en la dimensión cognitiva y no debe trabajar exclusivamente algunas zonas del cerebro. Necesitamos que se convierta en un espacio en el cual desarrollemos intereses y fortalezcamos la autonomíáa y la solidaridad. Necesitamos formar individuos que se comprendan a sí mismos, a los otros y al contexto. Necesitamos individuos más éticos, sensibles e integrales, y eso lo resolveremos si entendemos que el trabajo en la dimensión ética, valorativa y ciudadana es una responsabilidad de todos los docentes.» (7)
Una educación para la vida.
En un artículo que escribí intitulado EL HOMBRE DECIDE AL FINAL POR SI MISMO (8), argumentaba que ante la incertidumbre de los nuevos tiempos, se requiere volver a comenzar, un proceso reeducativo que señale el norte a la pedagogía, la pedagogía de hoy es una falacia para los jóvenes de la generación de la informática y la computación, falacia que en estos tiempos de cambio, donde los jóvenes viven en una sumatoria de instantes y momentos y con ellos van construyendo su mundo existencial, donde el elemento articulador es la vida en su expresión objetiva, de las redes de información, en continuo cambio, diluidas en términos de Beaman: «La información se ha convertido en un elemento de distracción en lugar de una herramienta para empoderar a la sociedad”.
Las tasas de retorno señalan un modelo que fracasó.
Existen múltiples factores que inciden en la Calidad de la educación, pero lo sorprendente son las tasas de retorno que nuestro modelo educativo presenta. Tasas de retorno negativas, en la educación tecnológica y Universitaria. Lo que confirma lo ya pregonado por todos, nuestro modelo educativo ha fracasado al igual que la poca inversión del estado.
Este diagnóstico, confirma los resultados de las pruebas y estudios hechos a nivel Internacional como: IEA (Asociación Internacional para la Evaluación de logros educativos) y el Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe (PISA 2016) y el estudio de formación Ciudadana, todos estos estudios de los últimos 4 años, para mencionar solo algunos, en su mayoría, los Colombianos ocupamos los últimos lugares.
Estamos perdiendo y haciendo perder el tiempo y la inversión, los educadores y los educandos y el estado, para tomar solo un informe, miremos la mal llamadas competencias Ciudadanas, no estamos formando ni siquiera buenos Ciudadanos para el ejercicio de la Civilidad, lo cual, nos cuestiona mucho sobre los procesos de construcción de una democracia y de una ciudadanía activa.
Este ejercicio de civilidad dentro de unas nuevas ciudadanías, expresadas entre sujetos de derechos y deberes, es el tránsito de la ciudadanía pasiva como un «derecho a reclamar derechos», a la ciudadanía activa de quienes están dispuestos a reclamar sus derechos y a ejercerlos, es en este ejercicio donde la nueva escuela tiene su papel protagónico, se trata de una pedagogía activa, entendida como un modelo pedagógico orientado a «formar personas con libertad y responsabilidad para ser miembros útiles a la colectividad (Estas son competencias académicas, laborales, ciudadanas y personales).
El ciudadano que requiere los nuevos tiempos, para el ejercicio de su ciudadanía, para su mayoría de edad. No es atiborrándolo de información y peor aún, una educación basada en sumisión y la obediencia de unas buenas maneras. Se requiere, un modelo educativo que forme seres integrales, holisticos y con pensamiento crítico, innovadores, competentes, seres autónomos que ejerzan su Civilidad y su creatividad acorde a los nuevos tiempos.
El informe de Educación cívica en Colombia elaborado conjuntamente con el IEA (Asociación Internacional para la Evaluación de logros educativos) se cuestiona la ausencia de una política de formación en Ciudadanía a nivel de Modelo Educativo en Colombia, una ausencia de una Pedagogía para la Democracia.
Colombia ha participado en las evaluaciones del IEA, PISA y del conocimiento y prácticas del CIVISMO a nivel Internacional, en los últimos 15 años, se han realizado dos evaluaciones sobre el Civismo y en donde el país ha ocupado los últimos lugares, nuestros jóvenes carecen de la comprensión de conceptos básicos, para ejercer su rol como Ciudadanos, en aspectos claves como: que es la democracia representativa, como funcionan los concejos, asambleas y el parlamento y sobre todo desconocen los mecanismos de la democracia participativa, entre muchos otros aspectos cívicos y del ejercicio de la Civilidad, el país carece de una política de educación Cívica; existen contenidos que los estudiantes repiten de memoria, los profesores jamás hablan de los procesos de la acción cívica. ¿Qué se puede decir de la comprensión de lectura, de la formación en humanidades y ciencias naturales.
Crisis multicausal
Colombia es uno de los países de América latina donde las tasas de deserción estudiantil son más elevados, los estudios realizados demuestran que los factores son multicausales tales como: La falta de recursos, la calidad de educación, los pensum académicos anacrónicos y aburridos, relación educador – educando basada en la autoridad, en síntesis, una cultura pedagógica que hay cambiar entre todos.
Nuestro crisis es mucho más grave, cuando se hacen los analices de los factores asociados a ella; para mencionar algunos. Diversos estudios hablan de Aproximadamente uno de cada tres colombianos vive en condiciones de pobreza (33%) de su población. Los indicadores de deserción escolar y nivel de escolaridad están asociados a la inequidad, la pobreza y la desnutricion de los niños y jóvenes. El premio Nobel de Economía Amarty Sen, afirmaba, que el grado de desarrollo de un país, es prorcional a la oportunidad de educación de sus habitantes.
Para el renombrado profesor de la «Quinta disciplina» Peter Senge, se hace necesario crear nuevos métodos pedagógicos, basados en un aprendizaje interactivo, donde se supere la relación educador-educando, en donde los niños puedan comprender y dar soluciones a problemas como la drogadicción, la convivencia, la democracia. Además de aprender a ser resolutores de problemas dentro de la cotidianidad de sus vivencias.
Se dice que en nuestras escuelas, colegios, universidades y empresas se requieren de un proceso reeducativo que saque al ser humano del mito de la caverna Platónica, que permita derrumbar el viejo paradigma de las sombras y ecos de la realidad. Comenzar con desaprender para luego aprender, aprender (escuelas de auto-aprendizaje permanente), basado en las interacciones, un aprendizaje basado en una visión total de la realidad, ya fuere de la familia y la sociedad.
Aquí reside la responsabilidad que implica ser educador, romper los viejos esquemas que orientaban la vida, derrumbar los viejos paradigmas de enseñanza–aprendizaje mediante un proceso pedagógico participativo democrático donde la relación educador–educando tradicional se elimine por un concepto más amplio basado en la tolerancia, la pluralidad, el respeto por el otro, el respeto por el diferente.
Savater nos dice: “Educar es precisamente preparar a las personas para el buen uso de la sociedad, del mundo, de los instrumentos, de su cuerpo. La educación es formar un ser humano integral, completo, capaz de ciudadanía, capaz de participar y criticar las instrucciones”.
La crisis educativa y el pos-conflicto
Dentro de las prioridades que tiene el nuevo modelo de educación se menciona una Educación para y con La Paz, la cual, que exige que el Gobierno en forma concertada, convoque a todos los sectores que intervienen en el proceso educativo (profesores, estudiantes, padres de familia, indusriales y comunicadores) para que se analice el un modelo de educación más acorde a las exigencias del mundo del trabajo, de las transformaciones sociales y de la tecnología. Entre todos, debemos plantar un modelo educativo, acorde con nuestra identidad cultural, con los valores que están en juego de la sociedad Colombiana y del mundo, en fin, que sea pertinente, equitativo, participativo y concertado como construcción de una nueva ciudadanía.
Uno de los retos más complejos del acuerdo de paz, es el modelo pedagógico de educación para La Paz, decía que…El proceso de ‘educación para la Paz’, debe estar orientado a la formación de las estructura del ser y compartir con los grupos de trabajo la nueva visión del mundo, la nueva construcción de Democracia.
Sin caer en más retóricas y dilaciones, de una vez por todas la GRAN REFORMA DEL MODELO DE EDUCACIÓN, vigente desde el siglo pasado, debe comenzar en esta coyuntura de paz, el resto es retórica, porque como se ha dicho con insistencia, el modelo imperante, no es equitativo, no es pertinente y está basado en una pedagogía que en este momento histórico no educa, ni forma ciudadanos.
BIBLIOGRAFÍA
- artículo Sociedad lí Recuperado de : http://cienciauanl.uanl.mx/?p=5363
- Bauman, Zygmunt. El arte de la vida. Que De la vida como obra de arte. Ediciones Paidós Ibérica,
- Bauman, Zygmunt. Los retos de la educación en la modernidad lí Barcelon: Gedisa, 2007, pp. 44.
- Bauman, Zygmunt. Los retos de la educación en la modernidad lí Barcelon: Gedisa, 2007, pp. 46.
- artículo (En la educación, el objetivo no deben ser las notas de los exámenes, sino la felicidad), Roger Schank.recuperado de: https://cambiemoslaeducacion.wordpress.com/2015/03/04/en-la-educacion-el-objetivo-no-deben-ser-las-notas-de-los-examenes-sino-la-felicidad-roger-schank/.
- artÍculo (modernidad liquida educar para transformar) recuperado de: http://eduskopia.com/modernidad-liquida-educar-para-transformar/
- artículo ¿A qué deberían ir los niños a la escuela? Por * Julián De Zubiría recuperado de: http://www.semana.com/educacion/articulo/para-que-sirve-estudiar/489542
- artículo. El hombre decide al final por sí mismo. José Clareth BONILLA recuperado de: http://larejaenelaire.com/?p=653
Manizales, 31 de Enero 2017
