Bob Dylan, Premio Nobel de Literatura 2016
Imagen Taringa
Por: José Clareth Bonilla Cadavid.
«¿Cuántas muertes serán necesarias
para que comprenda
Que ya ha habido demasiados muertos?».
Bob Dylan
En este comienzo de siglo, los avances científicos emergen en cada momento, cuando la biotecnología ha logrado imponer su lenguaje de la ingeniería genética y transformado el concepto de vida y su mantenimiento, donde la informática y la computación parecen llevarnos a realidades hasta ahora desconocidas, como lo son: El Otorgamiento de los nuevos Premios Nóbel de la física, la química y la biología, que parecen agotar cada día la compresión del origen del universo y de la vida, adelantos científicos, que a los medios de comunicación le parecen normales, sin siquiera comprender el sentido de los logros alcanzados, ya que, son pocos los comentarios y nadie se pregunta por ellos. Por el contrario, la elección del premio Nobel de Literatura ha asombrado a todos y se han llenado las páginas de los periódicos de titulares y artículos, con preguntas cómo: ¿Dónde tienen la cabeza, los miembros de la Academia Sueca, que como crítico o Juez supremos de la producción literaria otorga el Nòbel a un músico, poeta y cantante, con dos o tres libros de poemas de baja circulación.
Todo parece indicar que «Los tiempos están cambiando», y que vivimos una era de contrastes extremos, un mundo donde los adelantos de la biotecnología nos asombran cada año, con una investigación sobre realidades completamente desconocidas como lo son los Premios Nóbel otorgados a los científicos de la física, la química y la medicina.
Un «saber de cada vez más, de cada vez menos», como fue el premio Nobel de medicina otorgado al biólogo japonés Yoshinori Ohsumi, de 71 años, que estudió la autofagia celular (Suicidio para reciclarse) que controla importantes funciones fisiológicas en las que los componentes celulares necesitan ser degradados y reciclados, para poner solo un ejemplo, mientras todavía existen pueblos enteros en el mundo, donde sus habitantes se mueren de hambre.
Nuestra pregunta es la misma. ¿Dónde tienen la cabeza los miembros de la Academia Sueca que otorga los premios Nobel?. Pregunta muy semejante a la que se hacen los medios de comunicación acerca del Nobel de Literatura que este año le otorgan al poeta, músico y cantante Bob Dylan.
El Nobel de «los tiempos está cambiando».

Nombre de un poema que trasciende la historia, escrito por el Nobel de literatura: «Los tiempos están cambiando», tema central de un poema escrito y que Dylan cantaba a comienzo de los años 60s.
«Vengan todos a reunirse aquí/ dondequiera que vaguen/ y admitan que las aguas/ que les rodean han crecido/ y acepten que muy pronto/ estarán empapados hasta los huesos./ Si creen que vale la pena salvar este tiempo/ entonces mejor comiencen a nadar/ o se hundirán como una piedra/ Porque los tiempos están cambiando.»(Primera estrofa)
Este poema constituye una proclama para todos los que lo escuchábamos y leíamos en nuestra inquieta adolescencia en Anserma, en especial a los integrantes de «La Reja en el Aire».
Libro «Tarántula» publicado en Julio de 1966.
Momento histórico que demarco el horizonte de nuestro camino, ya que asistíamos a una ruptura epistémica a nivel del conocimientos y a una nueva visión del ser humano más comprometido y más espontáneo en su forma de percibir el mundo. Se trató, de un verdadero giro epocal, por el cambio y derrumbamiento de muchos paradigmas.
Rupturas e historiales que vamos a utilizar como artefacto literario, para mirar el contexto y la grandeza de poeta Bod Dylan, ahora, cuando se ha apaciguado la tormenta que se desató en los medios de comunicación, todavía se escuchan las voces y parecen no salir del asombro. La decisión tomada por la Academia Sueca al otorgar el Nobel de literatura, a un poeta poco conocido en las casas editoriales y, la cual, no desató la bonanza de publicaciones que otrora generaba la elección de un Nobel.
Dylan tiene dos libros de poemas publicados, en los que El les da alas de libertad a sus poemas musicalizados y cantados. Se trata, de un genio que logra rescatar el valor de la cultura popular y articularla a una estructura literaria, la cual, llega a todos los rincones de nuestro asombrado planeta.
Dylan y la década de los sesentas.
Se le llama «década prodigiosa». Se considera que fue un atentado a plena luz del día contra la suficiencia cómoda del poder, la arrogancia de la sociedad de consumo y los formalismos inexplicables de una civilización conforme y temerosa. Temerosa de ser, temerosa de darle al hombre la opción de cambiar su destino colectivo y de rescatar sus bondades esenciales, temerosa de rasgar los velos de las apariencias. Fue el tiempo de las rupturas y del anarquismo epistemológico, en donde se gritaba a los cuatro vientos que sólo la imaginación tiene derecho al poder. Se puso en jaque la razón y la lógica; la imaginación pedía su escaño en la dirección del mundo y la oportunidad de decidir en favor de los sueños.
El Espectador en el año 65, la calificó de «enfermedad contagiosa» de la pubertad y la adolescencia, como prueba de decadencia del mundo occidental. Interrogando sí se trataba de un fenómeno social importante o, simplemente, era una expresión intranscendente de la historia; decía, además: «Hablar de los Beatles, cuando se acaba de rozar el Vietman, o cuando se regresa al caldero colombiano en permanente ebullición, parece que fuera un anacronismo y casi una tontería. Posiblemente lo es, pero es un tema de actualidad que preocupa a todos y que hoy, 51 años después, podemos decir lo mismo o peor, lo que le da sentido y presencia histórica al poema de Bob Dylan y, en momentos, donde se otorga el premio Nobel de literatura.
Los 60s, fueron un momento único, donde el alma colectiva de una juventud inteligente y descontenta estalló amenazando con desviar la historia. «Venga escritores y críticos/ que profetizan con sus plumas/ y mantengan bien abiertos los ojos/ Ia oportunidad no volverá otra vez/ Y no hablen demasiado rápido/ pues la rueda aún da vuelta/ y he aquí que no dice quien ganará/ pues el que ahora pierde/ será más tarde el triunfador/ Porque los tiempos están cambiando». Ya habíamos cruzado la frontera de nuestros sueños y como bailarines nos asomamos a lo que más tarde sería el fondo de un abismo. Mucho fue lo que aconteció y mucho fue lo que anidó y determinó nuestra vida en la década de los 60; todavía reverberan en la memoria esquirlas de esa hecatombe, mayo del 68, la famosa noche de Tatletoico, los juegos olímpicos de Méjico, donde el poder negro se expresaba con toda su magnitud; era el tiempo del asombro, de la transformación de los espíritus; todavía la técnica nos dejaba ejercer el nihilismo; el profeta Gonzalo Arango mandaba a la hoguera sus libros en el parque Caicedo de Cali; Amilkar U. decía que la vida era una fiesta, y en una fiesta no se trabajaba, a lo que nosotros exclamábamos, al igual que el poeta “ Realidad, Realidad no nos abandones para soñar mejor el hondo sueño”.
Por una parte los Beatles en Inglaterra, los Rollings Stones y Elvis Presley escandalizaron nuestros oídos; eran los tiempos en que la expresión colectiva tenía una dosis de aprobación y subversión, el romanticismo de las letras de las canciones contrastaban con nuevos instrumentos antirrománticos; la reverencia se mezclaba con la impertinencia y la protesta. Bob Dylan señalaba: «Que los tiempos están cambiando» y se preguntaba a propósito de la guerra de Vietnam: «Cuántos caminos debe un hombre andar para que le tengas por hombre o cuántas muertes más habrá que tomarse para que se sepa que ya son suficientes?». (https://youtu.be/-e7b09L4jY8)
En el año 2004 Dylan publica el libro de «Crónicas» de la editorial Simon & Schuster. En donde relata los momentos más destacados de su vida, estas crónicas son la primera parte de una especie de memorias.
Recordemos que Dylan, desde sus comienzos, es un poeta y cantante de lo que llamamos la «nueva ola» en nuestra adolescencia, el que empezó a irrumpir con su música de protesta y su posición política frente a la guerra del Vietman, mensajes que recorrieron el mundo, llevando a cuatro vientos su música y sus poemas, nadie duda de su estatura musical y poética, además de su talento como cantante, por eso, quienes desde jóvenes lo escuchamos y leímos sus pomas, estamos de plácemes con el Nobel de Bob Dylan, del cual, se dijo en los 60s. «Su lenguaje deslumbra por su carácter renovador, discurriendo entre la modernidad de la parodia y la profundidad de la metáfora, lo que le aporta un aura casi profética. Cuando por esos años proclama, ante la decepción de algunos sectores juveniles, que ‘la respuesta está en el viento’, su mensaje radicalmente pacifista conquista a multitud de adeptos que ven en él una representación de la esperanza.»
Razón tiene el antipoeta Nicanor Parra, cuando dice que: «con tres de los versos de Bob Dylan le hacían merecedor del Premio Nobel de literatura«, y así fue. Ahora la prensa mundial no sale de su asombro, cuando a uno de los cantantes, músico y poeta de los años 60s, quizás el más cercano y destacado de nuestra generación se le otorga el Premio Nobel de literatura.
BIBLIOGRAFIA
Bob Dylan Canciones : http://www.arquitrave.com/libreria/librospdf/bob_dylan.pdf
Los tiempos están cambiando: https://youtu.be/-e7b09L4jY8
Los señores de la guerra : https://youtu.be/cGU41pjGzfI
Flotando en el viento: http://youtu.be/qY5J60No7KY
