15 de junio de 2026

La tragedia en el Centro Democrático en el Quindío

20 de junio de 2015
Por Gilberto Montalvo
Por Gilberto Montalvo
20 de junio de 2015

Política en el Quindío

gilberto montalvo

A escazas horas de realizar una “convención” en el departamento del Quindío el partido Centro Democrático asiste a una crisis intestina que tiene ribetes novelescos y que pueda dar al traste definitivo  con una  colectividad que en la región no pudo despegar.

Con la apariencia de partido no son más que parásitos que se escudan en el nombre del expresidente Uribe para generar toda suerte de peleas internas que no conducen sino a su virtual desaparición.

Un litigio amargo y cruel entre Luz Patricia Hurtado y Roberto Garay  ya tiene hastiadas a las directivas nacionales del CD.

Los argumentos centrales es que se  han tranzado en una disputa  por  un presunto liderazgo, ninguno lo tiene, para generar virtuales alianzas electoreras locales y así  saciar intereses muy particulares. No hay ideología, no hay partido, no tienen fichas claves para el proceso electoral. Ese es el concepto en la capital de la república.

El presidente  Uribe le confió recientemente a un amigo en Bogotá que estaba harto de que lo trajeran al Quindío a lo mismo de siempre “comerse unas empanadas con la familia del doctor José Roberto, la foto para el álbum de la vanidoteca Garay y los cuatro o cinco ciudadanos de siempre”  donde no puede faltar como asiduo y coherente el ex notario Oscar Grajales, obsecuente y grato servidor del uribismo.

La encrucijada es si presentan listas cerradas o abiertas a los concejos y la asamblea. Y a esta hora no tienen nombres para ese menester. Están confiados que desde las instancias nacionales, especialmente en el caso de Luz Patricia Hurtado, que les avalen listas cerradas para que  con el nombre de Uribe se puedan sacar algunos votos.

Ninguno de los que consideran líderes tienen trabajo electoral propio o de conjunto., dicen en la capital.

El CD se ha convertido en un garaje  para tratar de hacer negocitos electoreros y ganar confianza en algún bando para tomar migajas burocráticas. Eso no puede ser un partido político.

Las consideraciones de las ligas nacionales del uribismo es que en el Quindío la única solución a que se tenga una identidad después del 25 de octubre es que se mantenga la candidatura de Jota Domínguez a la gobernación y las voracidades regionales es que lo sacrifiquen en aras de las apetencias burocráticas particulares.

Luz Patricia Hurtado le ganó delantera a José Roberto Garay porque ya está metida sin autorización institucional en las campañas del carrielismo y Garay quiere ganarse de mano una nueva dirección para hacerse a la lenitud del gobierno de Armenia para colocar a algunos miembros de su familia. Qué vergüenza.

Jota Domínguez no resigna su aspiración. Tiene toda la razón. Incluso el expresidente Uribe lo ponderó porque siempre ha estado ahí y ha sido coherente.

Entretanto, la suerte del precandidato a la alcaldía Aurelio Mejía es incierta, lo han tenido como un amor clandestino, en las sombras y tinieblas  y mientras a Domínguez Giraldo le dieron el aval a él lo marginaron. Hay fuentes que aseguran que le cae al hígado a Uribe. No sé si será cierto pero de acuerdo a  la forma como lo han tratado se puede confiar en este aserto.

Lo claro es que la tragedia en medio de la crisis del CD en el Quindío es evidente y de una posibilidad de entroncar hacia un futuro se hunden en reyertas internas más de cafetín que de líderes políticos.

De otro lado, la desorganización de las huestes del carrielismo son evidentes. “No hay organización, aquí no hay nada”  me dijo un concejal  de esa horda.

El partido Verde acredita a Daniel García, un inteligente joven que hace apenas dos semanas me advirtió que a pesar de que fue fundador de ese partido se había retirado, y ahora aparece de candidato a la gobernación y ayer dizque tenía reuniones con algunos voceros del totismo. Qué hace allí? Vino a buscar  negociaciones políticas o qué. Es una falta de seriedad con el departamento que creen que aparecen solo cuando hay elecciones a ganar indulgencias con padrenuestros ajenos. Orlando Mosquera no le jala al asunto.

Los conservadores  pordebajiados, algunos en el directorio departamental con imposiciones capitalinas con aire de virreinato, divididos hasta los tuétanos, y con jefes como Marta Lucia Ramírez y Andrés Pastrana que muchas veces se han avergonzado de esa colectividad y solo la tienen para tramitar  sus conveniencias y las de sus negociantes confesores.

Vueltos añicos estos menesterosos de la politiquería, por los lados de Cambio Radical, el partido de la U., las firmas de Firmes, el Fucsia y toda esa tropa trabajan día y noche, tienen cuadros políticos  en todos los municipios, definidas las listas a la asamblea, claros sus candidatos a gobernación y alcaldía.

La próxima semana se retiran del gabinete departamental los más conspicuos electoreros que afinarán esfuerzos por todos los rincones del departamento mientras Luz Patricia y Roberto se disputan dos puesticos en la alcaldía de Armenia.