El tabaquismo en Colombia le cuesta al sistema de salud 4,7 billones de pesos anuales

Bogotá, 7 de diciembre de 2017.- Uno de los retos actuales del Ministerio de Salud y Protección Social es regular de manera eficiente los nuevos productos de tabaco que ingresan al mercado nacional, como las terapias no autorizadas y sistemas electrónicos de administración de nicotina, por su efecto en la salud de los colombianos.

Desde hace dos años, en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), el Ministerio desarrolla instrumentos para la cesación de consumo de tabaco teniendo en cuenta que el tabaquismo es una enfermedad crónica que requiere tratamiento y es un factor de alto riesgo en la generación de enfermedades crónicas.

Para el subdirector de Enfermedades No Transmisibles, José Fernando Valderrama Vergara, el programa nacional para la cesación del consumo de tabaco cuenta con suficiente evidencia científica para el tratamiento médico que sirve para dejar de fumar.

“Entre las recomendaciones incluidas en este programa se encuentran las atenciones clínicas con el uso de estrategias de tipo psicosocial y farmacológico. En la primera se adelantan consejerías breves e intensivas. En la segunda, se realiza un reemplazo de la nicotina con medicamentos como bupropion y vareniclina que son eficaces en las tasas de abandono”, dijo.

El éxito del remplazo de la nicotina muestra abandonos que pasan del 5,1 por ciento al 22,7 por ciento. “El tratamiento del tabaquismo es recomendado por la Organización Mundial de la Salud como parte integral del control de tabaco; su implementación debe realizarse desde la atención primaria y para obtener el impacto esperado, dichas acciones deben contar con el compromiso de los gobiernos, las comunidades, los administradores, los administradores de la salud y los profesionales del sector”, agregó.

Valderrama Vergara llamó la atención a la comunidad sobre los tratamientos alternativos, toda vez que no tienen eficacia demostrada en la cesación, por lo tanto no se debe ofrecer acupuntura, acupresión, terapia láser ni electro estimulación para dejar de fumar. “La evidencia muestra que estas alternativas de tratamiento no mejoran las tasas de abstinencia en comparación con el efecto placebo”, explicó.

“Tratamientos experimentales o procedimientos novedosos no se pueden ofertar como mecanismo para cesación de tabaco si no cuentan con el aval científico, porque constituirían una publicidad engañosa para las personas. No emitimos aval de algo que no cuente con suficiente evidencia bajo los estándares del Invima y el Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud (IETS)”, puntualizó.

Datos de interés

–    Colombia es referente para la región de Las Américas en la adopción de las medidas costo-efectivas para proteger a las personas de las consecuencias del consumo y exposición al humo de tabaco.
–    En el país mueren 88 personas al día como consecuencia del consumo de taba-co.
–    Anualmente se podrían evitar 32.088 muertes por tabaquismo.
–    El tabaquismo le cuesta al sistema de salud $4,7 billones de pesos anuales.
–    La sociedad civil, como la principal beneficiaria de las políticas de control de tabaco, debe ejercer el control social a la gestión de las entidades, y velar porque dicha gestión garantice o contribuya a garantizar efectivamente el derecho a la salud.