«Hilando muy delgado…»
La embajadora Carolina Barco que se percato del hecho de inmediato llamo a la policía asignada para el area diplomática, se hizo una redada en el sector, los responsables fueron detenidos y el computador recuperado.
Hasta ahí las cosas son aparentemente normales en lo que se puede calificar como un caso mas de policía.
Pero han pasado las horas y los dias y tanto el Servicio Secreto del sector donde esta localizada la embajada (Dupont Circle), como la misma representacion del gobierno colombiano han guardado silencio a propósito del incidente y sus desarrollos.
Robar un computador usado en los Estados Unidos no tiene ninguna importancia, cuando un ciudadano lo puede comprar a plazos y nuevo desde $243 dolares (Walmart) con garantía de servicio hasta por 5 años.
Un ladrón sabe perfectamente que no cambiaria su libertad por un elemento de estos, salvo que su interés no haya sido el aparato en si, como seguro no lo fue, sino la informacion contenida.
Un ladron que entra a una embajada, se roba cosas de gran valor que se pueden comercializar en el mercado negro del arte por ejemplo, pero entrar a robar un computador…. no me suena.
Un ladron no es tan tonto como para no darse cuenta que su delito lo cometeria en una residencia diplomatica que tiene al frente el escudo de Colombia y la bandera de nuestro país permanentemente expuestos.
“Hilando muy delgado” y ante la falta de información sobre el caso, pareciera que se trata ni mas ni menos de un caso de espionaje. Orientado por quien?, con que interés?
Pero supongamos que el objetivo era robar únicamente. Hasta donde se sabe los autores del asalto fueron un hombre y una mujer. Cual es su nacionalidad?, Como se llaman?, Quien o que organización los indujo a esto?.
Que informacion guarda el computador de la embajada que resulto tan atractiva para los ladrones ?
Mientras no haya un pronunciamiento del gobierno a traves de la cancilleria, no quiero ni imaginar que hay detrás de todo el episodio, que por sus características y el silencio que se ha guardado, ponen a volar la imaginación del ciudadano mas torpe.