Concejo revisa panorama sanitario de Manizales

Vigilancia a 15.000 establecimientos y controles reforzados por fiebre amarilla
Manizales, 1 de julio de 2026. EJE 21. La seguridad alimentaria, el control de enfermedades zoonóticas, la vigilancia sanitaria de establecimientos comerciales y las acciones preventivas frente a riesgos ambientales fueron algunos de los temas expuestos durante una sesión del Concejo de Manizales en la que se presentó el balance de actividades de la Unidad de Salud Ambiental.
El informe permitió conocer el alcance de las labores de inspección, vigilancia y control desarrolladas en diferentes sectores de la ciudad, en momentos en que las autoridades sanitarias mantienen la atención sobre factores que pueden incidir en la salud pública, entre ellos la comercialización de alimentos, la presencia de vectores transmisores de enfermedades y las condiciones sanitarias de establecimientos abiertos al público.
Uno de los datos más relevantes corresponde al seguimiento realizado a cerca de 15.000 establecimientos relacionados con la producción, preparación, almacenamiento, distribución y venta de alimentos. Las visitas incluyeron restaurantes, cafeterías, expendios de carnes, tiendas, supermercados y otros negocios que hacen parte de la cadena de abastecimiento alimentario.
La supervisión también se extendió a instituciones vinculadas con el Programa de Alimentación Escolar (PAE), clínicas veterinarias y diversos establecimientos comerciales sujetos a regulación sanitaria, con el propósito de verificar el cumplimiento de las normas vigentes en materia de higiene, manejo de productos y condiciones de funcionamiento.
Durante la exposición se destacó que una de las prioridades de las autoridades sanitarias continúa siendo la inocuidad alimentaria, entendida como el conjunto de medidas destinadas a garantizar que los alimentos lleguen en condiciones seguras al consumidor final.
En este contexto, se informó que durante lo corrido de 2026 han sido decomisados cerca de mil kilogramos de productos cárnicos en operativos realizados conjuntamente con la Policía Nacional. Los procedimientos estuvieron orientados a detectar mercancías que no cumplían los requisitos sanitarios exigidos para su comercialización o que representaban potenciales riesgos para la salud de la población.
Los controles sobre carnes y productos perecederos se han convertido en uno de los frentes más sensibles de la vigilancia sanitaria debido a las consecuencias que pueden generar las enfermedades transmitidas por alimentos contaminados o manipulados sin las condiciones adecuadas.
Otro de los componentes evaluados por el Concejo fue el relacionado con el programa de zoonosis. Las acciones desarrolladas durante el año han estado enfocadas en la prevención de enfermedades transmisibles entre animales y seres humanos, mediante campañas educativas y jornadas de vacunación antirrábica realizadas en distintos sectores urbanos y rurales.
Las actividades de sensibilización también han promovido prácticas asociadas a la tenencia responsable de mascotas, la atención veterinaria preventiva y la protección de la salud animal como parte de las estrategias de salud pública.
La presentación incluyó además un balance de las campañas comunitarias orientadas al control de vectores y a la reducción de factores ambientales que favorecen la propagación de enfermedades. Estas acciones han adquirido mayor relevancia debido a la alerta nacional por fiebre amarilla y a la necesidad de fortalecer las medidas preventivas en los territorios.
Las jornadas educativas han estado enfocadas en la correcta disposición de residuos sólidos, la eliminación de recipientes que acumulen agua, el control de criaderos de insectos y el lavado periódico de tanques de almacenamiento, prácticas consideradas fundamentales para disminuir riesgos sanitarios.
Las intervenciones se desarrollan mediante cronogramas que abarcan tanto la zona urbana como los corregimientos y áreas rurales del municipio, donde las condiciones ambientales y geográficas exigen estrategias diferenciadas de vigilancia y prevención.
En materia de reconocimiento a buenas prácticas sanitarias, también se expusieron avances en la identificación de establecimientos que cumplen estándares superiores en higiene y manipulación de alimentos. La iniciativa busca incentivar el cumplimiento de la normatividad y fortalecer la cultura de la prevención dentro del sector comercial.
Durante el debate, los concejales formularon inquietudes relacionadas con los procesos de inspección, la cobertura de las actividades de vigilancia y los mecanismos de seguimiento implementados en distintos programas de salud ambiental.
Entre las tareas previstas para el segundo semestre del año figuran el fortalecimiento de las inspecciones al Programa de Alimentación Escolar, la continuidad de los operativos de control sanitario en establecimientos comerciales y la ampliación de las acciones preventivas relacionadas con zoonosis, inocuidad alimentaria y control de vectores.
Las actividades deberán desarrollarse en concordancia con los lineamientos establecidos por el Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima), entidades encargadas de orientar las políticas nacionales en materia de vigilancia sanitaria.
El informe presentado ante el Concejo evidenció que la vigilancia sobre alimentos, establecimientos comerciales, factores ambientales y salud animal continúa siendo uno de los principales desafíos para las autoridades sanitarias de Manizales, especialmente en un contexto marcado por la necesidad de prevenir riesgos epidemiológicos y fortalecer las medidas de protección de la salud colectiva.