Paseo La Estrella avanza hacia una de sus fases decisivas con la preparación para las escaleras eléctricas
La transformación del corredor de La Estrella entra en una fase decisiva. Mientras avanzan las obras de drenaje, adecuación vial y renovación del espacio público, los trabajos se concentran ahora en preparar el terreno para la futura instalación de escaleras eléctricas, una intervención que cambiará la movilidad peatonal en uno de los sectores con mayor tránsito de la ciudad.

Las obras del Paseo La Estrella continúan avanzando en distintos puntos del corredor urbano, donde se desarrollan intervenciones destinadas a preparar el terreno para una de las etapas más visibles del proyecto: la instalación de escaleras eléctricas y la renovación del espacio público. De forma paralela, prosiguen los trabajos sobre la infraestructura vial y las redes de drenaje, con el objetivo de mejorar las condiciones de movilidad y circulación en la zona.
Uno de los frentes de trabajo más activos se concentra en la calle 61A, donde fue instalada tubería Novafort de 10 pulgadas para la captación y conducción de aguas lluvias. La intervención busca fortalecer el sistema de drenaje y reducir los problemas asociados a la escorrentía superficial en este sector de la ciudad.
En la intersección de la calle 60 con carrera 24B comenzaron las labores de demolición de las escaleras de concreto existentes. El espacio será adaptado para albergar las futuras escaleras eléctricas, una infraestructura que modificará la conexión peatonal entre varios niveles del corredor. Mientras tanto, en la calle 59 con carrera 24B avanzan los trabajos de conformación de la base estabilizada sobre la estructura vial.
Las actuaciones también incluyen la construcción de elementos complementarios para el espacio público. En otro tramo de la calle 61A se instalaron formaletas para la ejecución del sardinel, mientras que sobre la carrera 24B se adelanta la demolición de segmentos del andén derecho para permitir nuevas adecuaciones urbanísticas.
En la calle 61 se realizan labores de saneamiento y recuperación de la estructura vial. Allí se efectuaron cortes sobre el pavimento rígido existente y se avanzó en la conformación del afirmado correspondiente a la curva que conecta con la glorieta cercana.
Precisamente en este punto fueron instalados y anclados bolardos metálicos sobre el andén perimetral. La medida busca reforzar la protección de los peatones en una zona caracterizada por un flujo constante de vehículos y transeúntes.
Junto a las intervenciones físicas, continúan las actividades de acompañamiento a residentes y comerciantes del sector. Equipos encargados de la gestión social mantienen espacios de atención para resolver inquietudes relacionadas con el desarrollo de las obras y adelantan procesos de verificación documental previos al inicio de nuevas actuaciones en predios cercanos.
Por su parte, los responsables de seguridad y salud en el trabajo realizan inspecciones periódicas en excavaciones, frentes de obra y zonas de maquinaria pesada, con el fin de supervisar las condiciones operativas y reducir riesgos durante la ejecución de los trabajos.
A medida que avanzan estas actuaciones, el proyecto entra en una fase de transición que anticipa cambios significativos en la configuración del corredor y en la experiencia de movilidad de quienes transitan diariamente por este sector de la ciudad.
Esta versión adopta un enfoque más periodístico y analítico, con frases más sobrias, menos enumerativas y sin referencias institucionales o promocionales.