Belén de Umbría apuesta por el turismo con un proyecto millonario que busca reactivar su economía local
Pereira, 31 de enero 2026. El corregimiento de Taparcal, en Belén de Umbría, fue elegido como escenario de un ambicioso proyecto de infraestructura turística que contempla una inversión superior a los 5.500 millones de pesos. La iniciativa, que llevaba varios años sin ejecutarse, busca fortalecer la oferta turística del occidente risaraldense y generar nuevas dinámicas económicas en una zona históricamente dependiente del sector agrícola.
El eje central del proyecto es la construcción del Mirador Turístico de Taparcal, ubicado a unos cuatro kilómetros del casco urbano. La obra ha sido concebida bajo criterios de sostenibilidad ambiental, accesibilidad universal y bajo impacto paisajístico, con el objetivo de integrarse al entorno del Paisaje Cultural Cafetero. El diseño incluye plataformas de observación panorámica, pasarelas elevadas en madera, terrazas, zonas contemplativas, áreas verdes, espacios comerciales y servicios sanitarios.
Desde una perspectiva de política pública, la intervención responde a una estrategia más amplia de diversificación económica, en la que el turismo se plantea como alternativa para complementar las actividades tradicionales del municipio. En ese sentido, el proyecto también se inscribe en una tendencia regional de inversión en infraestructura turística como mecanismo de reactivación económica y generación de empleo, especialmente en zonas rurales.
Las proyecciones iniciales estiman que el mirador podría recibir cerca de 3.000 visitantes mensuales, lo que abriría oportunidades para el comercio local, la prestación de servicios y el fortalecimiento de emprendimientos asociados al turismo. Para Belén de Umbría, se trata de una apuesta que busca posicionar al municipio dentro de los circuitos turísticos del departamento y atraer visitantes más allá de las temporadas tradicionales.
Un componente clave del proyecto es su enfoque social. La ejecución contempla la participación de la comunidad a través de procesos de socialización, la conformación de veedurías ciudadanas y la contratación de mano de obra local, con el fin de que los beneficios económicos impacten directamente a los habitantes del sector. Líderes comunitarios han señalado que la obra representa una oportunidad largamente esperada, tras años de anuncios sin avances concretos.
Además del mirador, el plan de inversiones incluye acciones complementarias en infraestructura vial, como la recuperación de corredores estratégicos y el fortalecimiento de la red terciaria, elementos considerados determinantes para garantizar el acceso y la sostenibilidad del proyecto turístico.
El reto ahora será convertir esta infraestructura en un atractivo funcional y sostenible en el tiempo. Más allá de la inversión inicial, el impacto real dependerá de la articulación entre comunidad, operadores turísticos y autoridades, así como de la capacidad de mantener el equilibrio entre desarrollo económico y preservación ambiental en una zona de alto valor paisajístico.
