24 de junio de 2026

La Virginia vive su primera Feria del Libro

14 de noviembre de 2025
14 de noviembre de 2025

La Virginia abre un capítulo literario: el río como escenario de memoria y palabra

Pereira, 14 de noviembre 2025. El municipio ribereño vive, por primera vez, una experiencia cultural que trasciende la agenda de eventos y se plantea como un espejo crítico del territorio. Hasta el 15 de noviembre, la localidad acoge la Feria del Libro “A orillas del río”, una apuesta ciudadana que ha convertido calles, colegios y espacios culturales en itinerarios de lectura, conversación y reflexión sobre la historia que aún fluye entre sus aguas.

La feria nació del impulso de Editorial Clepsidra y del Colectivo de Escritores de Risaralda, dos actores culturales que, desde hace años, vienen insistiendo en la necesidad de descentralizar la literatura y llevarla allí donde pocas veces aterrizan los circuitos editoriales. Durante cuatro días, La Virginia se transforma: estudiantes discuten poesía en los pasillos, autores locales regresan a la escena pública, y las plazas se llenan de libros que narran una geografía marcada por la memoria.

Un río que reclama ser leído

El eje conceptual del evento gira en torno a un símbolo que atraviesa la vida del municipio: el río. No solo como recurso natural, sino como archivo silencioso de las violencias que ha padecido el país. Para John Jairo Carvajal Bernal, director del encuentro, “A orillas del río” busca examinar cómo la literatura puede dialogar con ese pasado que, aunque muchas veces se prefiere no nombrar, sigue presente en la identidad del territorio.

Uno de los actos más comentados será la ceremonia del 15 de noviembre, cuando distintos poetas entregarán pétalos de rosa al caudal. El gesto, sencillo pero cargado de significado, intenta resignificar ese cuerpo de agua que en otras épocas fue escenario de dolor, proponiéndolo ahora como un lugar donde floten la poesía y la posibilidad de reparar narrativamente lo vivido.

Cultura que se teje desde abajo

La programación reúne a cuarenta escritores y escritoras de distintas regiones, además de libreros y gestores culturales que ven en esta feria un ensayo de lo que podría convertirse en un proyecto permanente. Presentaciones de libros, recitales al aire libre, conversaciones sobre literatura regional y actividades para jóvenes conforman una agenda que ocupa la Casa de la Cultura, la Biblioteca Municipal y el Parque Simón Bolívar.

Para Marleny Amparo Bustamante, presidenta del Colectivo de Escritores de Risaralda, la importancia del encuentro va más allá de la circulación de libros: “En municipios como este, el arte no solo entretiene; ordena, acompaña, restituye. Una feria así le recuerda a la comunidad que su creatividad también es patrimonio”.

La recuperación de la Casa de la Cultura como espacio activo de lectura y diálogo ha sido uno de los puntos más celebrados por los asistentes, pues devuelve al municipio un lugar que durante años reclamó un uso más cercano a la ciudadanía.

Una invitación a habitar la palabra

Con la feria aún en marcha, el ambiente en La Virginia evidencia que la literatura puede funcionar como dispositivo social: convoca, inquieta y, sobre todo, permite releer la historia desde nuevas orillas. Hasta el sábado 15 de noviembre, el municipio mantendrá abiertas sus actividades para quienes quieran participar de este ejercicio colectivo de memoria y creación.

En un territorio atravesado por los significados del río, esta primera Feria del Libro deja una premisa clara: la palabra también puede ser corriente, cauce y futuro.