4 de junio de 2026

Editorial Una guerra comercial sin vencedores a la vista

Por La Redactora
4 de abril de 2025
Por La Redactora
4 de abril de 2025

La nueva apuesta de Trump en su guerra comercial  genera caídas en los mercados financieros y aumenta el temor de una recesión global. Economistas y analistas se cuestionan si esta es una jugada de alto riesgo sin garantías.

 

El 2 de abril, Donald Trump presentó lo que ha sido descrito como el quiebre más significativo en la política comercial de Estados Unidos en más de un siglo. En un anuncio que resonó a nivel global, el expresidente de EE.UU. proclamó el inicio de lo que denominó el “Liberation Day”, un día de la liberación para la economía estadounidense. Sin embargo, el entusiasmo en los pasillos de la Casa Blanca y entre los seguidores de Trump contrasta con las inquietudes de economistas y mercados financieros, que ya comienzan a evaluar las consecuencias de esta osada maniobra.

Trump, conocido por sus posturas intransigentes, insistió en que sus políticas nunca cambiarían, subrayando su convencimiento de que la agresiva guerra comercial iniciada con China estaba justificada. «China jugó mal sus cartas con los aranceles», dijo el expresidente, al tiempo que aseguraba que la estrategia de su administración estaba destinada a proteger los intereses de Estados Unidos y a restaurar el equilibrio comercial.

A pesar de la retórica combativa, los efectos inmediatos de este «Día de la Liberación» no tardaron en hacerse sentir. En las primeras horas tras el anuncio, los mercados de valores registraron caídas estrepitosas, con las bolsas estadounidenses a la cabeza de las pérdidas. El índice NASDAQ Composite lideró las caídas, perdiendo más de un 10%, un desplome que refleja la incertidumbre que genera una política de comercio tan errática y polarizante.

Los mercados no son los únicos que muestran señales de alarma. Las previsiones económicas para los próximos meses no son nada optimistas. Según un informe de Bloomberg, Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan, elevó la probabilidad de una recesión global en 2025 del 40% al 60%. Un diagnóstico que fue rápidamente respaldado por Goldman Sachs, que, al igual que su competidor, incrementó la probabilidad de recesión en el próximo año, pasando del 20% al 35%. Además, la firma revisó a la baja su pronóstico de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de EE. UU. para 2025, situándolo en un modesto 1%, con una previsión de aumento del desempleo al 4,5%.

En este contexto, el índice de volatilidad CBOE, también conocido como el «índice del miedo», ha escalado por encima de los 40 puntos, un umbral que no se veía desde la crisis financiera de 2008 o la declaración de pandemia por Covid-19 en 2020. Esta cifra refleja una creciente preocupación por la estabilidad económica mundial, que podría verse gravemente afectada por una guerra comercial prolongada.

Mientras tanto, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, pareció alejarse el viernes de la visión inicial de que la inflación derivada de los nuevos aranceles de Trump podría ser transitoria. Esta reevaluación de Powell refleja un cambio de tono en la política monetaria estadounidense frente a los impactos económicos más persistentes de las medidas comerciales del presidente, lo que añade aún más incertidumbre al panorama económico global.

Aunque Trump ha defendido su estrategia al afirmar que las políticas de aranceles beneficiarán a Estados Unidos al reducir el déficit comercial, la mayoría de los analistas coinciden en que las consecuencias podrían ser devastadoras. Muchos consideran que esta apuesta arriesgada carece de garantías y que, de persistir, podría erosionar décadas de avances en el ámbito económico y comercial global. Entonces, ¿será este episodio como una versión de la Ley de Aranceles Smoot-Hawley?