27 de junio de 2026

76 años de Raphael Martos, el niño de Linares

5 de mayo de 2019
5 de mayo de 2019
En su llegada a Bogotá. Foto Archivo particular.

Por Guillermo Romero Salamanca

Imagen Wikipedia

Miguel Rafael Martos Sánchez, conocido en el mundo como Raphael, el niño de Linares, nació el 5 de mayo de 1943 y sigue en el escenario, cantando y deleitando a millares de seguidores.

Es más, cada ocho o quince días tiene un concierto en este año y ya tiene, por ejemplo, preventas para un concierto en Madrid el 20 de diciembre.

En febrero, en el Festival de la Canción de Viña del Mar, en Chile, fue una de las estrellas invitadas. Hizo gala de un talento sin límites y de una conexión con el público insuperable, acompañado por la Orquesta Sinfónica de Chile.

Su historia discográfica es impresionante, como lo atestiguan sus 326 discos de Oro, 49 de Platino, y el único de Uranio entregado a un cantante de habla hispana en el mundo por ventas de más de 50 millones de copias. Ha grabado más de 50 discos de larga duración en español, así como otros en italiano, francés, alemán, inglés y japonés.

En sus primeros años de conciertos. Foto archivo particular.

Todo en su vida han sido records. Mostró sus cualidades desde los 8 años y los escenarios comenzaron a buscarlos. Viajaba en su juventud a Francia con un solo objetivo: ver a la majestuosa Edith Piaff, el gorrión de París.

En sus conciertos, de más de dos horas, entona algunos de sus éxitos como «Yo no tengo a nadie», «Poco a poco», “Al ponerse el sol”, “Yo soy aquel”, “Hablemos del amor”, “Mi gran noche”, “Cierro mis ojos”, “La Sandunga”, “La Llorona”, “Digan lo que digan”, “Tema de amor”, “Estar enamorado” y “Los amantes”, entre otros

Colombia le ha dejado gratas experiencias. La primeva vez que visitó al país, miles de jóvenes salieron a su encuentro al aeropuerto Eldorado y debió subirse a un carro de bomberos. Con pañuelos lo saludaban en su recorrido hasta el hotel Tequendama.

Tuvo dos empresarios: Enrique Quintero y Armín Torres. Se preocupaba de cada detalle, del sonido, de las luces, de las boletas y hasta de los avisos de la calle. En el Volkswagen del fotógrafo Jorge Enrique Bautista recogía la publicidad y estaba pendiente, de cómo quedaban pegados en las paredes. Medía hasta el engrudo con que se pegaban avisos como: “RAPHAEL EN EL HOTEL TEQUENDAMA” o “RAPHAEL EN EL TEATRO JORGE ELIÉCER GAITÁN”.

Podía ser la una de la mañana, pero él esperaba a que los encargados de la tarea, dejaran empapelada ciudad.

Siempre viste de negro en el escenario. En su maleta, por lo tanto, cargaba unas cuántas camisas, un pantalón y un saco que estaba lleno de puntadas y remiendos. Viaja con lo indispensable.

En Bogotá, en esos primeros años de éxitos, le gustaba ir a cine al teatro Almirante localizado en la calle 45, entre la 13 y la avenida Caracas. Siempre ha sido muy ceremonial en las ruedas de prensa.

Raphael. Concierto de Raphael. Foto Sony Music.

Raphael ha paseado sus canciones por los más importantes escenarios del mundo: el Carnegie Hall, Radio City Music Hall y Madison Square Garden de Nueva York, el Kennedy Center de Washington D.C., el Palladium y el Talk of the Town de Londres, el Shrine Auditorium, Greek Theater y Universal Amphitheater de Los Angeles, el Olimpia de Paris, el Bellas Artes de México, el Opera House de Sydney, el Teatro de la Opera de Buenos Aires, el Teresa Carreño de Caracas, el Bellas Artes de Puerto Rico, el Teatro Opera de Tokio, el Rossia de Moscú, el Oktabraskaya de San Petersburgo, el Festival de Viña del Mar en Chile, el Festival de Baden-Baden en Alemania…

Si se siente mal de la garganta, simplemente le pone a un vaso con hielo, unas aspirinas con las cuales hace gárgaras y listo.

El empresario caleño Enrique Quintero, que en paz descanse, decía que Raphael odiaba ir a fiestas privadas, simplemente porque allí no les prestaban atención a sus canciones.

Cuando falleció su paisano y amigo Fernando Plaza Cayón, llamó Norita, la viuda y le expresó sus condolencias. Podrían hablar de su vanidad, pero no le resta tampoco que es un detallista con las personas amigas.

Sigue cantando y cosechando éxitos. ¡Feliz cumpleaños 76!