¿Quieres ser amigo de tus empleados?
Edith Gómez
No es sencillo ser un buen líder, en especial si estabas acostumbrado a ser un empleado más. Sin embargo, el hecho de que hayas llegado a esa posición es todo un logro, por lo que debes saber cómo manejar la situación correctamente.
Empieza siempre por dejar de lado el miedo a lo que tus excompañeros o nuevos empleados piensen, aquí encontrarás formas de vencer el miedo a las críticas que te pueden ayudar.
A veces pensamos que ser amigo de todos es la respuesta al éxito laboral. Esto no está del todo mal, pero siempre hay un límite, especialmente si tú eres el jefe y los demás han dejado de verte como tal. Si este es tu caso, ha llegado la hora de cambiar tu estrategia y tu actitud hacía tus empleados.
Aquí están las señales de que es hora de convertirse en un verdadero líder y dejar de ser un amigo más en la oficina:
Tus empleados te llaman por nombre propio siempre
Existen momentos donde todos pueden ser amigos de todos, y está bien si desde un principio has dejado en claro que se puede utilizar tu nombre propio. El problema está en el cambio repentino de tus empleados, pues ellos han entrado en suficiente confianza que se olvidan que para ellos tú eres el jefe en el trabajo.
No se trata de dejar de lado tu vida social, al contrario, es mejor salir como equipo de trabajo de vez en cuando. Pero realmente es necesario que tus empleados te llamen por tu título, demostrando que saben que eres el líder y quien toma las decisiones.
El trabajo no se está haciendo a tiempo
Otra señal muy importante y llamativa, pues aunque existen ciertos empleados que no saben manejar bien su tiempo, si notas que en cambio tus empleados están bajando el ritmo, entonces es hora de dejarles saber que esto no es aceptable.
Cuando te conviertes en un amigo al que pueden ignorar o hacerle bromas, dejas de ser una figura autoritativa, por lo que muchas veces tus empleados van a pensar que no hay problema en entregar sus labores tarde o hasta dejar de hacerlas por completo.
La última palabra no la tienes tú
Si tus empleados toman decisiones por encima de ti, de seguro no te respetan como líder o piensan que pueden hacer un mejor trabajo. Hay muchas razones por las que esto puede estar sucediendo, pero una de ellas es el hecho de que te ven como un amigo más y no como el jefe que tiene la última palabra.
No permitas que una relación demasiado cercana a tus empleados se convierta en una que perjudique tu cargo como líder. Recuerda que está bien tener algunos límites y que todos en cualquier escenario los necesitan.
Ya no puedes hacer críticas o dar consejo
Como jefe y líder tu primer cargo es saber dar consejo a quienes lo necesitan, pero lo es también saber hacer críticas constructivas para que el rendimiento mejore y la empresa salga adelante. Si poco a poco notas que tu habilidad de hacer críticas y dar consejo disminuye, tal vez tus empleados no te toman en serio y no creen que tengas el derecho a darles ningún tipo de opinión.
Ten en cuenta que como líder tu trabajo es prioridad y el bienestar de tus metas y la empresa lo son también, los amigos vienen después de las horas laborales. No se trata de ser un jefe frio, al contrario, gánate la confianza y el respeto de tus empleados, pero no dejes que se confundan. Parte de tu labor es tener confianza en ti mismo, pero siempre recuerda que tú lideras al grupo, no al revés.
