2 de julio de 2026

Caldas activa medidas preventivas ante posible intensificación del fenómeno de El Niño

2 de julio de 2026
2 de julio de 2026

Manizales, 2 de julio de 2026. EJE 21 — La posibilidad de un aumento en las temperaturas, la disminución de las precipitaciones y el incremento del riesgo de incendios forestales mantiene en alerta a las autoridades ambientales y de gestión del riesgo en Caldas, que avanzan en la implementación de medidas preventivas para enfrentar los efectos que podría generar el fenómeno de El Niño en diferentes zonas del departamento.

Durante una jornada de análisis sobre las condiciones climáticas previstas para los próximos meses, entidades ambientales, organismos de socorro y autoridades territoriales presentaron un balance de las acciones que se desarrollan para proteger las fuentes hídricas, fortalecer la capacidad de respuesta institucional y reducir la vulnerabilidad de municipios y comunidades frente a escenarios de sequía prolongada.

La estrategia contempla una combinación de medidas de prevención, seguimiento técnico y conservación ambiental, especialmente en áreas consideradas fundamentales para el abastecimiento de agua de centros poblados y sistemas regionales de acueducto.

Uno de los principales frentes de trabajo se concentra en la protección de cuencas hidrográficas estratégicas. Según información entregada por las entidades participantes, durante los últimos años se han adelantado procesos de adquisición de predios de importancia ambiental, restauración ecológica y consolidación de corredores de conservación en distintas regiones del departamento.

Entre las intervenciones destacadas figura la protección de áreas ubicadas en la cuenca del río El Oro, en jurisdicción de Riosucio, una fuente hídrica clave para el suministro de agua en municipios del occidente caldense. De igual forma, se han fortalecido iniciativas de conservación en territorios de La Merced y Pensilvania, donde se busca preservar ecosistemas que cumplen funciones esenciales en la regulación del recurso hídrico.

Las acciones de restauración desarrolladas en estos territorios han permitido la recuperación y conservación de más de 3.000 hectáreas, contribuyendo a la protección de nacimientos de agua, bosques y zonas de alta importancia ambiental.

El monitoreo permanente constituye otro de los componentes centrales de la estrategia. Equipos técnicos realizan seguimiento continuo a las condiciones hidrológicas y meteorológicas para detectar oportunamente posibles variaciones que puedan afectar la disponibilidad de agua o incrementar el riesgo de emergencias ambientales.

Paralelamente, los municipios han recibido lineamientos orientados a fortalecer los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres, actualizar protocolos de respuesta y coordinar acciones con empresas de servicios públicos, entidades de salud y representantes del sector agropecuario.

La intención es mejorar la capacidad de anticipación frente a escenarios que podrían impactar actividades agrícolas, sistemas de abastecimiento y ecosistemas sensibles a las variaciones climáticas.

Las autoridades también señalaron que durante la actual vigencia continuará el seguimiento permanente a fuentes abastecedoras y ecosistemas estratégicos mediante recorridos técnicos y labores de vigilancia ambiental desarrolladas por personal especializado y guardabosques.

En materia de gestión del riesgo, el departamento dispone de una red tecnológica destinada a la observación continua de variables meteorológicas. Este sistema permite realizar seguimiento a lluvias, temperatura, velocidad de los vientos y detección de puntos de calor, indicadores fundamentales para la prevención de incendios forestales y otras emergencias relacionadas con las condiciones climáticas.

Asimismo, permanecen en funcionamiento diversos Sistemas de Alerta Temprana ubicados en municipios considerados prioritarios por sus características geográficas y ambientales. Estas herramientas permiten mejorar la capacidad de respuesta ante eventos que puedan representar riesgos para la población.

Las entidades responsables indicaron que el trabajo de preparación involucra además a organismos de socorro, instituciones de salud, empresas prestadoras de servicios públicos, autoridades ambientales y Fuerza Pública, en una articulación que busca garantizar respuestas coordinadas frente a eventuales contingencias.

Otro de los aspectos analizados durante la jornada fue el avance de los procesos de ordenamiento territorial relacionados con la gestión ambiental y la reducción del riesgo. Actualmente se adelantan trabajos asociados a 17 planes de ordenamiento territorial en diferentes municipios, con el propósito de incorporar criterios de sostenibilidad y adaptación al cambio climático en la planificación local.

A ello se suma la protección de cerca de 23.000 hectáreas de bosque altoandino, ecosistemas considerados estratégicos para la conservación de las fuentes de agua que abastecen amplias zonas del norte y occidente del departamento.

Especialistas consultados coinciden en que la preservación de estos bosques resulta determinante para enfrentar los efectos de fenómenos climáticos extremos, debido a su capacidad para regular el ciclo hídrico, proteger la biodiversidad y disminuir la vulnerabilidad de las comunidades frente a periodos prolongados de sequía.

Aunque los organismos técnicos continúan evaluando la evolución de las condiciones climáticas en el país, las autoridades insistieron en la necesidad de adoptar medidas preventivas desde los sectores productivos y la ciudadanía. Entre las recomendaciones se encuentran el uso eficiente del agua, la prevención de quemas, el reporte oportuno de incendios y la atención a los boletines emitidos por los organismos especializados.

El panorama climático para los próximos meses mantiene bajo observación a las entidades encargadas de la gestión ambiental y del riesgo en Caldas, en un contexto donde la disponibilidad del recurso hídrico, la protección de los ecosistemas y la preparación institucional serán factores clave para mitigar los posibles impactos del fenómeno de El Niño sobre el territorio.