23 de junio de 2026

La Feria Nacional Cebú consolida a Risaralda como nuevo referente ganadero tras una edición récord

22 de noviembre de 2025
22 de noviembre de 2025
Crédito: Gobernación de Risaralda

Pereira, 22 de noviembre 2025. La versión 78 de la Feria Nacional Cebú concluyó en Risaralda tras 12 días de actividades que dejaron cifras sin precedentes y una lectura clara sobre la transformación de la ganadería colombiana. Con más de 11.000 visitantes, delegaciones de siete países y una dinámica comercial que superó los $3.000 millones, el evento se posicionó como uno de los más influyentes para el sector pecuario en los últimos años.

Realizada en el Coliseo de Ferias Salomón Armel Londoño, la feria reunió más de 2.000 ejemplares cebuinos, consolidando en Pereira un espacio que no solo concentró negocios, sino también discusiones técnicas, innovación genética y proyecciones de mercado.

Cifras que reflejan un salto económico y logístico

El movimiento generado durante las dos semanas del evento dejó indicadores que superaron las expectativas de organizadores y analistas:

  • Más de $3.000 millones en ventas comerciales entre stands, corrales y zona de negocios.

  • Dos remates ganaderos de alto valor, que juntos superaron los $4.800 millones.

  • Ocupación hotelera superior al 80 %, impulsada por la llegada de criadores y compradores internacionales.

  • Cerca de 3.000 empleos temporales directos e indirectos.

  • Más de 1.200 camiones movilizados, evidenciando la magnitud logística del traslado de animales y mercancías.

La feria también integró espacios culturales, gastronómicos y artesanales, lo que amplió su impacto más allá del sector pecuario tradicional.

Dos semanas que retratan la transformación del hato colombiano

La organización dividió la feria en dos bloques: uno orientado a la ganadería de leche y otro concentrado en razas cárnicas. Ambos expusieron tendencias que hoy están reconfigurando el panorama ganadero del país.

Semana 1: la apuesta por la leche en clima cálido

En la primera etapa participaron razas como Gyr, Guzerá, Sindi y cruces F1, todas asociadas a la producción eficiente en ambientes tropicales. Entre los hitos técnicos se destacan:

  • 74 ejemplares Gyr juzgados simultáneamente, una cifra inédita a nivel nacional.

  • Tres récords en producción lechera, con animales que superaron los 87 litros por día, un volumen que confirma la adaptación genética y los avances en selección.

  • Más de 6.500 asistentes durante los primeros días.

Analistas consultados señalaron que estos resultados muestran el interés creciente de los productores por modelos tecnificados que respondan al cambio climático y al aumento de costos de producción.

Semana 2: la fuerza de la genética cárnica

En la segunda fase participaron razas Brahman rojo, Brahman gris y Nelore, que sumaron más de 800 ejemplares en pista. Las jornadas incluyeron evaluaciones por ultrasonido, mediciones de ganancia de peso y discusiones sobre genética aplicada.

Uno de los hechos más relevantes fue la firma de un acuerdo que abre la puerta a exportaciones de material genético colombiano hacia Panamá, señal del creciente interés internacional por la calidad de los hatos nacionales.

Formación y relevo generacional, dos ejes silenciosos pero estratégicos

El evento reservó espacios para pequeños productores, estudiantes y técnicos agropecuarios, quienes accedieron a capacitaciones en genética, bienestar animal y productividad. Especialistas señalan que este tipo de formación es clave para cerrar brechas entre los grandes criadores y los sistemas ganaderos tradicionales.

El programa juvenil “Echando Raíces” vinculó más de 110 niños y jóvenes en actividades de aprendizaje y competencias de mostradores, fortaleciendo el relevo generacional en un sector que envejece aceleradamente.

Un nuevo escenario para el mapa ganadero nacional

Más allá del éxito en asistencia y transacciones, esta edición de la Feria Nacional Cebú dejó una lectura más profunda: regiones como Risaralda, históricamente cafeteras, están replanteando su vocación productiva mediante la tecnificación pecuaria y la diversificación del campo.

La infraestructura del recinto ferial, la capacidad logística demostrada y la proyección internacional del evento abren la posibilidad de que el departamento se consolide como sede recurrente de encuentros ganaderos de alto nivel.

Expertos consultados coinciden en que la feria reflejó un sector en transición: más orientado a la genética de precisión, a la biotecnología reproductiva y a mercados internacionales, y menos dependiente de modelos extensivos tradicionales.

Con la edición 78, la ganadería colombiana no solo exhibió su evolución técnica, sino también sus desafíos: competitividad, sostenibilidad y la necesidad de ampliar la participación de pequeños productores en las cadenas de valor. La feria dejó claro que esas conversaciones serán determinantes en los próximos años.