Avanza la red de servicios que sostendrá al nuevo Hospital Regional en Risaralda

Pereira, 20 de noviembre 2025. La construcción del Hospital Regional de Alta Complejidad (HRAC) entra en un punto técnico crucial: la instalación de las redes de servicios públicos que permitirán operar, en condiciones reales, la primera fase del complejo hospitalario. Aunque menos visibles que el movimiento de maquinaria o el levantamiento de estructuras, estas obras son las que finalmente determinan si un hospital puede ponerse en marcha sin riesgos ni improvisaciones.
Un engranaje técnico que empieza a alinearse
El equipo de ingeniería del proyecto trabaja en coordinación con las empresas de servicios públicos de Pereira para consolidar las redes de energía eléctrica, gas, acueducto y alcantarillado. Esta articulación, necesaria para un proyecto de alto consumo y exigencia técnica, ha implicado mesas de trabajo constantes, ajustes de diseño y compatibilización con el plan parcial que regula la zona donde se construye el HRAC.
Ángela María Echeverri Rivas, líder del componente técnico, explicó que el proceso ha sido complejo debido a la magnitud de la infraestructura requerida y a la necesidad de integrarla a un sector en desarrollo. Sin embargo, señaló que el avance ha sido sostenido gracias a la coordinación entre las partes.
Energía: se habilita el punto que soportará la operación clínica
En materia eléctrica, uno de los avances más relevantes es la extensión de la red hasta la estación de servicio Santa Bárbara, ubicada en la vía de acceso al proyecto. Desde ese punto se alimentará la línea de 33 mil voltios, clave para garantizar la operación de equipos clínicos, sistemas de respaldo y áreas críticas. Esta capacidad energética está diseñada para cubrir tanto la consulta externa —ya en ejecución— como la futura torre de alta complejidad.
Para un hospital de gran escala, estas redes no solo representan suministro, sino estabilidad. Cualquier falla o variación comprometería desde laboratorios y quirófanos hasta sistemas de soporte vital, de ahí la importancia de esta etapa.
Agua y saneamiento: diseños listos y en proceso de ajuste urbano
La empresa Aguas y Aguas de Pereira ya concluyó los planos y diseños de acueducto y alcantarillado, mientras que el equipo técnico del HRAC trabaja en las propuestas que deben ajustarse al plan parcial del sector. Esto incluye analizar caudales, proyecciones de consumo, puntos de conexión y la capacidad de evacuación del sistema.
Este tipo de estudios busca garantizar que el hospital disponga de agua suficiente en zonas de alta demanda —como central de esterilización, laboratorios, urgencias y áreas de hospitalización— y que el sistema de saneamiento pueda operar sin riesgos de saturación ni afectaciones ambientales.
Un proyecto que depende del tejido urbano
La construcción de un hospital de alta complejidad no solo implica edificar, sino integrar todo un ecosistema de servicios que debe funcionar de manera ininterrumpida. Por ello, esta fase técnica es clave para evitar retrasos posteriores o sobrecostos asociados a redes improvisadas.
El avance actual indica que el proyecto empieza a conectarse con la ciudad desde su infraestructura más básica, un paso indispensable antes de cualquier apertura hospitalaria. Aunque aún faltan etapas críticas, el desarrollo de los servicios públicos marca un hito en la preparación del HRAC y en la consolidación de un complejo que, una vez finalizado, será uno de los más exigentes del sistema de salud regional.