12 de junio de 2026

Santos acusa al Gobierno Petro de ser cómplice de Maduro

16 de diciembre de 2024
16 de diciembre de 2024

 

 

Bogotá, 16 de diciembre de 2024. El expresidente y Premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, lanzó una contundente crítica contra el gobierno de Gustavo Petro, cuestionando su «posición ambivalente» frente al régimen de Nicolás Maduro y el reciente asedio a la embajada de Argentina en Caracas. Santos no solo expresó su preocupación por la pasividad del gobierno colombiano, sino que también sugirió que esta actitud podría interpretarse como una complicidad tácita con las acciones de Maduro.

Un ataque directo al gobierno Petro

Santos no se anduvo con rodeos al señalar lo que considera una grave falta de liderazgo del canciller Luis Gilberto Murillo, quien, según el exmandatario, ha mostrado una tibieza inadmisible en momentos críticos para la diplomacia regional. “Se necesita un canciller con carácter, que defienda los principios históricos de Colombia en materia de asilo y derechos humanos. No se puede seguir de alcahuetas de un régimen autoritario”, afirmó Santos en su cuenta de X (antes Twitter).

El expresidente también criticó con dureza la ausencia de Colombia en una reunión reciente de la Organización de Estados Americanos (OEA) convocada específicamente para discutir el derecho al asilo y las acciones del régimen venezolano contra la embajada argentina. “Es inaceptable que Colombia, un país históricamente defensor de los derechos humanos y del derecho internacional, se mantenga al margen mientras otras naciones, incluso México, han alzado la voz”, agregó.

El caso de la embajada argentina: un punto de quiebre

El detonante de esta controversia es la delicada situación que se vive en la embajada de Argentina en Caracas, donde seis opositores al régimen de Maduro han estado refugiados desde marzo de este año. Entre ellos se encuentra Magalli Meda, jefa de campaña de la líder opositora María Corina Machado, quien busca desafiar al régimen en las próximas elecciones presidenciales.

En las últimas semanas, el acoso a la embajada se ha intensificado. Los opositores denunciaron la presencia de francotiradores camuflados, con miras telescópicas y láseres, vigilando constantemente los alrededores de la sede diplomática. Omar González, uno de los refugiados, describió la situación como un “asedio psicológico” que viola todos los estándares del derecho internacional.

El gobierno argentino, que recientemente rompió relaciones con Venezuela tras la elección de Javier Milei, ha señalado que las acciones del régimen de Maduro son una represalia directa por su reconocimiento de la ilegitimidad del mandato de Maduro. Otros países de la región, como Brasil, han asumido un rol de custodia temporal de los intereses argentinos en Venezuela, pero las tensiones persisten.

 EFE/Mario Caicedo

La postura del gobierno Petro en la mira

El silencio del gobierno colombiano ante esta crisis ha generado desconcierto, no solo en el ámbito internacional, sino también dentro de Colombia. Críticos como Santos advierten que la política exterior de Petro parece estar más enfocada en mantener una relación de conveniencia con Maduro que en defender los valores democráticos y los derechos humanos.

Durante su campaña presidencial, Petro abogó por restablecer relaciones con Venezuela con el fin de resolver la crisis migratoria y promover el comercio bilateral. Sin embargo, esta estrategia de acercamiento ha sido vista por algunos como una forma de legitimar al régimen de Maduro, a pesar de las múltiples denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos y ataques a la oposición.

Un debate político interno que toma fuerza

Las declaraciones de Santos no solo tienen un impacto diplomático, sino que también reavivan el debate interno sobre el rumbo de la política exterior colombiana. Para muchos, la postura de Petro ante Maduro representa un distanciamiento de los principios históricos de Colombia en defensa de la democracia y el respeto al derecho internacional.

Sectores de la oposición han utilizado estas críticas para cuestionar la legitimidad del liderazgo de Petro en el escenario internacional. Incluso dentro de su propia coalición, hay voces que exigen una postura más firme frente a los excesos del régimen venezolano.

Crédito: Andrea Puentes | Presidencia de la República de Colombia.

La imagen de Colombia en juego

La defensa del asilo político ha sido una base fundamental de la diplomacia colombiana durante décadas. Este principio, que permitió salvar miles de vidas durante conflictos internos y externos, parece ahora estar en peligro de ser relegado en función de intereses políticos.

Santos, consciente de este legado, hizo un llamado a no abandonar los valores que han definido a Colombia en el ámbito internacional. “El derecho al asilo no es solo un principio legal, es un acto de humanidad. No podemos darle la espalda a quienes buscan refugio y protección ante la persecución”, concluyó el expresidente.

La presión aumenta para Petro y su canciller

El gobierno de Petro vive un momento crítico en su política exterior. Las palabras de Santos, combinadas con la presión internacional por la situación en la embajada argentina, podrían forzar a la administración a tomar una postura más clara y decidida frente a Maduro.

Por ahora, la ambigüedad de Colombia sigue generando dudas tanto dentro como fuera del país, mientras la crisis en Venezuela continúa escalando, dejando en evidencia las tensiones entre principios históricos y la nueva agenda política del gobierno Petro.