Propuesta de aumento del salario mínimo en Colombia genera tensiones
Bogotá, 26 de octubre de 2024. El debate sobre el salario mínimo en Colombia para 2025 comienza a caldearse, con la posibilidad de que el ajuste se realice por decreto en lugar de a través del diálogo habitual. La incertidumbre se ha intensificado a medida que se aproxima noviembre, mes clave para las negociaciones salariales.
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, expresó su preocupación en una entrevista con La FM, señalando que el clima actual no favorece un consenso. Criticó la actitud del Ministerio de Trabajo, bajo la dirección de la ministra Gloria Inés Ramírez, argumentando que la falta de apertura al diálogo ha llevado a un pesimismo generalizado entre los empresarios.
Desde la SAC, Jorge Enrique Bedoya también destacó la ausencia de un ambiente propicio para la concertación, enfatizando que las recientes decisiones del gobierno han creado una atmósfera de desconfianza. Bedoya lamentó que el lenguaje utilizado por algunos ministros haya contribuido a agravar la situación, especialmente en el contexto de las reformas laborales en discusión.
Mientras tanto, los empresarios se preparan para evaluar cómo la reforma laboral impactará sus operaciones. Rodolfo Correa, presidente de Acopi, advirtió que un aumento del salario mínimo que supere la inflación podría perjudicar gravemente a las pequeñas y medianas empresas (Mipyme). “Incrementar el salario mínimo sin considerar el contexto económico y los costos adicionales de las reformas puede comprometer la viabilidad financiera de las Mipyme”, afirmó Correa.
A pesar de la falta de consenso sobre el porcentaje de incremento, Acopi propone que no supere el 5,8%, en línea con las proyecciones de inflación.
La ministra Ramírez, sin embargo, defiende un aumento en el salario mínimo como una medida esencial para salvaguardar el poder adquisitivo de los colombianos. Ha subrayado que las políticas de indexación implementadas en los últimos años han tenido un impacto positivo, ayudando a que 1,6 millones de trabajadores salgan de la pobreza. De este modo, el futuro del salario mínimo en Colombia se presenta como un reto que requerirá un enfoque colaborativo para asegurar el bienestar de todos los sectores involucrados.

