4 de junio de 2026

Editorial Botero, una estrella fulgurante en el mercado del arte

Por La Redactora
22 de septiembre de 2023
Por La Redactora
22 de septiembre de 2023

La obra de Botero, que ha sido expuesta en los museos más prestigiosos del mundo, se ha convertido en un referente del arte latinoamericano y en un símbolo de la cultura colombiana, además de alcanzar importantes récords en el mercado del arte.

 

Desde que el mercado de arte latinoamericano comenzó a cobrar fuerza en las subastas de Nueva York, en la década de los 80, Fernando Botero se convirtió en una estrella brillante. Nacido en una familia humilde de Medellín, Colombia, Botero falleció como un artista reconocido y millonario en el principado de Mónaco.

Pintor, dibujante y escultor, llegó a ser considerado uno de los artistas de Latinoamérica más reconocidos del mundo. Su proyección internacional fue impresionante. Sus esculturas gigantescas, casi siempre mujeres de cuerpos voluminosos, se volvieron iconos ineludibles en las principales ciudades del mundo. Su obra, ha sido reconocida y admirada en todo el mundo y ha sido exhibida en los museos y galerías más importantes, como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Reina Sofía de Madrid o el Museo de Arte Contemporáneo de Tokio.

Su partida ha supuesto un impacto para la cultura colombiana, pero también para el mercado del arte, donde sus obras son muy cotizadas. Según estimaciones de expertos, el valor de sus piezas podría aumentar entre un 20% y un 25% tras su muerte. Óscar Ochoa, dealer de arte y poseedor de varias colecciones de Botero, aseguró que algunas obras podrían superar los 8.000 millones de pesos.

Botero es uno de los artistas latinoamericanos más prestigiosos en el mundo y también uno de los más caros. Sus obras se han vendido en las casas de subastas más relevantes, como Christie’s y Sotheby’s, que realizan el 80% de las subastas mundiales. De hecho, en 2022, por ejemplo, la escultura ‘Hombre a caballo’ se vendió en una subasta de la casa Christie’s en Nueva York por 4,3 millones de dólares, un precio récord para una obra de un artista latinoamericano.

El mercado del arte es un sector que mueve miles de millones de dólares al año y que tiene como principales escenarios a Nueva York y Londres, donde se concentra el 75% de las ventas. Las pinturas constituyen el 75% de las ventas, mientras que las acuarelas y esculturas representan cada una el 10%. El restante 5% son ventas de fotografías e impresiones.

Entre 2003 y 2007, este mercado creció un 311%, mientras que en el mismo período, el SP500 tuvo un incremento del 65%. Aunque el arte es un vehículo de inversión rentable, también es volátil y especulativo.

Sin embargo, el arte va más allá de un intercambio comercial. En muchos casos, el arte es una forma de resistencia, de identidad, de pertenencia. Así lo entendió Botero, quien a través de su obra denunció las injusticias sociales, la violencia, la corrupción y el narcotráfico que azotaron a Colombia durante décadas.

En el extranjero, sus esculturas son embajadoras en bronce de Colombia. En el Raval, en Barcelona, “El Gato” cautiva con su mirada; en Exchange Square, en Londres, “Broadgate Venus” descansa con elegancia y al frente del Banco United Overseas, frente al río Singapur, posa “El Pájaro”.

Con su muerte, Botero cierra un capítulo de la historia del arte colombiano, pero abre uno nuevo, lleno de admiración y reconocimiento por su obra.