21 de junio de 2026

El aquelarre

1 de enero de 2023
1 de enero de 2023

Brasil: vuelve la izquierda. Mientras circula esta edición de EJE 21, termina de prepararse la posesión, que tendrá lugar este mismo día, del izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva como presidente del Brasil. Ya ha ejercido el cargo en dos oportunidades, y esta vez reemplaza al derechista Jair Bolsonaro. Es un paso más en la izquierdización de América Latina, para esperanza de muchos e incertidumbre y temor de muchos otros. Da Silva y el colombiano Gustavo Petro se disputarán, seguramente, el liderazgo de ese movimiento en nuestro subcontinente. Los últimos pronunciamientos del primero y sus cordiales consejos a Petro dan la impresión de que ha madurado desde el extremismo que mostraba en su primer período presidencial hasta su actual manera de percibir los acontecimientos. A pesar de la intensa polarización política del Brasil, es posible que el futuro le depare a esa poderosa nación un régimen democrático, progresista, respetuoso de los derechos humanos y capaz de conducirla a la posición de potencia mundial que merece.

La actitud de Bolsonaro, al aceptar a regañadientes (aunque sin declararlo expresamente) su pasada derrota electoral, y al aconsejar a los más fanáticos de sus seguidores que suspendan las protestas con las que intentan obligar a las fuerzas militares a que impidan la posesión del nuevo mandatario, así como al levantar la prohibición  de pisar tierra brasileña que había impuesto a Nicolás Maduro, para que pueda asistir si así lo desea a la posesión de Lula, hacen pensar que va a liderar una oposición inteligente y democrática.

Lula es poseedor de un gran prestigio en Suramérica y parece empeñado en hacer las cosas bien. Dentro de una ideología de izquierda, es cierto, pero con espíritu democrático y tolerante. Esperemos no equivocarnos en esta apreciación; y esperemos también que, si es así, el presidente de Colombia siga su ejemplo y deje de pensar en esas aventuras que ofrece a veces, en medio de la embriaguez de su triunfo; para que no produzca en nuestra gente esos temores que en ocasiones son tan notorios.

Polémica sobre el trabajo infantil. Para las ferias taurinas de Cali y Manizales, las respectivas empresas contrataron un torerito español de 15 años llamado Marco Pérez. Antes de que se celebrara en Cali la corrida para la cual estaba contratado este muchacho, alguien que alegó oponerse al trabajo infantil, interpuso una acción de tutela. El juez a quien le tocó definir el asunto prohibió la salida a la plaza del joven Pérez.

La cosa, en Cali, quedó así. La feria terminó y el a Marco Pérez no se le permitió torear.

Mañana empieza la feria de Manizales. Buscando evitar que aquí ocurra lo mismo, se ha incoado una acción de tutela en sentido contrario, para defender el derecho al trabajo que, de acuerdo con el accionante, tiene el joven artista. Será muy interesante ver cómo desenreda este asunto el nuevo juez. ¿Cómo se va a resolver esta paradoja, de dos supuestos derechos fundamentales de una misma persona, que conducen a resultados totalmente opuestos?

No se ha sabido cuál es la opinión del jovencito cuyos derechos se pretenden defender. ¿No será que él, y solamente él, es el verdadero dueño de la decisión? Que se sepa, él no fue obligado por nadie a firmar los contratos con las empresas. Le parece a uno que esa debería ser una decisión del joven Pérez. Nadie debería arrogarse la función de obligar a una persona a aceptar un derecho que no desea.

Y hablando de corridas de toros, sigue en pie la posibilidad de que se prohíban en Colombia. En las transmisiones desde plaza de Cañaveralejo, los comunicadores de RCN, el único medio que continúa haciendo el esfuerzo de difundir esos espectáculos, defendieron las corridas a capa y espada (nunca fue más apropiada la frase), se multiplicaron en argumentos en favor de la fiesta brava, y de la libertad que deben tener los seres humanos de torturar por puro placer a los animales. Uno de esos comentaristas, el extorero César Rincón, quien llegó a ser la primera figura mundial de la tauromaquia y salió a hombros tres veces consecutivas por la puerta grande de Las Ventas de Madrid, llegó a decir ingenuamente que él ama los toros (tanto los ha amado que ha matado con su estoque a miles de ellos), y que el toro es el amigo del torero. «Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?», dirán los toritos.

El fin de la era Guaidó. El viernes pasado, la última Asamblea legislativa elegida democráticamente por los electores venezolanos (órgano diferente a la Asamblea Constituyente implantada por Nicolás Maduro tiempo después), decidió disolver el «gobierno interino» que había creado en 2019 y que originalmente había sido reconocido por la OEA, la Unión Europea, y países como Estados Unidos, Colombia y muchos más. Un reconocimiento simplemente simbólico, ya que el verdadero poder continuó en cabeza de Maduro, y que, además, ha ido perdiendo poco a poco el apoyo internacional.

Es posible que esta decisión contribuya a que los diálogos que se están llevando a cabo entre el gobierno real de Venezuela y un sector de la oposición lleguen algún día a una solución que permita el regreso de la democracia a ese país hermano, para que vuelva al camino de desarrollo económico que llevaba antes del acceso chavista al poder.

San Pedro no nos quiere. En estos últimos tiempos se ha repetido un fenómeno: al final de cada año en esta región tropical andina, el clima se vuelve frío y húmedo. El sol permanece oculto tras las nubes y llueve frecuentemente. Al acercarse la navidad se inicia un agradable veranillo que dura hasta el final de la última corrida de la Feria de Cali. Luego vuelve el invierno, que remoja generosamente las corridas de Manizales. En el momento actual parecería que va a ocurrir lo mismo. Llevábamos medio año de un invierno desastroso por todo el país. Al empezar diciembre, mientras todos los pronósticos aseguraban que la temporada de lluvias duraría hasta abril o mayo, el cielo se despejó y salió el sol. Llovió muy poco en estos días en la vertiente occidental de la Cordillera Central de los Andes. Durante el primer festejo ferial de Cali, el domingo 25 de diciembre, hubo alguna llovizna que terminó rápidamente, y pronto salió el sol; brilló esplendorosamente esa tarde y el resto de la semana, y calentó los tendidos de Cañaveralejo durante toda la temporada. La última corrida de esta feria fue el viernes 30. El sábado 31 amaneció lloviendo y tememos, los meteorólogos y yo, que va a llover, como de costumbre, durante toda la Feria de Manizales. Ojalá no sea así. ¿No habrá algún manizaleño devoto, buen creyente, que tengo rosca con las altas esferas celestiales, y que pueda convencer a San Pedro de que también nuestra temporada merece su apoyo?

Próspero 2023. Al igual que hace ocho días con las fiestas navideñas, el aquelarre privado con el que celebraremos la llegada del nuevo año nos obliga a abreviar este Aquelarre público. Al despedirse, esta Bruja desea a todos sus lectores lo mejor para 2023 y años futuros. Nos comunicaremos de nuevo el próximo domingo.