25 de junio de 2026

Cómo proteger a tus hijos de los peligros de Internet

Por Edith Gómez
24 de abril de 2018
Por Edith Gómez
24 de abril de 2018

Edith Gómez

A veces es difícil distinguir lo que es seguro y lo que no cuando estás navegando por internet. Si te parece difícil a ti, que eres adulto, imagínate a tus hijos. Ellos son los más vulnerables, tanto de estafas por internet, como de engaños que pueden atacar su seguridad personal. Por esto, es esencial que como padre sepas siempre cuidar a tus niños de los peligros que hay en la web.

Hay ciertas pautas que puedes tomar para que tus hijos aprendan a identificar estos peligros y para que tú puedas estar seguro de que no han caído presas de un engaño, o que se están juntando virtualmente con extraños que pueden afectar la vida de tus hijos.

Aquí está todo lo que tienes que saber para poder proteger a tus hijos de los peligros que hay en el internet:

Limite de uso y acceso:

No todos los niños cuentan con reglas específicas para todo, pero si todos deberían contar con reglas en cuanto al tiempo de uso y al acceso a las páginas web y aplicaciones. Si tus hijos quieren utilizar la computadora y entrar a internet debe ser por razones únicas, sea estudiar, jugar, escuchar música etc. Asegúrate de darles unas horas durante el día en que puedan entrar en ciertos web que hayas revisado antes y que sepas que son seguros para ellos. Si no quieres estar chequeando todo el tiempo, considera instalar filtros de control de padres y bloquear contenido para adultos en Google y otros lugares de búsqueda.

Está atento a quienes hablan con tus hijos por internet:

Con la cantidad de páginas web y aplicaciones que hay para hablar con otras personas—en todos los lugares del mundo—es esencial que sepas quienes son. Por un lado, identifica como han conocido a tales “amigos” y verifica que sea un juego adecuado para su edad. Luego, procura averiguar si estos “amigos” tienen la misma edad de tus hijos. Por último, enséñales a tus hijos que no deben dar información personal a nadie por ningún motivo y mucho menos mostrarles fotos o videos de si mismo o su vida.

Hablar contigo antes que quedarse en silencio:

Parte de los problemas más comunes hoy en día es el cyberbullying o ciberacoso. Por esto, es esencial que sepas demostrarle a tus hijos que siempre pueden ir a ti primero cuando les suceda algo, sea que caigan presa de burlas de los compañeros de la clase en las redes sociales, o que alguien los filme en la escuela y luego lo suba a YouTube sin su permiso, o simplemente que se sientan acosados de alguna forma por internet. Una vez tus hijos vayan a hablar contigo, recopila todo tipo de evidencia y luego ve a hablar con las autoridades escolares. De ellos depende tomar acción, pero por si acaso, ya tienes en tus manos algo para sustentar el caso y prevenir que ningún otro niño sea víctima de ciberacoso.

Grooming y sexting:

Aunque esto suele verse en jóvenes más grandes, el grooming es una práctica común en internet por parte de pedófilos que pretender ganarse la confianza de tus hijos para luego explotarlos sexualmente o peor. El hecho comienza con mensajes amigables, conversaciones divertidas con temas en común, y de ahí escalan a reuniones públicas donde suelen comprarle cosas a tus hijos que les atraigan, y por último llega el momento del ataque. Ten mucho cuidado con los foros, los blogs, las redes sociales etc., que tus hijos visiten, pues allí conocen a los pedófilos.

El sexting por otro lado suele ocurrir cuando ya hay una relación más o menos de confianza y tus hijos se sienten atraídos a la persona, pero también puede ocurrir cuando reciben alguna indicativa de que esto se espera de ellos. Se trata de mensajes de texto con imágenes sexuales y texto explicito. Cuida el uso de los móviles en tus hijos y desde muy chicos muéstrales como cuidar su privacidad y su cuerpo.

Puede que ya estés imaginándote lo peor, pero todo se trata de tener una actitud positiva y saber cuidar a tus hijos con estos consejos. No te dejes engañar tú como padre y asegúrate de que tus niños estén seguros siempre.