14 de junio de 2026

¡Humilladas y violadas!

7 de mayo de 2017
Por John Sajje
Por John Sajje
7 de mayo de 2017

Por John Sajje

En el 2007, María Schneider (protagonista del último tango en París) explicaba al mundo que la escena que protagonizó con Marlon Brando, de la sodomización y el recurso de la manteca, la hizo sentir humillada y que se sintió violada por el actor. Pero al mundo le pareció normal. Nadie le escuchó ¡Era una actriz!

Fue durante una entrevista para Playboy, en 2013, que Bernardo Bertolucci (director de aquella película)  reconoció que la célebre escena de la manteca, rodada 1972, fue un perverso abuso sexual. Explica cómo planificó, en secreto, con Marlon Brando la escena de este con María Schneider, que por entonces tenía 19 años. ¡Era una nena! Bertolucci quería gritos reales y no quería «que María actuara su rabia y su humillación, sino que las sintiera»

A la entrada de la Dorada está el Balneario “Los Gallos”. Al frente, cuatro mujeres, entre ellas Ruth, con 7 hijos, montaron un restaurante de esos de camino para mecánicos y muleros. Ese es el mojón que tienen los doradenses de uno de los sucesos más degradantes, de los últimos tiempos, que han puesto a opinar a tantos en el país. Y Colombia empezó a llamarse “Sarita”.

Sarita, esa niñita que jugaba frente a “Los gallos” se le apagarían sus paisajes a la edad de tres años y a muchos kilómetros de ahí, en Armero-Guayabal, departamento de Tolima, a dónde había ido con su familia en busca de lo que en La Dorada no hay: ¡Empleo!

Saltó el opinómetro y se revivieron polémicas como las de los Senadores Roy Barreras y la castración y  Rodrigo Villalba con el uso de “Depo-Provera” para bloquear la producción de testosterona e inhabilitar el deseo sexual; las de la pena de muerte, la reapertura de Gorgona y tantas cosas del bla-bla-bla nacional.

Y es que unas mueren infantes como Sarita. Pero otras, cientos de ellas,  van muriendo adolescentes como María Schneider, en el anonimato, prostituidas como “pajilleras” en una carretera, esperando a los muleros, o violadas sistemáticamente, cada noche, por padrastros que son “proveedores” de mercado sexual y económico, en cientos de hogares disfuncionales, que a duras penas viven del subsidio de “Familias en Acción” gracias a que sus líderes no tienen más visión que la rumba.

Niñas que no están en las estadísticas oficiales y son violadas sistemáticamente por el sistema; porque la famosa corresponsabilidad de Familia- Estado- Sociedad es una entelequia, letra muerta de tratados y manuales y que el ICBF ni siquiera entiende, porque es una situación que le ha desbordado. ¿Qué pasa, por ejemplo, con esos padres que dejan a sus hijas prostituirse en los parques, tras el mercado, de lo que peyorativamente llaman “las palomas caídas”? ¡Nada! Entonces ¿Qué es corresponsabilidad? ¿Qué pasa con el ICBF? ¡Nada! Entonces ¿Qué es corresponsabilidad? Me dirán que en el 2016 abrieron procesos por restablecimiento de derechos de 11.000 niños víctimas de violencia sexual, y a otros 11.000 por violencia física y/o psicológica. ¿Y? ¿Cuáles han sido los resultados? ¿Qué pasa con la sociedad, que no sea otra cosa que opinar o demandar cada vez “carne” más joven para el mercado de la prostitución? ¡Mucho! Esos golpes de pecho aunados a lo mediático, servirán solo para odiar o desear la muerte de los pervertidos.

No tiene que ir lejos. Esas niñas son fáciles de detectar: visten en minifaldas o shores; van en tenis. Uno que otro tatuaje. Bien peinaditas (lamidas o engominadas) con hebillas en el cabello y algo “pintoreteadas”. Deambulan en los parques, acompañadas de jóvenes de cachucha y “calzoncicaídos”, que juegan al proxeneta.

El Estado ha calmado al vulgo. ¡Se ha detenido a los padrinos! y se les imputarán tres delitos: tortura agravada, homicidio agravado y acceso carnal violento. La novela seguirá por capítulos. El desempleo tirará más niñas a la calle. Deben correr por el certificado del colegio para cobrar “Familias en Acción” que es la única entrada “digna”. En la variante más madres se prostituirán con sus hijas y esperarán a los muleros en oferta. El padrastro “gateará” como cada noche y los líderes citarán a una reunión para programar las próximas fiestas.

María Schneider dijo que había llorado de verdad y que después Brando intentó consolarla o disculparse. Diciéndole: “Gracias a Dios sólo fue una toma»

A propósito, ¿es sólo su vecino quien dice, por disculparse o consolarse: ¡Gracias a Dios solo tenía tres añitos y por eso se irá directo al cielo!?