Unos pequeños consejos de padres a hijos
(Recopilación de Héctor Arango)
- Cuidarás tu presentación día a dia
Arréglate como si fueras a una fiesta. El baño diario, el peinado, la ropa, todo atractivo, oliendo a limpio, a buen gusto. El buen gusto es gratuito, no cuesta nada. Que al verte se alegre tu espejo, y los ojos de los demás.
Al fin de cuentas, ¡La vida es una fiesta!
- No te encerraras en tu casa, ni en tu habitación
Nada de jugar al preso voluntario. Saldrás a la calle y al campo de paseo.
«El agua estancada se pudre y la máquina inmóvil se enmohece».
- Amaras al ejercicio físico como a ti mismo
Un rato de gimnasia, una caminata razonable dentro o fuera de tu casa, lo que sea. Cualquier movimiento que te despegue del sillón.
«Contra la pereza, diligencia».
- Evitarás actitudes y gestos de viejo derrumbado
La cabeza gacha, la espalda encorbada, los pies arrastrándose. ¡No! Que la gente note tu confianza cuando te mira al pasar.
Recuerda: las canas se tiñen, las arrugas se disimulan, pero andar arrastrando los pies… eso si es signo de vejez.
- No hablaras de tu edad, ni te quejaras de tus achaques, reales o imaginarios.
Acabarás por creerte más viejo y más enfermo lo que en realidad estás. A la gente no le gusta oír historias de hospital.
Cuando te pregunten ¿Cómo estás? , contestaras: «¡Más que bien!».
- Cultivaras el optimismo sobre todas las cosas
Se positivo en los juicios, de buen humor en las palabras, alegre de rostro, amable en los ademanes. No seas un viejo amargado. La vejez no es cuestión de años, sino de un estado de ánimo.
«El corazón no envejece, el cuero es el que se arruga, así que ¡Al mal tiempo buena cara!.
- Trataras de ser útil a ti mismo y a los demás
No seas un parásito, ni una rama desgajada. Bastate a ti mismo hasta donde sea posible. Busca ayudar, con una sonrisa, un consejo, un servicio. Al abrirte a los demás dejaras de estar pensando en un «yo» angustiado y solitario.
«Sólo cuando se abre la nuez, aparece la almendra».
- Trabajaras con tus manos y con tu mente.
El trabajo es la terapia infalible. Cualquier actitud laboral, intelectual, artística. Haz algo, lo que sea, y lo que puedas.
La bendición del trabajo es la medicina para todos los males.
- Mantendras vivas y cordiales las relaciones humanas
Convive con niños, jóvenes, adultos. Todo lo que sea un muestrario de vida. Convive pero sin meterte en los problemas de los demás, a menos que expresamente te pidan un consejo.
Recuerda: «ver, oír, callar».
- No pensarás que «todo tiempo pasado fue el mejor»
Deja de estar condenando a tu mundo y maldiciendo tu momento. No digas :
«Las cosas andan mal», no vivas de recuerdos, mira hacia el futuro con alegría. ¡Ponte nuevas metas, haz planes, sueña!
Positivo siempre, negativo jamás.
