17 de octubre de 2021
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Tres anécdotas de Alzate, salidas de la pluma de Augusto León Restrepo

25 de noviembre de 2016
25 de noviembre de 2016

el campanario

augusto leon restrepoNota de la redacción: Al cumplirse este sábado el 56 aniversario de la muerte del caudillo conservador Gilberto Alzate Avendaño, rescatamos de nuestros archivos tres ricas anécdotas que nos proporcionó el abogado, poeta, escritor y periodista Augusto Leon Restrepo Ramírez. 

Siempre en dulce compañía

Alzate contrajo nupcias con Doña Yolanda  Ronga, hermosa mujer , de quien con toda la razón se mostraba ufano y orgulloso. Fue, cuentan quienes los conocieron , una pareja inseparable. Y Alzate la invitaba a sus largas correrías, por pueblos y veredas. Y Doña Yolanda lo acompañaba. Alguna vez, uno de sus contertulios  le preguntó : «oiga Dr. Alzate: usted es el único político que lleva a su señora a todas partes…Eso nó es como muy extraño? Al rompis Alzate le respondió: yo lo hago por delicadeza…es que uno debe andar con todo lo necesario para no tener que molestar a los amigos….»  .

Comparación en alta mar

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Yolanda Ronga, esposa de Alzate

Alzate tuvo fama de glotón y parece que su glotonería lo condujo a su temprana desaparición. Pero también conocía de manjares y de vinos. Era un gourmet. En términos culinarios, al comelón, al pantagruélico, al que come para hartarse, se le llama Gourmand. Pues bien. Alzate iba en un barco para España y estaba en su puente contemplando el atardecer. Una Natalia Paris de la época, despampanante y bella lo reconoció, lo abordó y le dijo :» Doctor Alzate, usted tiene fama de conocer mucho de platos y comidas: cuénteme: ¿cuál es la diferencia entre un gourmet y un gourmand ?. Y Alzate, complacido le respondió: mire señorita: la cosa es muy sencilla: si éste barco zozobra y los dos nos vamos al agua, si los tiburones se la comen, son unos gourmet, pero si es a mí al que me comen, son unos gourmand….».

Pensando en general

alzateAlzate fué derrotado electoralmente numerosas veces. Y ello le producía una tremenda depresión. Huía de sus amigos, le gustaba andar solo. Un día de esos, alguien lo vió parado en una esquina de la veintitres en Manizales, como ido, como elevado, sin atravesar el andén y se atrevió a acercársele y preguntarle: «Mariscal: usted qué hace  en este sitio, sin moverse, como paralizado ? Y Alzate le contestó: Yo? Aquí pensando…Y como pensando en  qué  Dr. Alzate ? Y respondió : Pues nó…Aquí pensando en general…..».

El Tolón Tilín es nuestro

Al Mariscal le encantaba ir a Salamina para sentarse a departir con El Bizco más famoso del pueblo que decía ser más conservador que Laureano, Mariano y Gilberto juntos.

Una vez, el ultra-godo de la mirada desobediente le dijo en la cara al caudillo, al pie de la pila salamineña:

¿”Sabés cuál es tu problema, hombre, Gilberto? Que a vos te falta mucho Alzatismo”…