9 de agosto de 2022
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Una semblanza de Hernán Restrepo Duque

Por Tomás Nieto
25 de agosto de 2015
Por Tomás Nieto
25 de agosto de 2015

el campanario

Un debut muy afortunado tuvo en el mundillo editorial el contador público y tributarista  de profesión Mauricio Restrepo Gil al sorprender a tirios y troyanos con la publicación de una magnífica biografía de Hernán Restrepo Duque, llamado con justicia “El Gurú de la música popular de América Latina” por sus pares de México, Puerto Rico y otros países del continente.

La obra en pasta dura, pulcramente editada en papel Kimberly y ricamente ilustrada,  demandó un paciente trabajo de campo de diez años y encontró el entusiasta apoyo de la familia Duque-Monsalve que le proporcionó abundante información inédita y le abrió de par en par el álbum fotográfico de este inolvidable trotamundos de la crónica musical.

En sus frecuentes desplazamientos a Medellín, desde un remoto  municipio, el biógrafo en agraz contactó a la viuda Marina Monsalve (recientemente desaparecida) y sus dos hijas María Inés y Luz Marina  y a mucha gente del medio que trabó amistad con este notable investigador que marcó un hito como director de la legendaria RCA Víctor en Colombia y de Sonolux, la desaparecida “marca de las estrellas”.

El autor tuvo la valentía de incursionar por primera vez en el difícil campo biográfico a pesar de residir en Yarumal, a 113 kilómetros al norte de Medellín, lejos del escenario en el que se movió durante sus 64 años el protagonista, invadiéndole de buenas maneras  el territorio a consumados investigadores de la canción como Jaime Rico Salazar y Ofelia Peláez Cadavid, quienes por haber tenido tanta cercanía con el padre del mítico  ‘Radiolente’ parecían los más indicados para escribir  el libro sobre su vida, devoción, pasión y músculo.

Llaman la atención dos aspectos alrededor de este gratificante esfuerzo del escritor nacido en Carolina del Príncipe que ahora cursa estudios de derecho: a) Cuando don Hernán pereció en un accidente de tránsito, a pocas cuadras de su casa, el 11 de noviembre de 1991, su biógrafo del futuro apenas contaba 12 años. b) Es todo un enigma que un hombre joven como Restrepo Gil, quien no conoció al precursor de los lanza-discos colombianos, se haya interesado en plasmar su bien documentada historia en una edición de lujo que ha sido recibida con beneplácito en las distintas áreas del ámbito musical.

En sus 189 páginas la obra ofrece al lector un gran menú en nueve capítulos cargados de información que, en alto porcentaje, no era de dominio público: 1) Sus ancestros/Medellín en el decenio de 1920. 2)  Su infancia y primeras letras. 3) El Periodismo. 4) Los Discos. 5) La Radio. 6) Los Toros. 7) Los Libros. 8) Otros aspectos de su vida/su muerte. 9) Sus amigos y contemporáneos.

El escritor y caricaturista paisa Elkin Obregón escribe en el prefacio: “Tengo de él los mejores recuerdos.  Fue un “self made man”, hizo estupendos programas radiales, escribió una media docena de libros e innumerables columnas periodísticas, con temas de música y de toros, su otra pasión.  Su contribución a la industria del disco invaluable.  Sabía admirar sin reservas, sabía emocionarse, virtudes poco frecuentes, si bien se mira, en su ámbito o en cualquier otro.  No fue un hombre “culto”, pero si un degustador de momentos y de músicas, además de un admirable guardián de anécdotas, datos, hechos, muchos de ellos ya irrecuperables”.

En la contraportada le rinde homenaje a la memoria de Restrepo Duque su par portorriqueño, Cristóbal Díaz Ayala: “Te había llamado, y te sigo llamando, el gran Gurú de la música latinoamericana; nadie sabía sobre ella tanto como tú, nadie sabía explicarla y conceptualizarla como  tú; nadie la amaba y respetaba como tú, fuiste quizás el primero en señalar la importancia enorme del coleccionista, como depositario del tesoro cultural que los discos representan.  Muchos artistas te deben en su carrera una ayuda en el momento oportuno, una grabación salvadora, porque además fuiste productos de discos, en fin, ¿Qué no hiciste por la música, Hernán? La  lección más importante que aprendí de ti, es que como latinoamericano, si conoces solamente de la música de tu país, estás equivocado, porque realmente ni conoces  bien   de ella; están todas relacionadas, hay influencias y contra influencias entre todas; todas son diferentes, pero todas tienen una base en común; y sobre todo, son el mayor legado de América Latina al mundo”.

Tolón Tilin: En los dominios de San Pedro deben estar ‘Los Insobornables’ Hernán Restrepo y Ramón Ospina desatrasándose de nostalgias y tratando de convencer al gran cancerbero para que monte una emisora en el cielo.