Ideam decreta alerta roja en ríos que descienden del Nevado del Ruiz
«Debido a variaciones en las condiciones del Nevado del Ruiz, se recomienda especial atención de pobladores ribereños en la cuenca del río Chinchiná», señala un boletín del Ideam.
La entidad extendió «la misma recomendación» a «otros sectores en los departamentos de Caldas y Tolima, ante la posibilidad de crecientes súbitas y arrastre de materiales, principalmente en los ríos Lagunilla, Gualí, Recio y Azufrado».
El Ideam, sin embargo aclaró que se trata de una «información únicamente preventiva», puesto que ya «en el momento no se registra ninguna afectación por inundaciones o crecientes súbitas» de esas corrientes.
Las recomendaciones se extienden a pobladores de Manizales, Villamaría, Neira, Palestina y Chinchiná, en el departamento de Caldas, que se encuentran en el recorrido del río Chinchiná e incluyen el pequeño arroyo de Molinos, añadió el boletín de alerta.
En la misma área del volcán se registra cielo nublado y lluvias fuertes que se incrementarán en las próximas horas.
Ingeominas pasó la condición del volcán nevado del Ruiz de alerta amarilla a naranja el pasado 31 de marzo al incrementar su actividad, lo que supone una «erupción probable en término de días o semanas».
Este domingo el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la ciudad de Manizales, que depende de Ingeominas, señaló que la cumbre andina mantiene su condición de inestabilidad y sismos variables.
Ese paso de la alerta amarilla a la naranja indica que la cumbre andina tiene una probabilidad de erupción en el «término de días o semanas», han reiterado las autoridades.
El volcán Nevado del Ruiz, declarado hace una semana en alerta naranja ante la posibilidad de una erupción, prosigue su «actividad sísmica» e «inestabilidad», según el reporte del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de la ciudad de Manizales.
Ese centro científico que pertenece al Instituto Colombiano de Geología y Minería (Ingeominas), precisó que «la sismicidad se ha localizado principalmente en el cráter Arenas a profundidades que variaron entre 0,9 y 3 kilómetros».
Algunos de estos sismos «presentaron magnitudes superiores a dos en la escala de Richter, siendo el mayor de ellos, el registrado a las 05.11 horas local (10.11 GMT) de hoy el cual tuvo una magnitud de 2,2 grados».
Asimismo, añadió el observatorio, «los valores de las mediciones de dióxido de azufre (SO2) a la atmósfera siguen siendo altos».
Como consecuencia de ello, «se ha seguido reportando la percepción de fuertes olores a azufre en algunos sectores de la ciudad de Manizales», señaló igualmente el boletín.
El Observatorio de Manizales elevó de amarillo a naranja el estado de alerta el pasado 31 de marzo ante el incremento de la actividad volcánica.
Ese paso de la alerta amarilla a la naranja indica que la cumbre andina tiene una probabilidad de erupción en el «término de días o semanas», han reiterado las autoridades.
El Jueves Santo las autoridades, a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo (UNGR), pidieron ampliar los «anillos de respuesta e intervención» en zonas de influencia del volcán debido a su inestabilidad.
Una erupción del volcán del Ruiz causó la peor tragedia natural de la historia en Colombia el 13 de noviembre de 1985 al arrasar la localidad de Armero tras un deshielo y una posterior avalancha que causaron la muerte de unas 25.000 personas.
El Ruiz, con una altitud de 5.364 metros sobre el nivel del mar y que se eleva en la Cordillera Central andina colombiana, ha mantenido desde entonces una actividad baja e intermitente con niveles de alerta que no pasaban de la escala amarilla.
Desde el pasado 31 de marzo es visible una enorme fumarola que se desprende del volcán y que, según las autoridades científicas, son emisiones de «gases y vapor».
En Manizales hay permanente revisión de la cumbre andina desde el observatorio y los científicos han pedido a las autoridades y a los comités locales de prevención y atención de desastres seguir las recomendaciones de la UNGR.
El 13 de noviembre de 1985 el volcán del Ruiz causó la peor tragedia natural de la historia en Colombia cuando una riada sepultó la localidad de Armero y a unos 25.000 de sus habitantes y afectó a otra decena de poblaciones en su área de influencia, las mismas que están amenazadas ahora.