26 de septiembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Bogotá… al filo del «no retorno»

10 de febrero de 2011
10 de febrero de 2011

Conducir un automotor en las calles bogotanas a cualquier hora del día se convirtió en un verdadero problema, porque las calles están atascadas de vehículos cuyos conductores luchan por llegar a su destino dentro de un tiempo prudente, pero la gran cantidad de medios de transporte sobre las vías hacen de la ciudad un permanente colapso cuya solución a simple vista está muy lejos de superarse.

Como quiera que los ciudadanos requieren de un transporte familiar adecuado y seguro, una gran mayoría adoptó por comprar dos automóviles con placas de números finales totalmente enfrentados, para no privarse del servicio ningún día de la semana y capotear de esta manera la medida restrictiva impuesta por el gobierno del Distrito Capital.

No es que sobre el dinero para comprar dos vehículos, lo que ocurrió a partir del momento en que se impuso la norma fue que el propietario que tenía un auto por valor de 40 millones de pesos, lo vendió y compró dos de 20 millones cada uno con números de matrícula opuestos como fórmula de solución a su transporte diario, ante la inoperancia de un transporte público (buses) adecuado.

Ahora la dificultad radica en que el número de automotores  que rueda sobre la malla vial, es exactamente el mismo en una ciudad que colapsó desde hace varios meses, por falta de vías y autopistas adecuadas ante las falencias de una política de desarrollo vial por parte del gobierno del actual Alcalde Mayor.

Sobre la malla vial de Bogotá rueda a diario más de un millón de automotores, si se tiene en cuenta que unos 800 mil están matriculados en las oficinas de tránsito de la ciudad y unos 400 mil están matriculados en poblaciones aledañas, que por actividades de vivienda y trabajo de sus propietarios, necesitan desplazarse por las calles de la capital.

Fernando Alvarez jefe de movilidad del gobierno local en una reciente declaración a un diario capitalino sostuvo que  “Desde hace dos años, el parque automotor que rueda al día por Bogotá pasó de 1'278.990 a 1'499.324, incluidos los que llegan de otras ciudades.”

Así las cosas, ante las cifras y lo que a diario vivimos los habitantes de esta ciudad, me atrevo a pensar que hemos llegado a un punto de no retorno, sin una solución adecuada por parte del gobierno del Alcalde Samuel Moreno Rojas, al problema que diariamente amenaza con crecer.

Si esta dificultad de movimiento se presenta entre Lunes y Viernes de cada semana, se imaginan los amables lectores cómo es un día Sábado en el que no existe la norma de la restricción vehicular?

Y lo que es peor, una ciudad con obras mal planificadas y con ostensibles retrasos para su entrega.